'Cuba lo es todo: para bien y para mal, con amor y con repudio'

'Cuba lo es todo: para bien y para mal, con amor y con repudio'

Reinaldo Montero es invitado a la I Feria Internacional del Libro de Cali, que empieza este jueves.

notitle
06 de octubre 2015 , 07:45 p.m.

Tener en frente al escritor y dramaturgo cubano Reinaldo Montero es prepararse, como en una obra de teatro, para lo inesperado. De sus labios puede salir, en el momento menos pensado, alguna frase sagaz, irónica o divertida, que rompe el libreto y da cuenta de la velocidad a la que se mueven sus pensamientos. Fruto, quizás, del asombro o de las inquietudes que le producen la vida y cuanto lo rodea.

Montero es uno de los cuatro invitados internacionales estelares a la I Feria Internacional del Libro y las Culturas de Cali (Filca), que abre sus puertas mañana y que se extenderá hasta el próximo lunes, en la plazoleta Jairo Varela, y en la red de bibliotecas de la ciudad.

Se trata de un encuentro intercultural que busca ser una cita con las tradiciones afroamericanas, del Pacífico y del Caribe, como lo explica su directora Conchita Penilla, quien decidió echarse al hombro el desafío de que Cali tuviera también una feria literaria, de corte internacional, como ya ocurre en las principales ciudades del país.

En este diálogo de región, junto con Montero, estarán también el catedrático, poeta y especialista de la literatura caribe Roger Toumson, de la isla francesa de Guadalupe; la historiadora Afua Cooper, de Jamaica, y el escritor José Acosta, de República Dominicana.

Nacido en la localidad cubana de Ciego Montero, en 1952, Reinaldo Montero se declara un nómada por naturaleza, no solo a lo largo de su país, sino a través de los diferentes géneros narrativos (poesía, cuento, teatro, novela y ensayo).

Ya completa nueve novelas publicadas, algunas reconocidas con importantes galardones. Es el caso de La vista de la infanta (Premio Alejo Carpentier 2005 y Premio de la Crítica ese año), Misiones (Premio de la Crítica 2002), Trabajos de amor perdidos (Premio Juan Rulfo 1996), y Donjuanes (Premio Casa de las Américas 1986).

No menos aplaudida ha sido su obra dramatúrgica, que considera completamente independiente de la literaria. En este campo, se destacan Liz (Premio Fray Luis de León 2007 y Premio de la Crítica 2009), Los equívocos morales (Premio Castilla-La-Mancha 1992), Medea (Premio Italo Calvino 1996 y premio de la Crítica 1997) y Con tus palabras (Premio David 1984).

Con el lenguaje directo y sin pelos en la lengua, que lo caracteriza, Montero habló con EL TIEMPO, desde su tierra natal, sobre sus inicios en las letras, sus influencias y su mirada de la región.

¿En qué momento lo picó ese amor por las letras?

A los doce años, una tarde, casi sin darme cuenta, escribí tres cuentos de un tirón. No he sido capaz de repetir la proeza. Pero la verdadera culpa la tuvo una muchacha. Ella tenía que viajar a Pinar del Río y yo a Camagüey, que es como decir al Polo Sur y al Polo Norte, y me hizo prometer que le escribiría todos los días y que cada carta iría acompañada de un poema, por supuesto no mío, yo no era poeta. Estaba enamorado como un perro. Qué gusto escribirle, copiar un poema que nos quedara como un guante, y despachar el envío. Pero cada vez se me fue haciendo más difícil dar con el dichoso guante, así que empecé a modificar versos de Neruda, José Asunción Silva, Vallejo, Guillén y más, para que esos poetas dijeran lo que debían decir y no lo que se les antojara, por supuesto manteniendo su firma. Un día me di cuenta de que era más cómodo inventar los poemas que copiarlos. Así que empecé a pergeñar versos a la manera de, y debajo ponía el grande apellido, jamás el mío, yo no era poeta.

¿Cómo fue su formación literaria?

Formación literaria, frase sonante. Creo que me formaron los libros, las malas compañías, el paso por la universidad, mis cartas de amor, el aire respirado.

¿Y en qué momento entra en su vida el teatro?

Muy simple, al terminar la Licenciatura empecé a trabajar en Teatro Estudio como asesor de Vicente Revuelta, Berta Martínez, Raquel Revuelta, Abelardo Estorino, sin dudas los más extraordinarios directores que ha dado el teatro cubano, con perdón de par de nombres más. Era un trabajo esclavo, y un privilegio. Ellos me convirtieron en un profesional y en un eterno aprendiz.

¿De qué manera siente que dialogan en su obra la novela y la dramaturgia?

Si dialogan, será un diálogo de sordos. No creo que haya dos universos más opuestos. Te juro que no encuentro un solo vaso comunicante.

En ese contexto, ¿dónde siente que se encuentra ubicado también el ensayo?

Los ensayos son encargos. De hecho, he publicado un solo libro de ensayos. Tengo material para coser unos cuantos más, sin dudas, pero no me animo, nadie me lo ha pedido.

Algunas de sus obras son: ‘Música de cámara’ (Afinidades), Obra teatral ‘Liz’, Premio Fray Luis de León 2007. El autor se ha dejado tentar por varios géneros y su obra refleja la presencia constante de Cuba.

Ciego Montero, La Habana, la calle Obispo, el malecón, la música, las mujeres, el mar y sus otras tantas ciudades huéspedes. ¿Qué siente que representa Cuba en su obra?

Cuba lo es todo. Hiciste bien en nombrar ese conglomerado, y como sabes hay muchísimo más. Y todo ello es Cuba, y lo es para bien y para mal, lo es con amor y con repudio. Me encanta haber nacido en Cuba, me encanta que me encante, y me encanta no soportarla a veces.

¿Se considera un nómada feliz?

Es exacto. Nómada, perro suelto. Lo que no me va es el adjetivo. No quiero decir que no me haya sentido feliz, pero igual me he sentido desdichado. Lo común y corriente para cualquier hijo de vecino, sea o no sea perro suelto.

Alguna vez usted les comentaba en una charla a jóvenes brasileños que el primer consejo que les daba era no responderle nunca a un crítico. ¿Es la crítica un mal necesario?

Recuerdo que eso fue al calor de un problema suscitado entre un dramaturgo brasileño no tan joven y un reseñista del periódico O Globo. Yo estaba dictando un seminario y el affaire tenía revuelto a mis alumnos. Lástima que en YouTube no salga completa mi intervención, que es como sigue: “Una vez a Truman Capote le preguntaron, ¿qué consejo le daría a un joven escritor? Y Capote respondió: ‘¿Consejo?, ninguno, ah, sí, tengo uno, jamás se rebaje (reduce) a responderle a un crítico’”. En cuanto a tu pregunta, la crítica no es un mal, es un bien, lástima que escasee tanto.

Esta feria tiene la particularidad de establecer un diálogo entre distintas culturas. ¿Qué cree que le está aportando hoy la voz literaria caribeña a ese diálogo intercultural de región?

Poco, por no decir nada. El Caribe es un puñado de islas solas, y no es tautología, más franjas continentales algo exóticas para el propio continente. Si algún sitio de América está balcanizado al 104 por ciento, ese sitio es el Caribe. Esta feria, instituciones como Casa de las Américas, festivales como el Internacional de Teatro del Caribe, o Caribbean Initiative, o la Fiesta del Fuego son esfuerzos, excelentes esfuerzos con resultados nimios.

¿Qué lectura tiene de nuestra tradición literaria?

De Manuela, de Díaz Castro, a Necrópolis, de Gamboa, he recorrido la novela colombiana con mucho placer. En la poesía he ido más a salto de mata.

Imposible no preguntarle, para finalizar, ¿qué mirada tiene de las recientes decisiones políticas de los gobiernos cubano y estadounidense?

Con la Iglesia hemos topado. Ahora mismo, en La Habana, está en cartel mi última obra de teatro, se estrenó el sábado 3 de octubre, se llama El dorado. Trata de los espejismos que ha creado tal decisión. Carlos, si tuviera tiempo armaría de ahora para ahorita una lectura dramatizada de El dorado y te invitaría. Sería la respuesta cabal a tu pregunta.

Domingo 11 de octubre, en Filca

El escritor estará compartiendo con los niños el domingo 11 de octubre, a las 11 a. m., en la plazoleta Jairo Varela de la capital vallecaucana. Luego, a las 4 de la tarde, en la tarima central, el autor cubano dialogará con el dramaturgo Orlando Cajamarca y el narrador Luis Fernando Macías.

CARLOS RESTREPO
Cultura y Entretenimiento

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.