Un recorrido por el VIII Premio Luis Caballero

Un recorrido por el VIII Premio Luis Caballero

Con intervenciones en ocho puntos de Bogotá, los nominados exponen sus proyectos artísticos.

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04 de octubre 2015 , 04:42 p.m.

Hasta hace unos años, todo artista que se ganaba el Premio Luis Caballero había expuesto en la Galería Santa Fe. Pero, cuando este espacio desapareció del Planetario Distrital, el premio se expandió y adquirió otro sentido. Uno urbano, que “ha posibilitado visualizar un horizonte a partir del cual los bogotanos podremos reencontrarnos con nuestra ciudad”, dice Santiago Trujillo, director del Idartes, en las Memorias del VII Premio Luis Caballero.

Así, en la edición pasada, los nominados expusieron en lugares tan disímiles como el Museo de Arquitectura Leopoldo Rother o la Plaza de Mercado de Las Cruces. Asistir a estos para ver las obras se convirtió en un trayecto que activó zonas que no suelen ser utilizadas para exponer proyectos artísticos.

Ahora, en esta VIII edición, la dinámica se repite. No todos los lugares son los mismos, pero sí se mantiene su propósito principal: exaltar a artistas mayores de 35 años, otorgándoles una bolsa de dinero para desarrollar un proyecto pensado en relación con el lugar donde se presenta.

Y uno adicional: propiciar que quienes viven y circulan por Bogotá se acerquen, desde el arte contemporáneo, a lugares que tienen una tradición histórica o una carga fuerte. Una manera de hacerlo es a través de la Ruta del Caballero. Este es un servicio gratuito que presta el Idartes de miércoles a sábado, de 2 a 6 p. m., para realizar dos recorridos: la Ruta del Agua y la Ruta de la Montaña.

Trazando la ruta

La primera empieza en el MamBo, donde se presenta ‘Hacia un lugar común’, de Juan Mejía. Continúa hacia el Monumento a Los Héroes, al norte, donde está ‘Héroes mil’, de Juan Fernando Herrán, y finaliza en Flora ars+natura, con ‘Dibujo habitable’, de Lina Espinosa.

La Ruta de la Montaña también comienza en el MamBo pero de ahí se va a la Quinta de Bolívar, donde está ‘Ornitología Bolivariana, la fábula de los pájaros’, de Alberto Baraya. Luego, se dirige al Archivo de Bogotá, donde Ana María Millán presenta ‘Frío en Colombia’, y termina en el Museo Santa Clara, con ‘En-Bola-Atados’, de Ana Isabel Diez.

Y a las 6 p. m., desde el MamBo, se dirige hacia la Torre Colpatria, en cuyo sistema de iluminación está ‘Auaska nukanchi yuyai kaugsaita’. Tejido de la Propia historia, de Benjamín Jacanamijoy. El punto final es el Centro de Memoria, Paz y reconciliación, donde se proyecta ‘Phoenix’, de Ana María Rueda. Estos dos últimos son las únicas piezas que se pueden ver de noche.

Cada proyecto aborda una temática particular. Interviene el espacio de formas distintas e incluye diversos soportes y elementos. En la de Baraya, por ejemplo, aves disecadas conviven con los elementos del Libertador, en una obra que se basa en la estructura de las fábulas y que es una metáfora de las aves como identidad del ser humano. ‘Frío en Colombia’ retoma una película grabada por un alemán en 1985 en el país, que fue desaparecida y cuya única copia la tiene el videoartista alemán Marcel Odenbach. Mientras, Diez presenta una obra en crecimiento: bolas de tela creadas por mujeres víctima del maltrato y la violencia y que en este caso funciona para ellas como catarsis. Otras son más irónicas, como la de Juan Mejía, o revisan la historia, como ‘Héroes mil’. En esta, Herrán trata sobre la figura del héroe sin que esté ninguno presente.

Las dos que se ven de noche reflexionan sobre la historia y la memoria. Jacanamijoy lo hace proyectando textos e imágenes que dan cuenta sobre la sabiduría de las comunidades étnicas que están alejadas de la ‘civilización’, como las tejedoras o el chumbe, la faja que protege el vientre de estas mujeres. Y Rueda proyecta una constelación en movimiento que está acompañada de reflexiones sencillas pero profundas sobre cómo nos hacemos daño. Dichas reflexiones provienen de personas que han sufrido el infame desplazamiento forzado.

Y Lina Espinosa, cuyo proyecto estará hasta el 12 de noviembre en Flora, presenta dibujos, fotografías y un acuario con camarones vivos. Estas obras parten del concepto de lo microscópico y buscan generar interrogantes sobre cómo se observa el entorno.

La Ruta del Caballero, ya sea que se haga en el bus del Idartes o por su cuenta, incluye material didáctico, como una cartilla en la que se sella cada lugar recorrido. Y en cada escenario, hay guías disponibles para hablar sobre las obras.

A mediados de noviembre, los jurados –Víctor Manuel Rodríguez, Fernando Uhía y José Luis Falconi– anunciarán al ganador del VIII Premio Luis Caballero, quien recibirá 35 millones de pesos.

¿Dónde y cuándo?

Hasta noviembre 15. Para inscribirse a la Ruta del Caballero.

CULTURA Y ENTRETENIMIENTO

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