La carta que le entregó una niña al Papa

La carta que le entregó una niña al Papa

En el escrito, Sophi Cruz, le pide a Francisco que interceda por los inmigrantes del todo mundo.

notitle
24 de septiembre 2015 , 10:28 a. m.

Con trenzas en el cabello y un vestido típico en colores brillantes, Sophie Cruz, una niña de cinco años de edad, nacida en Estados Unidos pero hija de padres mexicanos, fue llevada hasta el papa Francisco durante un recorrido en el papamóvil.

La pequeña lo besó, lo abrazó y le entregó una carta para pedirle que interceda por los migrantes indocumentados que viven en el país.

Los servicios de seguridad frustraron un primer intento de Sophie por acercarse al Papa, pero cuando su padre la levantó y Francisco la vio, hizo un gesto para que se la llevaran.
Sophie, quien llevaba una playera con las leyendas: “Papa: rescata a DAPA”, “La legalización es una bendición” y “Todos los niños del mundo tienen derecho a ser felices”, entregó al Pontífice la carta.

Las siglas DAPA corresponden al programa que evita la deportación de padres de estadounidenses, el cual está suspendido debido a una demanda legal.

En la carta, la niña le expresa al sumo pontífice el deseo de que a su madre, su padre y millones de personas más que no tienen residencia legal en EE.UU. puedan permanecer en el país.

Sophie fue con su padre Raúl, de 30 años, quien al igual que su madre llegó a EE.UU. procedente de Tuxtepec, Oaxaca, hace unos 10 años.

En una entrevista posterior, Raúl, el padre de Sophie, dijo “Estamos oprimidos por la violencia, por el racismo, por la mala gestión del gobierno. Le pedimos al Papa que interceda no sólo por los inmigrantes mexicanos, sino también por el resto de latinoamericanos, por los europeos, por todos”.

En la carta la pequeña le dice a Francisco: “Papa Francisco, soy ciudadana americana de raíces mexicanas. Te quiero contar que mi corazón está muy triste porque tengo miedo de que un día el ICE —el servicio migratorio— deporte a mis papás. Yo tengo derecho de vivir con mis papás, tengo derecho de ser feliz. Todos los inmigrantes como mi papá alimentan este país. Por lo tanto, merecen vivir con dignidad, ser respetados, merecen una reforma migratoria porque a mi país le conviene y porque se lo han ganado trabajando duro”

GDA / EL UNIVERSAL (México)

 

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.