Misiva (misivo) a Maduro

Misiva (misivo) a Maduro

Usted es el hombre providencial para sembrar de humor a América y al mundo.

notitle
14 de septiembre 2015 , 07:05 p. m.

Querido Maduro: le digo así porque “unito” siquiera debe quererlo a usted. Me gustaría tutearle, pero su alta investidura, cultura y delicadeza de modales me impiden hacerlo. Prefiero dirigirme a usted como a un ser superior y utilizar el respetuoso usted. ¿Okey? Difiero de los millones de colombianos y de venezolanos que quieren quitarlo a usted de en medio. No, por Dios, no puedo convenir con semejante barbaridad. Usted es fuente inagotable de alegría para este mundo triste y aburrido, lleno de injusticias y “guerras frías”. Necesitamos personas que nos hagan reír, que por encima de todos los valores pongan el humor. El humor salvará la Tierra y el tierro, incluso el universo y la universa. Y usted es el hombre providencial para sembrar de humor a América y al mundo. ¿Okey?

Habría, eso sí, que pulir algunos detalles de su abultada personalidad y así sería el gobernante perfecto, digno de imitación. Uno de sus discursos me ha servido para que mis alumnos entiendan por fin para qué sirve la diéresis. Usted dijo que Venezuela ha enseñado a leer a 200.000 colombianos. Se le agradece. Y usted habló de unos colombianos que “dizque” son los paramilitares que “enviamos” a Venezuela y leyó un tal Legüizamón (sic). El nombre correcto es Leguizamón. Entonces me pregunto si fue usted el que enseñó a leer a los 200.000 colombianos.

He visitado varias veces su país, que me parece, con la Gran Sabana y los tepuyes, uno de los más bellos del mundo. En uno de esos viajes una señora, admiradora de los colombianos, me contó esta historia: éranse dos amigos, uno venezolano y otro colombiano. El venezolano estaba leyendo un libro y de repente se le cayó de las manos. El colombiano, muy amablemente, lo recogió del suelo y se lo entregó. Entonces el venezolano dijo: ¡Ve!, primer colombiano que no es ladrón. Y el colombiano contestó: ¡Ve!, primer venezolano que sabe leer. Buena la historia, ¿verdad?

En otro artículo conté que en aquel tiempo en Venezuela bastaba con asistir a las clases en primaria y era suficiente para pasar al curso siguiente. Así me lo aseguraron personas serias, maestros que trabajaron allá. Con estupor comprobé que por esos años usted cursaba la primaria. Este dato no deja de ser divertido y con una carga de humor maravillosa. Por donde se lo mire, por encimo y por debaja, usted respira humor. En nombre de los colombianos, ya que no puedo realmente hablar en nombre de toda la humanidad (que sé que también está emocionada), se lo agradezco.

Aprovecho la ocasión para mandar por su medio un saludo a dos grandes amigos de Colombia, de parte de todos mis compatriotas. Se trata de dar un cálido abrazo al señor Ernesto Samper Pizano. Espero que usted lo conozca y que ande por esos lares sagrados donde el espíritu de hermandad americana del Libertador campea por todas partes. Y a la señora de apellido Córdoba.

Como creo que usted no va a entender mi carta, abrigo la descabellada idea de que Diosdado se la explique. Termino aquí porque tengo que saludar a otros amigos entrañables de Colombia. Y espero su divertida respuesta.


* * * *

Esos otros amigos a los que el país adora son los parlamentarios que fueron a ver a los desplazados de la frontera y les llevaron la feliz noticia de que se habían subido el salario a la módica suma de 26 milloncitos mensuales. Maduro y parlamentarios colombianos, grandes amigos de nuestro país, ¡salud!


Andrés Hurtado García

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.