Hospital de Villavicencio podría ser intervenido

Hospital de Villavicencio podría ser intervenido

Supersalud recibió lluvia de quejas y reclamos sobre manejos del Hospital.

18 de septiembre 2015 , 06:22 p. m.

Falencias en los procesos de bioseguridad, 31 pacientes con más de 24 horas en urgencias sin que les resolvieran su estado de salud y deficiencias en almacenamiento de medicamentos son tan solo algunas de las anomalías que la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) encontró en la última visita que realizó el viernes de la semana pasada al Hospital Departamental de Villavicencio (HDV).

En la visita sorpresiva de los profesionales de la Supersalud, en desarrollo de la vigilancia especial al Hospital, generada por la crisis de junio, solo hallaron un avance relacionado con el aumento del personal asistencial para el servicio de urgencias, consulta externa y la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Para preocupación de los pacientes, se mantienen 53 de los 54 hallazgos revelados por la Supersalud en la Resolución 001612, que en agosto ordenó las medidas cautelares en el Hospital Departamental, las cuales tienen vigencia de tres meses.

Así lo dio a conocer ayer en Villavicencio el superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz Muñoz, al tiempo que anunció que los directivos del Hospital tienen hasta el 26 de septiembre para presentar un plan de acción que permita superar la lluvia de problemas administrativos, financieros y asistenciales que presenta esa unidad médica de la Orinoquia.

“Aquí no puede quedar ningún asomo de duda sobre la transparencia y la imparcialidad con la que está actuando la Superintendencia frente a todas las actuaciones del Hospital, no estamos favoreciendo a nadie”, afirmó el Supersalud.

Muñoz hizo la afirmación en el Hotel Campanario, en desarrollo de la audiencia que sobre la problemática de la salud organizó ayer la Superintendencia, en la que el tema central fue la crisis del Hospital.

Tan pronto se cumplan los tres meses será evaluado el cumplimiento del plan de acción presentado por los directivos del HDV. Si es satisfactorio y se han superado las dificultades del informe, Muñoz dijo que la Supersalud terminaría la vigilancia especial, pero que seguirá atenta.

Sin embargo, si no logran superar las deficiencias, la entidad evaluará qué medidas tomar.

“La Superintendencia no tiene el interés, de ninguna manera, de intervenir las entidades prestadoras de salud, salvo que esté en riesgo la población del departamento”, precisó Muñoz.

No obstante, ante los periodistas y minutos antes de hablar ante el auditorio, Muñoz explicó que si la primera fase de prevención no da resultados, la Supersalud puede optar por pasar a una segunda fase, que es la intervención administrativa o el cierre.

Sin profundizar en la materia, el funcionario se mostró preocupado por el tema de manejo de la cartera, la cual requiere ser depurada, y de los procesos judiciales, así como por la contratación. “Hay dificultades en la contratación del personal de especialistas”, dijo.

Serios problemas en bioseguridad

Durante la visita de la Supersalud realizada el 11 de septiembre, la entidad detectó que en el servicio urgencias había un sobrecupo del 217 por ciento en las camas, es decir, había 78 pacientes para tan solo 36 camas disponibles.

Además, 31 de ellos llevaban más de las 24 reglamentadas para que su demanda de salud se resolviera y, según el ente de control, había un paciente con 26 días, aunque no hizo énfasis en el porqué.

En materia de bioseguridad la Superintendencia volvió a encontrar profundas “debilidades en los procesos de limpieza y desinfección”.

“Personal asistencial sin ningún tipo de protección, hojas de laringoscopio sin protección, no hay áreas de señalización para pacientes que requieren aislamiento, manejo de residuos inadecuado, usuarios en camillas con barandas abajo, líquidos usados no desechados, canalizaciones sin rotular, muestras de esputo (flemas) sin rotular”, dice un aparte del informe conocido por Llano Sie7edías sobre la visita del viernes de la semana pasada al Hospital.

A esto se suma la falta de insumos elementales como batas y tapabocas para los familiares de usuarios que estén en la UCI, así como medicamentos mal almacenados e incluso, no hay cadena de frío ni plan de contingencia para temperaturas extremas que pueden afectar las medicinas.

Temas elementales como el mal estado higiénico de las baterías sanitarias fueron incluidos en el informe de evaluación.

En riesgo la salud de los usuarios

En la Resolución 001612, que ordenó la vigilancia especial de la Supersalud sobre el Hospital, el organismo de control hace énfasis en que las fallas administrativas han generado una afectación en la prestación de los servicios de salud.

Esas falencias son de tal magnitud, que para la Superintendencia se ha “puesto en riesgo la salud de los usuarios que acuden al centro hospitalario, en especial por lo observado en el incumplimiento de los turnos de urgencias y la atención de pacientes hospitalizados con la anotada ausencia de médicos generales y especialistas”.

El ente hizo énfasis en que en el HDV no hacen las pruebas físico y químicas del agua, ni realizan limpieza de los tanques en la periodicidad requerida.

Además, el centro asistencial no cuenta con la dotación exigida para el manejo y la entrega de los cadáveres. Tampoco presentan los registros de casos de violencia sexual a las autoridades y “no cuenta con los procedimientos documentados de interrupción voluntaria del embarazo y la cadena de custodia”.

“Los resultados de la auditoría realizada al Hospital Departamental de Villavicencio dan cuenta de que la actual situación de la institución está poniendo en riesgo la salud y la prestación de los servicios de salud a los habitantes del área de su jurisdicción, dado que los argumentos de la IPS no soportan medidas oportunas”, señala la Supersalud en la resolución.

Más de 2.000 han presentado usuarios de salud del Meta

El superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz Muñoz, informó que los usuarios del sistema en el Meta radicaron ante la entidad 2.636 quejas, reclamos o peticiones en el último semestre.

Los municipios de Villavicencio, Acacías y Granada han concentrado la mayor cantidad de quejas.
Casi el 60 por ciento de estos reclamos tiene que ver con la falta de oportunidades de acceso al sistema de salud como citas, cirugías y medicamentos.

“Hemos sido muy rigurosos en que las diferentes instituciones presten los servicios de salud en forma oportuna, por lo que hemos generado multas que superan los 30.000 millones de pesos”, dijo Muñoz.

La segunda causa de quejas tiene que ver con las autorizaciones por demoras o restricciones a la hora de dar luz verde para citas o procedimientos por parte de las EPS. La última causa de reclamos hace referencia a las restricciones o las fallas en la afiliación.

LLANO SIE7EDÍAS

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.