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Escoltas de Antequera son ahora los principales sospechosos del crimen

Escoltas de Antequera son ahora los principales sospechosos del crimen

Al reabrir proceso por asesinato del líder de la UP, Fiscalía dice que señalado sicario no disparó.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
21 de octubre 2015 , 09:06 p. m.

Aunque según el relato de los escoltas del líder de la Unión Patriótica José Antequera, el sicario que lo asesinó salió de entre la multitud disparando una mini-Ingram, las pruebas técnicas de los peritos señalaron que no hay rastros de que el hombre hubiera hecho un solo disparo.

Esa es una de las incongruencias detectadas en el proceso que adelanta la Dirección de Contexto de la Fiscalía por el crimen y que recientemente llevó a la reapertura de la investigación para establecer la presunta responsabilidad de integrantes del DAS. Antequera fue asesinado el 3 de marzo de 1989 en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, en esos hechos también resultó herido el expresidente Ernesto Samper,

El caso hace parte del expediente para aclarar el exterminio de la UP que fue declarado delito de lesa humanidad en marzo pasado.

En la decisión de la Fiscalía, en la que se cita a indagatoria a los tres escoltas del DAS que tenían bajo su responsabilidad la seguridad de Antequera, el ente investigador cuestiona además que la subametralladora que supuestamente fue usada por el sicario fue retirada ilegalmente del sitio de los hechos.

En el expediente está la declaración del escolta Didier Augusto Hernández, quien señaló que disparó de su ametralladora 18 cartuchos tiro a tiro contra el sicario y que una vez este cayó muerto recogió el arma “para que no se perdiera”. Los peritos establecieron que en las manos del sicario no había rastro de pólvora producto del accionar de la ametralladora mini-Ingram incautada.

Minutos después, hombres del extinto organismo F2 y la Policía detuvieron al detective porque estaba con dos armas: la de él y la incautada; pero luego de que se identificó le devolvieron su arma. Los otros se quedaron con la del sicario.

Los investigadores señalan que faltando a las normas mínimas de cadena de custodia le devolvieron su arma de dotación sin que se le hicieran pruebas técnicas. “Los oficiales permitieron retirar indebidamente de la escena del crimen el arma con la que supuestamente le disparó al sicario y se omitiera que se le realizaran pruebas de balística para corroborar si con esta se ultimó al sicario y posiblemente con la misma la vida de José Antequera”, se lee en el expediente.

Igualmente, los investigadores señalan que todos los testigos hablan de que escucharon solo ráfagas y no disparos tiro a tiro, como dijo el escolta de Antequera que había disparado su arma.

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Hace cuatro meses la Fiscalía hizo la reconstrucción del crimen.

La Fiscalía señala que hubo fallas injustificadas en el proceder de los escoltas quienes “incrementaron el riesgo del protegido” con actos que superan “el descuido negligente o la imprudencia”.

Se menciona por ejemplo que los escoltas habrían omitido advertencias que les hicieron sobre los seguimientos a Antequera por parte de hombres de la banda ‘los Carranceros’, que luego confesaron su responsabilidad en crímenes de integrantes de la UP en Meta y Bogotá, los cuales cometieron “en alianza con miembros del Ejército, la Policía y el DAS”.

Así mismo, se documentó que el día del crimen uno de los escoltas no se presentó a su sitio de trabajo, sino que más tarde se sumó al esquema de seguridad en la sede la UP. Además, que en el momento del ataque no se encontraba junto al protegido porque, según dijo, supuestamente estaba caminando para asegurar una puerta cercana. “En el momento del crimen es echado de menos por sus propios compañeros cuando se suscita el ataque (…), no está en la línea de tiro y defensa como era su deber”, señala la Fiscalía.

La hipótesis de los investigadores es que hubo integrantes de la Fuerza Pública que participaron en el crimen, el cual no fue un hecho aislado, sino una acción planificada “que correspondía a disparar indiscriminadamente ametralladoras dentro del aeropuerto lleno de gente con el fin de impactar a su blanco con las consecuencias conocidas”.

Los fiscales encontraron en la sede de la Dijín un informe de inteligencia que señala que el día del crimen estaban en el aeropuerto varios oficiales “cuestionados por estar al servicio de carteles de la droga especialmente con el de Gonzalo Rodríguez Gacha ('el Mexicano')”.

Uno de los oficiales que estaba en esa lista de cuestionados fue quien intervino para quitarle al agente del DAS el arma con la que supuestamente había disparado el sicario contra Antequera.

Meses después del ataque, otro de los oficiales que estaba en el aeropuerto fue capturado con armas, droga y dólares.

JUSTICIA
justicia@eltiempo.com

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