¿Cómo es vivir con un coeficiente intelectual como el de Einstein?

¿Cómo es vivir con un coeficiente intelectual como el de Einstein?

Ser más pilo que los demás supone ventajas, pero también dificultades.

notitle
04 de octubre 2015 , 08:46 p.m.

El coeficiente intelectual es objeto de admiración. En agosto de este año, Nicole Barr obtuvo 162 puntos en la prueba desarrollada por la organización de superdotados Mensa. Los medios alabaron a Barr porque obtuvo, en teoría, dos puntos más que dos renombrados científicos: Albert Einstein y Stephen Hawking (de quienes se asegura que lograron 160 puntos).

Se asocia un puntaje de esa magnitud con capacidades virtuosas y esto es objeto de debate. En la plataforma de preguntas y respuestas Quora, varios individuos que han obtenido cerca de 150 puntos en las pruebas de coeficiente intelectual o más han debatido sobre cómo ha afectado sus vidas el hecho de contar con un coeficiente de ese nivel.

Para el escritor y experto en mercado Chris Worth, quien obtuvo un puntaje de 177 a los 13 años, según su testimonio, contar con una capacidad excepcional supone mayor facilidad para ganarse el sustento diario. Pero señala que si ese potencial no va a acompañado de una inteligencia emocional equivalente, la vida puede ser difícil.

“Puedes sentir que las personas te roban tu tiempo. Te enojas cuando hablan porque ya habías adivinado lo que iban a decir 2 segundos antes. Tu ofuscación puede ser perceptible para los demás y los lleva a molestarse. No solo eso, rara vez te sientes feliz en el colegio. Las clases y los otros niños te aburren”.

Worth indica que el trabajo también puede resultar una carga pesada: “Rara vez te satisface lo que haces. Y si es una labor compleja, te resta tiempo para disfrutar de los otros 1.000 temas de tu interés. Es difícil ser disciplinado cuando se presta atención a múltiples focos”.

Una de las peores consecuencias, según Worth, es que el sujeto termina creyendo que es mejor que todos los demás, lo que redunda en que no escuche a otros, sobre todo durante la adolescencia y los primeros años de trabajo.

Vineeta Tyagi, escritora y programadora, resalta que gracias a su coeficiente (entre 142 y 150, de acuerdo con su testimonio) logra aprender cualquier habilidad con suma rapidez. También la ayuda en la resolución de problemas y en la búsqueda de escenarios creativos. Resalta, además, su habilidad para entender el significado del lenguaje corporal de otras personas, lo que allana el camino para responder de forma pertinente a sus necesidades.

Sin embargo, Tyagi afirma que su vida tampoco ha sido fácil. “Uno de los aspectos más difíciles para mí es entender por qué las decisiones de otras personas suelen basarse en emociones y no en criterios racionales”.

Justen Roberson concuerda con que la vida no es más fácil por el hecho de tener un coeficiente intelectual alto. “Es fácil aburrirse, pocas veces te sientes desafiado. Con el aburrimiento vienen la depresión y la desesperanza”.

Pruebas de inteligencia

"Las pruebas se crearon para medir la capacidad de una persona para actuar con una finalidad, para actuar racionalmente y para desempeñarse con eficacia en un ambiente. Normalmente, se considera que una persona con más de 130 puntos es brillante, incluso superdotada. Sin embargo, estas pruebas no miden los diferentes tipos de inteligencia, sino que ofrecen un panorama global de la misma. Se aplican tanto para personas que sufren deficiencias cognitivas, con el fin de conocer en qué áreas se deben centrar los procesos terapeúticos, como para pacientes con un alto coeficiente. En el caso de estos últimos, se hace con el fin de saber cuál es el mejor camino para manejar sus capacidades. Algunas personas con puntajes altos manifiestan agresividad o incluso bajas calificaciones como resultado de su poca motivación en los ambientes educativos tradicionales", explicó la psicóloga Martha Lucía Silva a EL TIEMPO.

Las pruebas aplicadas para determinar el coeficiente suelen medir capacidades de comprensión verbal, el vocabulario, el razonamiento perceptivo, la memoria, el manejo de dígitos y la aritmética, entre otros. Una de las más populares en Europa y Estados Unidos es la Wechsler, cuya aplicación suele tomar menos de dos horas. Esto puede variar dependiendo de cada caso.

No se debe tomar el puntaje como algo definitivo. “El resultado obtenido puede variar dependiendo de factores ambientales o de la motivación de la persona”, concluye Silva.

ÉDGAR LEONARDO MEDINA
Redacción Tecnósfera

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.