La siembra de corales en el Parque Tayrona

La siembra de corales en el Parque Tayrona

Desde hace 5 años se desarrolla un programa de protección a ese ecosistemas en riesgo de extinción.

notitle
18 de octubre 2015 , 07:37 p.m.

Los arrecifes de coral del Caribe se encuentran entre los 10 ecosistemas en mayor riesgo de extinción del planeta debido al cambio climático, que ha causado el blanqueamiento de millones de colonias de coral, al igual que los sedimentos que arrastran los ríos, la pesca con dinamita y la presión turística.

Por eso, en el Parque Nacional Tayrona, uno de los sitios del país donde están mejor conservadas estas especies, se viene ejecutando desde 2010 el proyecto de siembra y restauración de arrecifes de coral.

La semana pasada, un grupo del equipo de recursos hidrobiológicos del Parque Tayrona realizó la siembra de 150 colonias de coral de cuatro especies: Acropora palmata (cuerno de alce), Acropora cervicornis (cuerno de venado), Motastrea cavernosa y Porites porites, en el sector conocido como cementerio de Acroporas, en la bahía de Gairaca, que recibe este nombre porque hace unos años sufrió un blanqueamiento de corales y se vieron afectadas todas las especies someras.

Esta es la segunda siembra que se hace desde que comenzó el proyecto. En agosto de 2014 se sembraron 220 colonias de coral, de los cuales el 80 por ciento han sobrevivido.

“Tenemos colonias de Acropora palmata que superan los 30 centímetros y fueron sembradas con entre 10 y 12 centímetros”, dijo Carlos Aponte, técnico en recursos hidrobiológicos del Parque Tayrona.

Aponte y otros cuatro compañeros se sumergieron con snorkel, caretas y tanques de buceo, entre tres y seis metros de profundidad, para sacar los corales que crecieron en las ‘guarderías’ instaladas en Gairaca en dos estructuras: una bandeja plana y otra colgante similar a una cuerda de tender ropa, que ha sido empleada en Jamaica y Belice en procesos de recuperación.

Luego los llevaron hasta una lancha, donde los depositaron en recipientes llenos de agua de mar, que mantenían a una temperatura estable para evitar estresarlos con el calor, uno de sus peores enemigos. Allí, con una pinza, dos compañeros se encargaron de limpiarlos y quitarles los balanos y algas que se pegan a los corales. Después los midieron, anotando los datos en una tabla, y les colocaron unos alambres para fijarlos al sustrato duro en los sitios donde antes había colonias de coral.

Los corales fueron trasplantados en grupos de cinco y les pusieron una placa marcada con un número para identificarlos y poder hacerle seguimiento periódicamente a su crecimiento y la supervivencia. “Estamos tratando de mantener el número de colonias de corales teniendo en cuenta el calentamiento global. Mientras mantengamos este arrecife vamos a evitar erosión, tener producción de arena y peces”, dijo Aponte.

Agregó que la siembra se hizo en esta época del año porque el mar está más tranquilo y eso ayuda a que las colonias se fijen más fácilmente al sustrato porque hay menos movimiento del oleaje.

El biólogo marino Adolfo Sanjuan Muñoz, docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, sede Santa Marta, dijo que los arrecifes de coral son ecosistemas muy importantes porque son el hábitat de peces, invertebrados marinos (langostas, cangrejos, caracoles y camarones) y plantas marinas. La mayoría de los productos pesqueros que consumimos provienen de los arrecifes coralinos. “Son muy importantes para mantener las tramas tróficas ya que muchos organismos que no son arrecifales como ballenas y tortugas vienen a alimentarse en el arrecife y vuelven a la parte oceánica”, expresó Sanjuan.

También funcionan como barreras naturales que protegen a las costas del embate del oleaje y evita que haya erosión costera, además sirven de recreación para miles de turistas amantes del buceo y muchos organismos arrecifales son utilizados en productos medicinales y cosméticos.

Para Sanjuan el proyecto de siembra de corales en el Parque Tayrona ayuda a que el ecosistema se recupere porque los fragmentos de coral se cultivan en las guarderías y cuando alcanzan unos 25 centímetros son trasplantados en zonas arrecifales para hacer repoblamiento coralino.

“Evidentemente un organismo que es trasplantado más grande tiene más posibilidades de sobrevivir porque tiene más resistencia, más defensa y tiene mayor posibilidad de reproducirse en menor tiempo”, aseguró. Con esto se busca mantener estos ecosistemas.

PAOLA BENJUMEA BRITO
SANTA MARTA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.