'Hay un deterioro en la calidad del empleo en el país'

'Hay un deterioro en la calidad del empleo en el país'

Exgerente del Emisor en Medellín dice que persiste la informalidad y que urge capacitación laboral.

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03 de octubre 2015 , 06:22 p.m.

Contrario a lo que esperaban los expertos, el desempleo en Colombia subió en agosto a 9,1 por ciento –en julio fue de 8,8 por ciento, según el Dane–, debido a que de las 340.000 personas que salieron a buscar trabajo en ese mes, 77.000 no lo lograron.

Desde hace varios años, la desocupación en el país ha venido reduciéndose continuamente –en enero de este año era del 10,8 por ciento–, pero el último dato parece llegar como una advertencia que llama la atención sobre el efecto que puede tener en los trabajadores la pérdida del ritmo del crecimiento económico.

Si bien en meses recientes se había mantenido una creación constante de puestos de trabajo, expertos como Hugo López Castaño, exgerente del Banco de la República en Medellín, y uno de los más reconocidos investigadores del país en economía social, ya advertían sobre un deterioro en la calidad del empleo.

Ahora, como investigador en la Escuela de Economía y Finanzas de Eafit, López analiza la situación.

¿Por qué afirma que la calidad del empleo en el país está disminuyendo?

Para apreciar la evolución de la calidad del empleo conviene examinar el comportamiento del empleo formal e informal en las grandes ciudades, en las zonas rurales y en el ámbito nacional, donde el Dane no hace esa distinción. Como vamos a comparar períodos distintos (no un mes contra el mismo mes del año anterior, sino, por ejemplo, mayo-julio de este año contra octubre-diciembre del año pasado), es necesario desestacionalizar los datos, labor que el Dane, a diferencia de casi todos los institutos de estadística de los otros países, aún no ha realizado.

Para el país como un todo, la distinción entre empleo asalariado (obreros y empleados privados y del Gobierno) y empleo no asalariado (el resto del empleo) ofrece una buena aproximación a la calidad de la ocupación, pues los ingresos laborales mensuales de los trabajadores no asalariados son menos de la mitad de los de los trabajadores asalariados.

Al desestacionalizar las cifras resulta que mientras en octubre-diciembre del año pasado el porcentaje de asalariados fue del 42,3 por ciento, en mayo-julio de este año fue del 41,5 por ciento. Esos cambios pueden parecer mínimos, pero significan que entre octubre-diciembre y mayo-julio se habían perdido 67.300 empleos asalariados y el empleo no asalariado había aumentado en 281.800 plazas.

En las zonas rurales, de octubre a diciembre del 2014 ese porcentaje fue del 21,5 por ciento. En mayo-julio de este año fue del 19,4 por ciento.

En las 13 grandes ciudades contamos con un indicador más fino de la calidad del empleo: formal e informal. En octubre-diciembre el porcentaje del empleo formal en el total fue 52 por ciento; en mayo-junio últimos, 51,2 por ciento.

¿Por qué persiste la alta informalidad?

Desde el 2010 hasta el 2014, gracias al elevado crecimiento económico pudimos reducir el porcentaje de informalidad del empleo en las 13 ciudades principales: de un promedio anual del 51,6 por ciento bajó al 48,4 por ciento.

No obstante este progreso, según la Cepal, el empleo informal urbano en Colombia (patronos y asalariados de microempresas, servicio doméstico e independientes no calificados) era el segundo mayor de América Latina, tras Bolivia.

Este año la desaceleración ha vuelto a elevar ese porcentaje, aunque nos ha ido bien, pues el desempeño del PIB ha sido mejor de lo esperado. Para reducir la informalidad es necesario recuperar un elevado ritmo de crecimiento del PIB e implementar políticas tocantes a la capacitación laboral y el acceso de los más pobres a la educación superior.

¿Cómo ve las tasas de desempleo?

Hasta julio se observaba la paradoja de que, en el nivel nacional, y sobre todo en las principales ciudades, el desempleo mantenía una tendencia a caer, pero la calidad del empleo se estaba deteriorando. La tasa mensual nacional de desempleo disminuía ligeramente este año, hasta julio. Su valor observado ese mes fue de 8,8 por ciento y su valor desestacionalizado, de 8,6 por ciento; este último había sido del 9,2 por ciento en diciembre del 2014.

En las 13 ciudades la tasa mensual desestacionalizada de desempleo se redujo este año de manera considerable: de 9,9 por ciento en diciembre del 2014 a 9,2 por ciento en julio último.

En cambio en las zonas rurales, donde la medición de la desocupación se hace por trimestres móviles, la tasa total de desempleo (también desestacionalizada) subía recientemente a medida que se acentuaba la caída del empleo asalariado: entre febrero-abril y mayo-julio pasó del 4,9 por ciento al 5,8 por ciento. Y la tasa asalariada de desempleo, el cociente entre los desempleados (casi todos buscan un puesto asalariado) y la fuerza laboral que participa en el mercado asalariado (ocupados asalariados más desempleados) pasó en ese mismo periodo del 21,2 al 24,0 por ciento.

Lo que pase hacia el futuro con el desempleo urbano dependerá de lo que ocurra con la masa de ingresos laborales reales que perciben los hogares. Si la reducción del empleo formal se profundizara y la inflación, que se ha acentuado, no cediera, esos ingresos seguirían cayendo, lo que obligaría a los hogares a elevar la participación laboral; en este caso el desempleo podría elevarse. Si, al contrario, los ingresos laborales reales de las familias se estabilizan, la participación también lo haría y el desempleo podría mantenerse en sus niveles actuales.

¿Qué deberían hacer el Gobierno y los empresarios para hacerle frente a esta situación?

A corto plazo, hay que tratar de mantener un ritmo de crecimiento económico aceptable e implementar, hasta donde lo permitan las cuentas fiscales de la Nación, algunas políticas anticíclicas. Los estímulos previstos para la construcción están empezando a producir algunos resultados, pues el empleo formal generado por esta rama en las trece ciudades está volviendo a elevarse.

ALEJANDRO RAMÍREZ PEÑA
Redacción Economía y Negocios

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