El buzo que rescata 'ahogados' en comicios

El buzo que rescata 'ahogados' en comicios

Su 'empresa' se llama Rescates El Morro, como la isla rocosa que está en la bahía de Santa Marta.

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24 de octubre 2015 , 12:20 a.m.

En octubre de 1990, Iván Olaya Collazos, conocido como ‘Pluto’, por poco se queda sin votar. Los agentes de la Policía que custodiaban el puesto de la Institución Educativa Distrital Hugo J. Bermúdez, en el Centro Histórico de Santa Marta, no lo querían dejar ingresar por su indumentaria.

Estaba vestido como si fuera a bucear: pantaloneta, camisilla, chanclas, chaleco salvavidas, careta, snorkel, un mini cilindro de oxígeno y una boya en la mano. Le preguntaron por qué iba a votar así y les respondió que esa era su ropa de trabajo.

Desde esa época, en cada jornada electoral ‘Pluto’ se pone la misma pinta para rescatar a los ‘ahogados’ – como les dicen en la Costa Caribe a los perdedores- , esos que hasta sus mismos electores niegan cuando se conocen los resultados de los comicios porque la mayoría se monta en el bus de la victoria.

“Como yo he estado mucho tiempo en el mar – es buzo profesional- me nació la idea de hacer una parodia de tanta gente que se ‘ahoga’ y desde la primera vez que salí eso fue un impacto y gustó. Y quedé que cada vez que hay elecciones salgo”, cuenta ‘Pluto’, sentado en la sala de su apartamento.

Este hombre, de 62 años, nació en Neiva (Huila), pero desde hace 38 reside en Santa Marta, a donde llegó en 1977 como delantero del Unión Magdalena, equipo en el que jugó hasta 1981. Su remoquete viene del nombre con que bautizó el puesto de comidas rápidas que tiene desde 1980 en la calle 17 con carrera 6 y así lo conocen en toda la ciudad.

En temporada electoral, los samarios lo paran en la calle para presentarle a los candidatos y le dicen en broma: “Oye Pluto te tengo aquí un cliente. Ya sabes para que lo rescates”.

Su ‘empresa’ se llama Rescates El Morro, como la isla rocosa que está en la bahía de Santa Marta, donde los ‘mamagallistas’ dicen que hay que ir a buscar a los ‘ahogados’ al finalizar la jornada electoral.

El día de las elecciones, ‘Pluto’ acostumbra llegar a las 8 de la mañana al sitio donde las autoridades realizan la ceremonia de instalación. Va con su indumentaria y se queda un rato saludando y mamando gallo con amigos y conocidos. A eso de las 10 de la mañana se traslada a la IED Hugo J. Bermúdez, donde siempre ha votado.

Luego de ejercer su derecho al voto, muchos se le acercan para hablar y tomarse fotos. Le preguntan cómo ve a los candidatos y a quién va a rescatar ese año. También lo convidan para ir a otros puestos de votación. “Me dan chance y yo me embarco y me voy. A dónde llego se forma la recocha”, dice. A la una de la tarde se va para su casa a esperar que den los resultados en la radio.

Candidatos se enojan

‘Pluto’ asegura que lo que hace es para ponerle sabor a la jornada electoral, por eso cuando se encuentra con algún candidato en los puestos de votación le dice: “Ya sabes, a la orden, aprovecha para que asegures el cupo del rescate”. Algunos le responden que no lo necesitan porque están sobrados, a los que no les hace ninguna gracia se enojan y otros le huyen porque creen que les trae mala suerte.

En las elecciones al Congreso, en marzo de 2002, coincidió en el Liceo Celedón con el entonces senador Miguel Pinedo Vidal, quien estaba aspirando a reelegirse. Se saludaron y le dijo: “Ya sabe dotor, a la orden”. Pinedo le respondió: “No hombre ‘Pluto’, fresco, tú sabes que yo no necesito eso”. Pero se ‘ahogó’. Tuvo que demandar para que le dieran la credencial y en el último año del período fue que entró al Congreso.

“Por eso perdí la amistad con él porque decía el ‘Pluto’ ese me saló. Me culpaba a mí”, dice. El año pasado se reencontraron en una misa en la Catedral, en la que se celebraba el cumpleaños del papá de Miguel Pinedo, y en el momento del saludo de la paz se dieron la mano. Al salir se reconciliaron.

Otro que se disgustó fue el político José Ignacio ‘Nacho’ Vives, quien era el apoderado de José Francisco ‘Chico’ Zúñiga, en su segunda aspiración a la Alcaldía de Santa Marta.

“En el Inem Simón Bolívar estaban haciendo los escrutinios y yo estaba allá con mi boya. Cuando llegaron ‘Chico’ y ‘Nacho Vives’, me saludé con Chico y cuando le dije a ‘Nacho Vives ‘ya sabe dotor, a la orden’, se enojó. ‘Vea respete’, respondió y los policías se rían y se enojó más”, recuerda.

Este año tiene prevista una logística renovada para hacer los rescates. El domingo un amigo puso a su disposición una moto acuática y otro le prestó un yate para que suba las boyas y trasmallos y salga a patrullar en la bahía de Santa Marta. Y el lunes va a estar desde temprano en la playa para sacar a los ‘ahogados’, con la ayuda de algunos colegas.

“Va a haber bastantes”, dice. Y tiene razón. Tan solo al Concejo de Santa Marta hay 267 aspirantes para obtener 19 curules y en las Juntas Administradoras Locales (JAL) hay 372 candidatos para tres localidades.

PAOLA BENJUMEA BRITO

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