Hipopótamos de Nápoles se vuelven a salir de control

Hipopótamos de Nápoles se vuelven a salir de control

Animales rondan un barrio del municipio de Puerto Triunfo, Antioquia. Autoridades anuncian acciones.

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14 de septiembre 2015 , 07:24 p. m.

Cuando cae la noche y el calor del día se dispersa, una figura poco usual, de gran tamaño y muy sigilosa, aparece entre los arbustos a alimentarse con la hierba que crece al frente de las casas.

Los habitantes del barrio Jorge Tulio Garcés, del corregimiento de Doradal, en Puerto Triunfo, Magdalena Medio antioqueño, están acostumbrados a ver pastar el ganado de José Agustín Casallas. Pero desde hace 20 días, los residentes comenzaron a notar que algo extraño se alimentaba junto con las vacas.

La rara presencia les llamó la atención a varias personas del lugar y con linternas en mano quisieron desentrañar el misterio y averiguar qué era esa descomunal e insólita forma nocturna. Alumbraron la zona y se percataron de que era un gran hipopótamo, proveniente de la hacienda Nápoles. El animal estaba a menos de 50 metros de sus casas.

Llegar a ese sitio del barrio Jorge Tulio Garcés se convirtió en algo habitual para el mamífero que, como si tuviera una hora de llegada, aparece todos los días entre las 7 y las 8 de la noche. A pesar de la agresividad característica de esa especie, ‘Pepe’, como ya lo llaman en el sector, no muestra ningún síntoma de violencia frente a los humanos. Por ello algunos vecinos, como Claudia Bonilla, ya lo consideran la “mascota del barrio”.

 

La distancia que hay entre las viviendas y el lugar donde diariamente sale el mamífero no supera los cincuenta metros. Autoridades advierten no acercarse porque este se puede volver agresivo.

 

Incluso, algunos niños, jugando a las apuestas, han llegado tan cerca de él que casi lo han podido tocar. Pero este, al ver la cercanía de las personas, huye hacia la zona boscosa aledaña a las viviendas.

La peligrosidad de estos paquidermos supera con creces la agresividad de leones y cocodrilos. En el continente africano, de donde son oriundos, encabezan la lista de las especies que más muertes humanas causan. Motivo suficiente para que la gente de Doradal no se acerque. Así su apariencia sea la de ser calmado.

David Echeverri López, biólogo de la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los ríos Negro y Nare (Cornare) explica que si este animal arremete puede alcanzar una velocidad de hasta 30 kilómetros por hora en distancias cortas, y con un peso que supera las 2 toneladas se convierte en una embestida altamente letal. Además, posee unos colmillos de medio metro que fácilmente puede matar a una persona adulta o amputarle una extremidad con solo morderlo, es altamente peligroso.

Frente al pastizal, donde se ha visto al animal husmeando, está ubicada la Institución Educativa Rural Doradal.
“A veces los niños le tiran piedras y cosas pero ese pobre animalito es mansito, no responde, donde no lo molestaran hasta uno lo podría tener ahí tranquilo”, manifiesta Casallas, el dueño de las vacas que pastan con el hipopótamo.
Casallas no solo ha visto a ‘Pepe’. También a otro adulto y a uno pequeño descansando durante el día, cuando camina arriando el ganado. Por eso cree que se trata de una familia del mamífero.

Bernardo Antonio Gómez, concejal de Puerto Triunfo, denuncia que ni la Alcaldía, ni las autoridades estatales y ambientales han hecho algo para controlar a esta especie en la zona. “En cualquier momento ese hipopótamo puede agredir a un niño que son los que más se le acercan o a cualquier otra persona”, señala, y agrega que los únicos que actúan son los policías que vienen y regañan a los niños que intentan acercarse al animal.

Cornare explica que actualmente adelanta planes para informar a la comunidad, sobre todo a los menores de edad, sobre los riesgos y los peligros que corren al acercarse a un animal salvaje.

“Además, estamos hablando con el dueño del lote, donde pasta el mamífero, para cercarlo y que las personas no se acerquen al hipopótamo. También adelantamos una propuesta operativa de captura donde guiamos al animal a una zona segura y alejada de la gente para capturarlo y reubicarlo”, agrega Echeverri, biólogo de la Corporación.

José Casallas, uno de los habitantes del barrio donde sale el animal, asegura que los ha visto en el día cuando arrea su ganado.

De acuerdo con el experto, la sequía que actualmente vive la zona genera que estos animales salgan a buscar otras fuentes de agua y alimento porque donde normalmente lo hacen escasean.

Mientras ‘Pepe’ es capturado y reubicado, seguirá siendo el espectáculo durante las noches de los niños y adultos del barrio Jorge Tulio Garcés, cuando emerge entre las sombras con su enorme figura y se junta con el ganado para comer un poco de hierba.

En honor a otro hipopótamo cazado

La gente del barrio Jorge Tulio Garcés bautizó cariñosamente al hipopótamo 'Pepe', en honor a otro animal de esta especie que llevaba este mismo nombre y que fue muerto por el cazador y empresario Frederick Pfeilschneider, en el 2009, con apoyo del Ejército Nacional.

La presencia de los hipopótamos en Doradal, corregimiento de Puerto Triunfo, data del año 1982, cuando el narcotraficante Pablo Escobar hizo traer dos de estos mamíferos de África para su zoológico privado en la hacienda Nápoles.

Tras la muerte del capo del cartel de Medellín, en enfrentamiento con la Policía, y la posterior extinción de dominio de la Hacienda, los animales pasaron a estar bajo el cuidado de la Dirección Nacional de Estupefacientes. Pero ya no son dos, sino que ahora superan los 30, con los consecuentes manejos de los problemas que generan en la zona de Antioquia.

Algunos hipopótamos se han desplazado por el río Magdalena a otros departamentos. Alertan que son animales salvajes.

El viaje que emprenden podría atribuírsele, precisamente, a que se trata de animales muy territoriales y que a medida que crece su población comienzan las luchas por el liderazgo de la manada. “El que pierde se va. Por eso vemos con preocupación la disminución en el número de individuos. Si no hay amenazas externas quiere decir, simplemente, que los animales han emigrado”, cuenta David Echeverri, biólogo de Cornare. Razón por la que se ha hecho un llamado a la población del centro oriente del país para que, ante la presencia de estos, avisen a la autoridad.

 

 

GUILLERMO OSSA
joaoss@eltiempo.com
EL TIEMPO
MEDELLÍN

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