Hungría arroja gas lacrimógeno a inmigrantes que buscan nuevas vías

Hungría arroja gas lacrimógeno a inmigrantes que buscan nuevas vías

Ese país cerró su frontera con Serbia y parte con Rumania, pero los migrantes intentaron cruzar.

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16 de septiembre 2015 , 03:36 p. m.

La policía antimotines lanzó agua y gas lacrimógeno el miércoles a inmigrantes que intentaban cruzar un paso fronterizo hacia la Unión Europea (UE) cerrado por Hungría, mientras refugiados en otros lugares de los Balcanes buscaban nuevas rutas de ingreso.

La decisión de Hungría de cerrar la frontera exterior de la UE con Serbia esta semana fue el intento más contundente a la fecha de un país europeo de poner freno al flujo de refugiados e inmigrantes que está desbordando al bloque.

La medida dejó a decenas de miles de inmigrantes diseminados por la península balcánica, en busca de vías alternativas para llegar a la UE, mientras el primer ministro húngaro anunció que su país planea levantar una valla en partes de su frontera con Croacia y con Rumania para frenar el arribo.

Filas de policías antidisturbios, apoyados por vehículos blindados, se formaron detrás del cruce con Serbia, ahora cerrado con barricadas, mientras jóvenes inmigrantes les arrojaban piedras demandando que se les permitiera el ingreso.

Al menos 20 policías y dos niños resultaron heridos, dijo un agente de seguridad húngaro. "Se está poniendo muy feo allí", dijo Ahmad, de 58 años, un comerciante de Bagdad que fue a la frontera oficial cruzando en la ciudad serbia de Sid, pero se dio cuenta pronto de que podría tener más posibilidades de entrar a la UE desde Croacia. "En cuanto oímos sobre una ruta a Croacia no esperamos. Quiero ir a Suecia para reunirme con el resto de mi familia. Espero que nos traten mejor en Croacia", comentó a Reuters.

Serbia señaló más tarde que enviará más policías a la frontera con Hungría e intentará alejar a los inmigrantes de la verja. En el lado húngaro, tres vehículos militares armados aumentaron la seguridad.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó su conmoción y alarma por el tratamiento de los refugiados e inmigrantes en la frontera entre Hungría y Serbia. Antonio Guterres, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, instó a las autoridades húngaras a que aseguren el "acceso sin impedimento" a la gente que huye de las guerras y la persecución.

"ACNUR está especialmente conmocionado y entristecido al ver como a los refugiados sirios, incluidas familias con niños que ya han sufrido tanto, no se les permite entrar a la UE con cañones de agua y gases lacrimógenos", indicó en un comunicado.

El paso fronterizo era hasta ahora la principal vía de ingreso de los miles de inmigrantes, que cruzan primero a Grecia por mar y luego caminan a través de la península balcánica para llegar a la zona de libre circulación europea de Schengen.

Los refugiados que atravesaban los Balcanes dijeron que estaban buscando nuevas vías, posiblemente a través de Croacia o Rumania, ambos miembros del bloque, pero no de Schengen. "Si no es Hungría, tendremos que encontrar otra vía. Lo más probable es que sea Croacia y desde allí ya veremos", dijo Mehmed, de 43 años y procedente de Damasco, sujetando a su hija de tres años tras entrar a Macedonia desde Grecia. Croacia dijo que enviará de urgencia expertos en desminado a su frontera con Serbia para identificar campos minados de las guerras de los Balcanes en la década de 1990, la última vez que cientos de miles de personas desplazadas caminaron por Europa.

El objetivo de muchos es llegar a Alemania, que suspendió los trenes desde Austria el miércoles para ralentizar las llegadas.

Decenas de miles de inmigrantes llegaron a Austria en los últimos días, apresurándose a pasar antes de que Hungría cerrara la frontera.

Austria anunció nuevos controles fronterizos en su frontera con Eslovenia, en la probable nueva ruta desde Croacia. Hungría ya erigió una valla de 3,5 metros de alto a lo largo de su frontera con Serbia, mientras ingenieros y soldados hacían marcas el miércoles para extender la barrera a lo largo del límite con Rumania también.

En respuesta, el primer ministro rumano, Victor Ponta, evocó la era más oscura del continente. "Cercas, perros, policías y armas, esto parece la Europa de la década de 1930. ¿Y resolvimos el problema de refugiados con eso? No, no lo hicimos", señaló. "Levantar una cerca solo lleva el problema a Serbia, a Croacia, a Rumania", agregó. 

ROSZKE, Hungría (Reuters)

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