Alberto Salcedo Ramos, en pocas palabras

Alberto Salcedo Ramos, en pocas palabras

El cronista reúne los textos cortos de su faceta como columnista en el libro 'Botellas de náufrago'.

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20 de septiembre 2015 , 04:03 p. m.

'Botellas de náufrago', el nuevo libro del periodista Alberto Salcedo Ramos, hace sentir al lector como si se encontrara en una charla distendida e íntima de temas mundanos, con el cronista barranquillero, en alguna terraza caribeña.

Con el sello de la editorial independiente Luna Libros, Salcedo reunió los textos cortos de su faceta como columnista, publicados en la revista 'Carrusel', de este diario; 'El Malpensante', 'El Heraldo', 'El Colombiano' y revistas extranjeras.

El cronista presentó su libro la semana pasada, en compañía del poeta Darío Jaramillo Agudelo, en el marco del Festival Visiones de México en Colombia, en el Centro Cultural Gabriel García Márquez de Bogotá.

“Alberto Salcedo aborda el texto corto, el comentario que no pocas veces es minicrónica. Y adapta su sabiduría de gran cronista a las necesidades que demanda esta extensión”, comentó Jaramillo, antes de ‘acribillar’ –como dijo– al autor con preguntas, que divirtieron y enseñaron al atestado auditorio presente en la librería del lugar.

Antes de contar cómo se inició en las columnas, Salcedo relató que fue precisamente Jaramillo el artífice del libro. “Un día me invitó a almorzar a su casa, y de golpe me dijo que quería publicar el único libro que yo había escrito sin darme cuenta”, comentó el periodista.

Explicó que su faceta como columnista comenzó hace unos años, cuando su colega Ernesto McCausland, entonces director de 'El Heraldo', lo invitó a las páginas editoriales: “Yo le respondí que era algo que nunca en mi vida había hecho. Y él me respondió: ‘Sí lo has hecho, pero no te has dado cuenta’”.

Agregó que lo único que él había hecho en ese terreno periodístico eran unos textos breves para una sección de 'El Malpensante', que se asemejaban a la forma de la columna.

“Yo creo que la diferencia es que en el texto largo –en la crónica– yo tengo más espacio, más páginas para desarrollar la trama de una historia. En el texto corto, el golpe tiene que ser más seco. Para mí ha sido sorprendente descubrir que este texto es supremamente difícil. No me acuerdo de quién decía: ‘Ahí te mando esta carta larga, porque no me quedó tiempo de hacértela corta’ ”, comentó Salcedo, quien también se estrena como columnista en 'El Mundo' de España.

Según él, en este ejercicio de escritura de columnas lo que más ha tenido que aprender es a negociar consigo mismo, pues la mayoría de las veces se pasa del espacio exigido. Pero este hecho, a la vez, lo hace pasar a lo que él llama “la parte más deliciosa”, que se resume en la edición.

“Yo creo que la gracia está en reescribir, en descubrir lo que pasa con una frase que a uno le gusta al día siguiente. Casi que podría decir que no hay una frase efectista que al día siguiente no se derrumbe. Me parece que lo que uno escribe comienza a ser interesante cuando se levanta al otro día y se enfrena con eso”, anotó el periodista, ante un público en su mayoría formado por estudiantes que tomaban atenta nota de todo lo que su ‘maestro’ decía.

Testimonio de filias

Para el periodista, esta colección de más de 90 escritos “es un testimonio de filias”. Aquí están sus gustos, los temas que le llaman la atención: hay perfiles de personajes anónimos, de tiendas populares, de las fiestas colombianas, de su Caribe del alma, del oficio periodístico y de sus deportes favoritos, como el béisbol y el boxeo. Muchos de ellos fueron escritos en buques entre Buenos Aires y Montevideo, entre Boston y Nueva York, en aviones, en hoteles, en ranchos o en “los lugares más imprevistos”.

Con esa chispa humorística que lo caracteriza, el periodista aprovechó para hablar de los tipos de lectores con los que se ha encontrado en su trasegar periodístico. “Los lectores de las columnas son totalmente diferentes de los que leen las crónicas”.

“La columna en Colombia se lee con mucha suspicacia, a diferencia de la crónica, que se lee como el cuento de alguien que te quiere encantar. En la columna hay un lector terco, que todo lo que dice el columnista lo pone bajo sospecha, incluso cuando uno se aparta de la polarización política. He visto que en un país como Colombia, tan histérico y tan polarizado, hemos ido construyendo un tipo de lector que lee lo que la da la gana. Y que generalmente lee lo que uno no ha dicho”.

Por eso, para esta edición, se decidió por seleccionar las columnas que no tienen nada que ver con esa “histeria” de la que él habla. “Siempre he amado más a los columnistas que escriben para seducir que a los que escriben para convencer. El que argumenta el tema del momento es necesario, es muy leído, pero al día siguiente ya se volvió obsoleto. Hace 20 años uno decía ‘diario’ y se refería a lo del día, pero hoy lo del día ya es antediluviano, porque el contenido se renueva con una velocidad impresionante. Por eso, si Tite Curet Alonso viviera hoy, su salsa diría: ‘Tu amor es un tuit de hace diez minutos’ y no ‘Tu amor es un periódico de ayer’ ”, comentó el periodista, en medio de una gran carcajada colectiva de los asistentes.

“Yo aspiraría a que este fuera un libro que proponga un abrazo para el lector que quiere enfrentarse a los textos sin histeria. Me gustaría que este libro fuera leído en una hamaca frente al mar”, concluyó Salcedo Ramos.

CARLOS RESTREPO
Cultura y Entretenimiento

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