Johnny Depp, un gánster al servicio del FBI

Johnny Depp, un gánster al servicio del FBI

El actor encarna el que podría ser su mejor papel hasta ahora en la gran pantalla.

notitle
24 de octubre 2015 , 11:44 p.m.

A estas alturas de su carrera, nadie puede negarle a Johnny Depp carisma ni capacidad camaleónica. Los reproches de la crítica surgían, precisamente, por derrochar estas cualidades en producciones comerciales. Pero al fin se mimetiza en un papel dramático que lo eleva a la altura merecida en el podio de actores de su generación. Ese rol es el de James ‘Whitey’ Bulger, un gánster de Boston que durante años ocupó el segundo puesto en la lista de los delincuentes más buscados por el FBI, solo detrás de Osama Bin Laden. En el 2011 fue detenido y declarado culpable de extorsión, asociación delictiva, conspiración y 11 asesinatos.

La paradoja es que en 1988 el periódico ‘The Boston Globe’ reveló que el delincuente había sido confidente del FBI en su lucha contra la mafia italiana de South Boston, y que ese vínculo fue el que le permitió evadir la fuerza de la ley y extender los tentáculos de su imperio de sangre y fuego.

La transformación de Depp para el papel no solo pasa por el aspecto físico de los lentes azules, el cutis estropeado y la calva postiza: el actor le imprime una fiereza de sociópata que nunca antes había asomado en su rostro. De hecho, es su actuación lo que más alaba la crítica, al punto de que su trabajo, calificado de “extraordinario”, ya comienza a sonar con fuerza para ser uno de los nominados a mejor actor en la próxima entrega de los Óscar.

“Scoot Cooper ha revitalizado mi carrera”, reconocía Depp en el pasado Toronto International Film Festival (Tiff), en referencia a la oportunidad que le ha brindado el director de la película, que se estrena el jueves en Colombia.

El biopic, titulado Pacto criminal, es una propuesta muy coral con grandes nombres del cine actual en papeles que en ocasiones son de la brevedad de una fugaz aparición, como Kevin Bacon, Juno Temple, Peter Sarsgaard y Corey Stoll. El resultado tiene ecos de Robin Hood, por el culto que despertaba ‘Whitey’ entre los vecinos de su barrio, Southie, pero también de tragedia shakespeariana, por los lazos familiares entre los protagonistas de la trama.

“Nunca pretendí darle todo el protagonismo a ‘Whitey’, porque quería relatar la historia de dos hermanos y de su mejor amigo de la infancia y razonar este triángulo en la cualidad tribal de South Boston”, aclaraba el director durante la presentación a un grupo reducido de medios en la cita de Toronto.

Los otros vértices del triángulo que menciona el realizador eran el hermano pequeño de ‘Whitey’, Billy Bulger, que llegó a ostentar el cargo de presidente del Senado de Massachusetts durante 18 años, y John Connolly, el agente del FBI que tramó la alianza con el capo.

El político está interpretado por el actor londinense Benedict Cumberbatch, cuya condición de inglés no fue óbice para hacerse con el papel. “Es un maestro de los acentos –justifica Cooper–. Billy era muy diferente de su hermano, tenía un deje patricio, casi Kennedy. Fue un hombre que trabajó en su erudición. Y me gusta el misterio que le rodea, porque nunca sabremos hasta dónde tenía conocimiento de las actividades de su hermano”.

La película está basada en el libro de investigación periodística Black Mass: White Bulger, the FBI, and a Devil's Dead, en el que los reporteros de The Boston Globe Dick Lehr y Gerard O’Neill recogieron el resultado de sus pesquisas durante casi cuatro décadas, en las que desvelaron la corrupción en el seno de la oficina de investigación federal.

Mujeres empoderadas

Los papeles femeninos en ‘Pacto criminal’ son encarnados por Julianne Nicholson, en el rol de Marianne Connolly, la mujer del agente corrupto del FBI, y Dakota Johnson, quien da vida a la pareja de ‘Whitey’ y madre de su único hijo. “Lo que me encantó de este trabajo es que en este tipo de películas los papeles para mujeres tienen un uso funcional para ayudar a continuar la historia, o bien se nos convierte en un objeto seductor y llamativo en el borde del fotograma que desvía la atención del tumulto masculino. Afortunadamente, aquí no ha sido así”, advierte la actriz, famosa por ser la protagonista de la adaptación cinematográfica del ‘best seller’ erótico ‘50 sombras de Grey’. Ambos personajes tienen una carga emocional de gran peso en la acción y resaltan las secuencias más humanas de sus parejas en la ficción. En resumen, a pesar de la brevedad de sus papeles, ellas no ejercen de mujeres florero. “Ambas se plantan ante sus hombres y nos muestran facetas de los protagonistas a las que no accedemos en otras partes de la cinta. Son mujeres fuertes que reaccionan ante la gravedad con un aplomo que no demuestra el resto de personajes, porque en caso de que se comportaran así acabarían muertos. Y es a través de su ternura y de su coraje como acertamos a ver la complejidad de la personalidad de los protagonistas masculinos”, reflexiona el director Scoot Cooper.

BEGOÑA DONAT
Para EL TIEMPO
Toronto.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.