Así es un día a pie con el candidato Federico Gutiérrez

Así es un día a pie con el candidato Federico Gutiérrez

El candidato por firmas se pasa la mayor parte de su campaña en la calle, entregando volantes.

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19 de octubre 2015 , 12:37 a.m.

Federico Gutiérrez es un habitante de la calle. Le gusta, la conoce y asegura que la recorre desde que fue concejal. Son las 7:30 a. m. y en plena ‘hora pico’ en la calle Colombia, una camioneta blanca frena abruptamente y casi ocasiona un choque.

La imprudente mujer asoma su cabeza emocionada llamando al candidato, quien se acerca a ella, le da un beso en la mejilla y le entrega un volante invitándola a conocer su Plan de Gobierno para luego instarla a que no forme un trancón y siga.

Pero ella no lo hace. Al menos no hasta que el vidrio de su auto tenga un adhesivo de la campaña. “Muchos candidatos pagan a conductores por tener esos microperforados. Pero a ‘Fico’ se los piden”, explica una de las voluntarias.

Y no exagera. En su recorrido, que se inició desde de las 5:30 a. m. repartiendo volantes en el sector Conquistadores, por lo menos seis vehículos pidieron que les ‘decoraran’ el carro con el rostro de su candidato.

 

Vehículos piden que les pongan  adhesivos del candidato. Otros solo aceptan cuando los voluntarios se los piden.

Por casi dos horas permaneció allí hasta seguir, a pie, la marcha hasta la calle Colombia. Allí estuvo ‘volantiando’ casi hasta las 11:00 a. m. aprovechando cada semáforo en rojo para recargarse de volantes e ir carro por carro estrechando manos y besando mejillas.

“Yo me puedo demorar dos horas en una reunión con 30 empresarios. Pero haga la cuenta, en un minuto de semáforo entregándole a 10 personas, es como una ‘mini reunión’ con cada una”, explica Gutiérrez.

Sobre el mediodía ya había recorrido la Universidad Luis Amigó y la carrera 70. Los volantes y las manillas se acababan tan rápido como las botellas de agua.

Son los jóvenes y los adultos mayores los más receptivos. Se acercan sin miedo, le hablan de sus problemáticas, de sus dudas e incluso, unos más osados, le piden trabajo.

Sin tapujo, como le hablan, así mismo responde. Explica que no puede prometer nada y trata de inculcar una cultura electoral. Lo hace repetidamente.

Federico está agotado pero no lo demuestra. Por un momento, al estrechar tantas manos y conocer tanta gente, recuerda a aquellos a los que no ve.

“Mis hijos ya están notando las ausencias y me reclaman. Eso siempre es duro”, dice suspirando. Un grito eufórico de varias señoras lo devuelve a su deber, bebe otro sorbo de agua y sigue su marcha.

Un rápido almuerzo en un restaurante popular de pollos y se sienta con uno de sus asesores a planear el debate que tiene esa noche. Le preocupa una encuesta que salió casi de último, pero lo reconforta el sentir que los números en esas tablas, no reflejan la actitud de la gente cuando lo ve en la calle. “Vamos muy bien”, dice.

La ruta continúa hacia la avenida San Juan y luego hacia la estación del Metro en San Javier de la comuna 13. El sol ya se acabó pero no las energías de Gutiérrez, que en momentos tiene que ser calmado por su propio equipo.

La campaña del candidato se ha basado en recorrer las calles y hablar con las personas

Él quiere seguir en la calle, quiere seguir estrechando manos, respondiendo con gritos efusivos, los alaridos de los conductores que lo llaman desde las calles. Pero el debate lo llama y como ha sido una constante, trata de ir a todos los que puede. “Es el único espacio en el que se puede debatir, pero a veces no nos dan tanto tiempo”.

La camiseta azul claro, arrugada y sudada, la cambia por una blanca y le pone un blazer encima para asistir al debate en el que se verá la cara con los aspirantes una vez más.

Si estaba cansado, el maquillaje y el traje lo ocultaron bien. Con el ímpetu que tuvo durante el día, habló sobre seguridad, movilidad, Parques del Río y modelos de ciudad.

Durante casi una hora se extendió el debate. Finalmente, se despidió cordialmente de los otros candidatos y así terminó su jornada. “Vamos muy bien”, repite como frase de guerra.

Es hora de ir a casa. Quizá sus hijos –Emilio de 6 años y Pedro de 4– estén dormidos cuando llegue. Y quizá sigan así cuando parta a la madrugada a seguir recorriendo las calles de Medellín. Su consuelo es que lo que hace, es para garantizarles una ciudad en la que puedan vivir.

Caminando, así terminó su campaña

En una maratónica jornada de 24 horas, Federico Gutiérrez, candidato por firmas del Movimiento Creemos, finalizó su campaña recorriendo durante 24 horas seguidas las calles de la ciudad, como muestra del compromiso que tiene con la misma.

En uno de los trayectos, Gutiérrez coincidió con su tocayo, Federico Restrepo candidato a la Gobernación, y con el que en días pasado había mostrado una afinidad en temas ideológicos. El trayecto se inició y terminó en el sector Ciudad del Río (sur) y pasó por otros 13 puntos de la ciudad como El Poblado, la avenida Oriental, y la Avenida 33.

DAVID ALEJANDRO MERCADO
Redactor de EL TIEMPO
davmer@eltiempo.com
@AlejoMercado10

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