Este martes se conocerá si la esteticista y su yerno irían a la cárcel

Este martes se conocerá si la esteticista y su yerno irían a la cárcel

Erika Ordóñez y David Jinete, su yerno, no aceptaron el cargo que les imputó la Fiscalía.

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06 de octubre 2015 , 07:26 a.m.

Hacia las 3 de la tarde de este martes se conocerá cuál será la decisión del juez segundo penal municipal David Saade Morad a propósito del destino judicial de la cosmetóloga Erika Soraya Ordóñez Rodríguez y su yerno, David Jinete Jinete, quienes son señalados por la Fiscalía de ser responsables de causarle la muerte a la joven Angie Carolina Mendoza Cera, tras practicarle un retoque de glúteos, al parecer, de forma irregular.

El pasado lunes se realizaron las diligencias judiciales de imputación de cargos y el inicio de la solicitud de la medida de aseguramiento, pero por decisión del Saade se postergó la última audiencia en mención.

Los presuntos responsables no se allanaron al cargo de homicidio simple a título de dolo eventual, imputado por la Fiscalía.

Las audiencias

Precedidos por una nutrida comitiva de estudiantes de cosmetología ingresaron a las 2:05 de la tarde de este lunes al Centro de Servicios Judiciales, Erika Soraya Ordóñez Rodríguez y su yerno, David Jinete Jinete.

Los dos presuntos responsables de la muerte de la joven Angie Carolina Mendoza Cera, a quien le practicaron un retoque de glúteos, al parecer de forma irregular, acudieron para cumplir con las diligencias de formulación de imputación de cargos y de solicitud de medida de aseguramiento.

Con varias pancartas y arengas de positivismo, las más de 30 jóvenes que se aglomeraron en las afueras de la sala 13 del recinto en el que se llevan a cabo las audiencias judiciales, le manifestaron su apoyo a Ordóñez Rodríguez, quien fungió como su profesora en la Escuela de Cosmetología Estética y Salud, María Eugenia Ballestas, hasta el pasado 25 de septiembre cuando sucedieron los hechos.

“Estamos contigo profe Erika”, “Te queremos profe” y “Tranquila que tu abogado es Dios”, fueron algunos de los mensajes dirigidos a Ordóñez Rodríguez.

Durante el recorrido hacia la audiencia, mientras varias de las jóvenes aprovechaban para abrazarse con Ordóñez y Jinete, los reporteros gráficos presentes se dedicaron a registrar imágenes, lo que no fue del agrado de familiares.

“Ya, ya dejen de tomar fotos: pirañas es lo que son”, gritó una mujer que acompañaba a suegra y yerno.

No aceptaron cargos

En la primera de las dos audiencias dirigidas por el juez segundo penal municipal con funciones de Control y Garantías, David Saade Morad, ni la esteticista, de 47 años, ni su yerno, de 30, aceptaron ser culpables de homicidio con dolo eventual, como se tipifica el cargo que les imputó, tras una detallada argumentación, el fiscal 26 de la URI, Carlos Newball.

El representante de la Fiscalía hizo un recuento de los hechos en los que salió a relucir que durante la diligencia de allanamiento del pasado 26 de septiembre en el predio del norte de la ciudad donde residen ambos imputados y que también está acondicionado para los procedimientos estéticos, fueron encontradas tres memorias digitales con fotografías de las distintas cirugías que habrían practicado.

Las imágenes, según relató Newball, evidencian que Jinete Jinete, así como su suegra, se encargarían de hacer los procedimientos invasivos como el que complicó la salud de la hoy fallecida Angie Mendoza, de 23 años, madre de una niña de un año de nacida.

“En esta foto se ve el reloj y camisa en una cirugía, y en esta otra foto, obtenida en la misma tarjeta USB, son prendas lucidas por Jinete en una discoteca”, sostuvo el fiscal Newball.

Durante la presentación ante el juez, Jinete Jinete mencionó que era administrador de empresas y que en la actualidad se ganaba la vida como taxista.

El miembro del ente acusador enfatizó en que Ordóñez y Jinete fueron los coautores no solo de practicar procedimientos estéticos sin contar con la idoneidad necesaria, sino que también actuaron de manera reprochable al abandonar a la joven en grave estado en la urgencia del Hospital Universitario Metropolitano, donde falleció a las 6:10 de la tarde de aquel viernes.

Y es que según la epicrisis (reporte clínico) suministrada por ese centro de salud, Mendoza Cera ingresó en calidad de ‘NN’ e inconsciente. “Se encontró a la paciente con una punción en su mano izquierda y otra en el glúteo izquierdo de donde emanaba una sustancia seromatosa”, contó el fiscal Newball.

El rompecabezas de los hechos armado por la Fiscalía da fe del testimonio de Marina Esther Sandoval, madre de Angie Carolina, quien testificó que ese día su hija la llamó a su casa a las 2:00 de la tarde para pedirle que la acompañara para realizarse una citología.

Al llegar al edificio, Sandoval advirtió que se quedó afuera esperando a la joven, hasta que obtuvo noticias de que esta se demoraba porque se había descompensado producto de una baja en la presión arterial.

Pasaron 10 minutos más, arremetió el Fiscal en su relato “cuando la señora observa que un hombre saca a su hija cargada y tras preguntarle qué le había pasado, este le respondió que iban a llevarla al hospital Metropolitano”.

Según el recuento, la madre de la joven siguió esperando y al regresar el sujeto le preguntó que si la había ingresado con signos vitales, a lo que este le respondió: “claro, o si no, no la hubieran recibido”.

“Erika Ordóñez apareció y le dijo a la mamá de Angie que la esperara para llevarla al hospital. Luego bajó otra persona y le entregó 15 mil pesos a la señora, pero en vista de que esta no bajaba, la mamá de Angie salió para la casa de su hija. Allí, el esposo, al preguntarle dónde estaba su esposa, esta le dijo que estaba en el hospital”, indicó la Fiscalía.

Antes de preguntarles a ambos si estaban dispuestos a aceptar los cargos, el juez Saade Morad les informó que, de hacerlo, recibirían rebaja de hasta un 50 por ciento de la pena, la cual podría ascender a los 208 meses como mínimo y los 450 como máximo, es decir, algo aproximado a los 17 y 40 años de prisión. En la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento la defensa de las víctimas, liderada por el jurista José Luis Herrera, recordó que ambos sabían que lo que hacían era ilegal y no previeron las consecuencias. El jurista pidió que fueran encarcelados, sin embargo.

ANDRÉS ARTUZ FERNÁNDEZ
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla

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