La Segunda Guerra, al óleo sobre lienzo

La Segunda Guerra, al óleo sobre lienzo

El artista Adrián Espinosa presenta su nuevo trabajo en el Club Militar de Bogotá.

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23 de octubre 2015 , 03:22 p.m.

La primera fascinación por la Segunda Guerra Mundial le llegó al artista Adrián Espinosa a través de las máquinas. De hecho, todas esas estructuras creadas por el hombre para volar, navegar o llegar al espacio lo llevaron, de niño, a soñar con ser piloto y luego ingeniero aeronáutico para construirlas. “Pero las matemáticas fueron mi debilidad”, comenta.

Sin embargo, Espinosa no necesitó matarse estudiando matemáticas y cálculo para construir aviones y barcos. Hizo realidad su sueño con un pincel, como lo refleja su nueva exposición sobre este doloroso periodo de la historia de la humanidad, que presenta en el Club Militar de Bogotá.

La muestra, como lo anota Espinosa, intenta reflejar desde varios puntos de vista facetas bélicas y humanas de un conflicto militar de estas dimensiones.

“Traté de dejar de lado las impresiones y ser un poco objetivo, pero es imposible conseguirlo del todo. Creo que para contarlo, hay que hacerlo con imágenes impactantes, que le digan algo a quien ve la obra”, explica el artista, quien trabajó los cuadros en óleo sobre madera y lienzo.

La mayoría de las piezas se mueven en la gama de los negros, grises y blancos. “Más que todo, es por los contrastes. Así he manejado las exposiciones anteriores. La violencia del claro y del oscuro ayuda más a reforzar una imagen”, dice.

Esta sensibilidad humanista e histórica la hereda Espinosa de la influencia de sus padres, el escritor Germán Espinosa (La tejedora de coronas) y la artista Josefina Torres, quien le enseñó a Adrián, desde niño, la técnica del claroscuro.

A través de las obras, se percibe desde el poderío naval y aéreo de los bloques, como el famoso acorazado alemán Bismarck y los bombarderos británicos Lancaster, hasta momentos impactantes como la invasión de Varsovia y el bombardeo del puerto de Róterdam.

Pero, quizás, las imágenes más conmovedoras son aquellas en las que Espinosa plasma el drama humano vivido por todos los protagonistas, sin importar su bando. Las pruebas de máscaras antigases en niños pequeños, el drama de la población civil alemana venida a menos al final de la guerra, el de una familia rusa huyendo o la persecución de los gitanos.

“Los gitanos, al igual que los judíos, sufrieron los horrores nazis. Incluso las mujeres eran esterilizadas a la fuerza porque no tenían derecho a reproducirse. Pero no se habla de ellos y por eso quise hacerles este homenaje. Este es un tema gigantesco, pero sí es curioso que no hay una película o un documento extenso”, comenta Espinosa.

Agrega que cuando se decide por el color es porque quiere remarcar algún sentimiento. “En la obra del niño con la máscara antigás me voy más hacia los pasteles, porque la imagen es muy fuerte”, anota.

Por eso, luego de este trabajo, el artista tiene pensado sumergirse con su pincel en el jazz, otra de sus pasiones, que le permitirá mayor movilidad artística.

Carrera 50 n.° 15-20. Inf.: 301-284-5808

Carlos Restrepo
Cultura y Entretenimiento

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