La silla vacía de las elecciones argentinas

La silla vacía de las elecciones argentinas

Mucho le puede costar al candidato oficialista Daniel Scioli su ausencia en el debate presidencial.

notitle
10 de octubre 2015 , 09:47 p.m.

Tal vez los argentinos se encaminen a participar en las elecciones más singulares desde la recuperación de la democracia en 1983.

No por el nivel de participación ciudadana, ni el de debate político en tiempos de campaña, sino por la falta de propuestas concretas de tres candidatos, con posibilidades aún de triunfo que se parecen tanto que bien podrían ser caras de la misma moneda como clonados por la misma escuela política que torneó a Néstor y Cristina Kirchner: la menemista.

La cosa, de hecho, no arrancó bien, con la ausencia, en el primer debate, del favorito Daniel Scioli, lo que parece marcar el tono de una confrontación en la que el candidato de la presidenta Cristina no parece querer responder en público las dudas que despierta su candidatura.

En medio de un ambiente por momentos enrarecido, fruto de las evidencias de fraude en la provincia de Tucumán –donde el kirchnerismo retuvo la gobernación por amplio margen, resultado que la oposición atribuye a una trampa– y por los intentos de linchamiento, el pasado martes, al candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, la campaña entra en sus últimos 15 días con el candidato oficialista Scioli al frente de todas las encuestas, pero sin poder aún subir a la superficie del piso histórico del peronismo a nivel nacional (entre el 35 y el 38 por ciento).

Lo que lleva a evaluar cada vez con más ahínco de parte de los encuestadores un escenario de segunda vuelta por celebrarse el 22 de noviembre. Y es allí, en el segundo lugar, donde aparece la pelea por el voto más encarnizada entre el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el actual intendente de Tigre, Sergio Massa.

Fue este último el que salió mejor parado del debate transmitido por televisión del pasado fin de semana –el primero de la historia electoral argentina–, al que Scioli faltó con aviso y ahora no deja de pagar el costo político por ello.
El candidato oficialista justificó su ausencia días antes durante una entrevista en televisión diciendo que “los debates toman muchas veces un tono de agresión” que no corresponde con las expectativas de la gente.

Ya a la hora del debate, los otros cinco aspirantes cruzaron propuestas sobre economía, educación y seguridad. Los aspirantes fueron consultados sobre desarrollo económico y humano, educación e infancia, seguridad y derechos humanos, y fortalecimiento democrático.

“Hoy (domingo) lo que ha hecho Scioli ha sido una burla. Su silencio es una burla a la sociedad y lo que pido es que el tiempo que me queda sea en silencio”, dijo Massa cuando se le ofreció usar los 30 segundos que le correspondían al político ausente. Cada uno de los candidatos, a su turno, criticó a Scioli calificándolo de “fantasma”, y coincidieron en considerar su plantón como “una falta de respeto a la ciudadanía”.

“A Scioli la ausencia en el debate le va a pasar alguna factura; si no es ahora, será en las urnas”, opina para EL TIEMPO el analista Julián Hermida.

Massa, quien en las primarias había registrado el 20,63 por ciento, hoy estaría rondando el 24 por ciento. A prudente distancia aún de Macri, quien tras conquistar el 30,07 por ciento hoy rondaría el 28 por ciento.

“Lo más importante de las últimas semanas se da allí, en saber si Massa puede alcanzar a Macri bajo la lógica de que es él el que intentaría que los votos peronistas que arrastra, de pasar Macri a la segunda vuelta, terminen yendo para Scioli”, sostiene el sociólogo Artemio López, de la consultora Equis, cercana al gobierno de Cristina Kirchner.

Sin propuestas enriquecedoras, sin una oposición que logre articular alternativas, solo el desencanto y el agotamiento del discurso oficial, pueden provocar un giro en las elecciones del próximo 25 de octubre.

Hasta aquí las encuestas no despejan la posibilidad de una definición en primera vuelta, y las variaciones de los candidatos en los sondeos se determina en estos momentos por los errores o inconvenientes en el desarrollo de las campañas del uno o del otro.

“Tras ganar las primarias en agosto, Scioli sufrió el mal de las inundaciones y recibió las críticas de su viaje a Italia mientras a la gente la tapaba el agua. Allí fue el mejor momento de Macri. Hace dos semanas, la campaña de Macri se vio afectada por las denuncias de contratos fraudulentos de la Ciudad de Buenos Aires con el periodista deportivo Fernando Niembro, quien tuvo que renunciar a su candidatura como diputado.

Justo ahí aparece el momento en que Massa puede levantar, pero el oficialismo no pudo capitalizarlo”, expone Hermida, para quien esta campaña parece “una carrera por ver quién se equivoca menos”. Es una campaña donde el Gobierno no ahorra nada. No da dinero, escaso según las reservas del Banco Central, sino recursos como transmitir por cadena nacional los actos de campaña en los que participa la presidenta, Cristina Kirchner, junto a Scioli, aún gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Si se observa la Constitución aprobada en 1994, el sistema electoral quedó diseñado para que todo se defina en primera vuelta. El primero necesita sacar el 50 por ciento más uno de los votos o una diferencia porcentual de 10 puntos sobre el segundo para asegurarse la victoria en primera vuelta.

Con un partido cuasihegemónico como el peronismo, no es descabellado ver por qué la Argentina electoral nunca ha vivido una segunda vuelta. Por eso, si algo caracterizará estas elecciones no es solo el nivel de crispación, o el hecho de que un candidato a gobernador bonaerense, como el jefe de Gabinete Aníbal Fernández, esté acusado de liderar una banda para comercializar efedrina y de ser el autor intelectual de un triple crimen, sino que, por primera vez en la historia, la definición de los comicios podría extenderse más de lo “normal”: hasta terminar en la segunda vuelta.

JOSÉ VALES
Corresponsal de EL TIEMPO
BUENOS AIRES

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.