'No me rajé, no es fácil estar 10 años en el PGA': Camilo Villegas

'No me rajé, no es fácil estar 10 años en el PGA': Camilo Villegas

El único colombiano en el máximo circuito del golf hace el balance de su temporada.

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03 de octubre 2015 , 04:32 p.m.

No es fácil ver a Camilo Villegas en Colombia. Cuando viene al país, prefiere encerrarse a practicar o a hacer trabajo físico, o bien, en ocasiones sale a montar en bicicleta, por el oriente antioqueño, junto con un experto en ese deporte, el excampeón mundial Santiago Botero, paisa como él.

La última aparición en público de Villegas en el país fue su participación en el Pro-Am del Karibana Championship, el torneo del web.com Tour que se juega en Cartagena. Ese día hizo un muy celebrado hoyo en uno, en el par 3 del hoyo 5. Desde entonces, solo se lo veía en televisión.

El jueves, Villegas, vestido más como un ejecutivo joven que como el golfista de primer nivel, de negro de pies a cabeza, fue invitado a un acto comercial de la firma hotelera que patrocina el torneo donde obtuvo su última victoria en el máximo circuito mundial de golf, el Wyndham Championship. Esa victoria le permitió entrar a los play-offs de la FedEx Cup en el 2014 y asegurar, por dos años, su tarjeta en el PGA Tour. Ese plazo se le acaba este año.

Esta temporada que terminó, Camilo no logró ningún top 10 (véase gráfico). Pero está tranquilo. Antes de regresar a Estados Unidos para preparar la temporada 2015-2016, que comienza el 15 de octubre, atendió en exclusiva a EL TIEMPO.

¿Quedó tranquilo con lo que hizo en la temporada?

Fue una temporada interesante, donde se empezó bien, consistente. En la mitad hubo un momento difícil, y al final se remontó. Siempre queremos jugar mejor y tener mejores resultados, pero creo que se termina la temporada con buena tónica, con buen balance. Después de haber hecho un análisis de lo que pudo ser y lo que faltó, hay un par de áreas en las que hay que trabajar y prepararse para que el 2016 sea mejor.

Este año tenía el ‘colchón’ de su victoria en el Wyndham Championship en el 2014. Esta temporada que empieza tiene que volver a pensar en mantener la tarjeta. ¿Es una presión, una exigencia?

Uno de mis amigos me hizo la pregunta en estos días: ‘Bueno, ¿y este año qué?’. Este año no hay ese ‘colchón’ del que hablas. La verdad es que si yo, Camilo Villegas, pienso así, estoy pensando de la manera equivocada. En los primeros años en el Tour nunca pensé ‘bueno, tengo que hacer la tarea, tengo que hacer esto’. Siempre trabajaba con esfuerzo y dedicación, y cuando me paraba en el tee, todos los jueves de cada torneo, tenía las ventajas de jugar bien, de tener chance de ganar el torneo y de no preocuparme por lo que viene el próximo año. Siempre se juega pensando en el momento, pensando en el presente. Obviamente, todos queremos siempre tener el control de ese futuro, pero esa no es la forma de mirar las cosas. La temporada 2016 empieza en un par de semanas: ahora regreso a Estados Unidos a entrenar, voy a jugar cuatro torneos y a empezar el año con pie derecho, y no tener que preocuparme de lo que estamos hablando.

Germán Calle, el columnista de golf de EL TIEMPO, escribió hace 15 días que usted se había rajado en esta temporada.

¿Qué significa eso?

Que perdió el año...

Cada quien tiene su opinión. Obtuvimos la tarjeta para un undécimo año, ya van 10. Somos muy pocos los que hemos tenido el privilegio de jugar ese tiempo en el PGA Tour, de representar a nuestro país en la cima del golf mundial. Una vez más: siempre queremos jugar mejor, queremos hacer cosas diferentes, pero no nos podemos enfocar en eso, tenemos que enfocarnos en el presente. Las cosas se van dando.

¿Qué significa para usted ese hecho, el de haber jugado diez años seguidos en el Tour?

El tiempo pasa demasiado rápido... La verdad es que ya no somos uno de los jóvenes del Tour, quizás son muchos los lugares en los que lo ven a uno como un veterano. Han sido diez años muy positivos, de buenos recuerdos, de buenos resultados. Creo que estoy tranquilo con lo que se ha hecho. Se ha trabajado duro, con ganas de hacer cosas buenas, de representar al país, y en general ha sido una carrera buena. Esperemos que podamos alargar estos 10 años a muchos más y seguir obteniendo buenos resultados.

¿En qué debe mejorar, según el análisis que hizo de su temporada?

Después de mirar las estadísticas, fue un año difícil desde el tee. No puse la bola en el fairway y así es difícil hacer buenos scores, de modo que hay que mover un poco la consistencia desde el tee. Aunque los más cortos no fueron buenos este año, yo creo que hubo muchas cosas buenas con el putt en general. Si mantengo eso, mejoramos los putts cortos y la consistencia desde el tee, creo que se pueden dar cosas buenas en el 2016.

Este año volvió a los ‘majors’, jugó tres, pero no se destacó...

Tuve la oportunidad de jugar tres (el Masters, el US Open y el PGA Championship). Y esa es una de las metas para esta nueva temporada: tratar de meterme entre los 50 mejores del mundo, para no tener problemas para jugar los grandes, no tener que ir a jugar las clasificaciones y, obviamente, obtener el cupo para ir a los Juegos Olímpicos.

En Río 2016 se estrena el golf. ¿Qué significa eso para usted?

Siempre crecí viendo los Olímpicos. Nunca pensé que el golf fuera a hacer parte de ellos. Ahora que hay posibilidad de hacer parte de esa inauguración, hay que jugar bien y estar presente.

¿Cuál es su planeación para el comienzo de la temporada 2016?

Ya estuve en Colombia dos semanas entrenando un poco, preparándome físicamente. Ahora regreso a Estados Unidos y tengo una semana para seguir trabajando. Vuelo a California para jugar el Frys.com Open, en Napa, la próxima semana. A la siguiente, juego en Las Vegas; paro dos semanas para entrenar y termino este año en México, en Mayakoba, y luego en Sea Island.

Panorama mundial

Ya lleva diez años, pero los demás colombianos no han podido llegar a donde está usted. ¿Por qué es tan difícil?

Estamos jugando en la cima del golf mundial. Es fácil hablar desde afuera, pero es difícil vivirlo. Son muchos los factores que se deben tener en cuenta a la hora de competir contra los mejores. Hay muchísimos jugadores buenos, no son muchos los que pueden mantenerse 10 años en el PGA Tour. Siempre he dicho que no quiero ser el único colombiano en el circuito. Esperemos que ahora, con Q-School, alguien juegue bien y entre al web.com Tour, y que el próximo año se den las cosas para que no sea solo Camilo Villegas el que nos pueda representar en el PGA Tour, sino que sean más los colombianos. En resumen: es difícil, hay que trabajar, hay que tener consistencia y tener un poco de suerte también.

¿A quién ve con opciones de jugar en el web.com Tour? De los que estaban, todos perdieron la tarjeta.

Fue un año difícil para los colombianos. Sé que en el PGA Latinoamérica hay un par de colombianos con opciones de llegar, como Diego Velásquez, que va de sexto; Santiago Rivas, que está de séptimo, y Ricardo Celia, de octavo. Pero es difícil nombrarte uno. Las cosas pueden cambiar rápidamente: hace poco, Andrés Echevarría estuvo muy cerca de ganar en Luisiana y de tener la tarjeta. De un momento a otro termina mal por un par de doble bogeys, no retiene su tarjeta y termina jugando en el PGA Tour Latinoamérica de este año. De modo que, así como jugó mal dos hoyos, puede jugar bien un par de semanas y dar el salto para el otro lado. Camilo Benedetti no ganó la tarjeta del PGA Tour por mil dólares, tuvo la opción muchas veces, y llegó a tal punto en su frustración que decidió que tenía que darse un descanso y estar con su familia. Ya tiene dos hijas, y creo que está tranquilo con su decisión. Hay que recalcar otra vez: acá juegan los mejores del mundo, y no es fácil.

A propósito de los mejores: este año, la lucha por el primer lugar del escalafón mundial está muy cerrada entre Jordan Spieth, Jason Day y Rory McIlroy. ¿Cómo ve esa pelea?

La verdad es que fue un año increíble para el golf. Obviamente, todos quisiéramos que Tiger Woods estuviera bien de salud, pero vienen los nuevos talentos. Rory es una gran persona, un gran jugador. Jason es un hombre que trabaja muy duro, un joven que ha tenido problemas de salud, su espalda le ha dado problemas, pero ahora vemos que está bien y con buenos resultados. Y lo de Jordan es increíble: verlo jugar este año fue magnífico. Los putts que metió, los momentos en que los metió y, finalmente, ganar el último torneo de la temporada, The Tour Championship, para quedarse con la FedEx Cup, fue algo de locos. La verdad, la temporada de Jordan, que además ganó dos majors, es como esos años a los que nos acostumbró Tiger en el pasado.

JOSE ORLANDO ASCENCIO
Subeditor de Deportes

 

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