Sin las Farc, arranca el proceso para hacer las leyes de la paz

Sin las Farc, arranca el proceso para hacer las leyes de la paz

Gobierno no incluyó guerrilleros en comisión especial de Congreso sobre implementación de acuerdos.

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12 de septiembre 2015 , 08:37 p. m.

Si los partidos lo aceptan como quedó, esta semana comenzaría su camino en el Congreso el proyecto de reforma constitucional mediante el cual el Gobierno busca cumplir la palabra empeñada con las Farc en los acuerdos, y que se pondría en marcha al concluir las negociaciones de paz.

Pero por lo pronto, según la iniciativa conocida en exclusiva por EL TIEMPO, la guerrilla no está incluida como integrante de la comisión legislativa especial que traduciría en leyes lo pactado en La Habana.

Si bien inicialmente estaba prevista la participación de guerrilleros en esta comisión, que haría las leyes y reformas constitucionales que requieran los eventuales acuerdos de paz, ellos no quedaron dentro de la propuesta que el Gobierno presentará a los partidos políticos este lunes.

“No tiene sentido invitar a una fiesta a quien no quiere asistir”, le dijo a EL TIEMPO una de las personas que participaron en la redacción del proyecto, al referirse a la resistencia que hasta ahora han mostrado las Farc hacia la iniciativa.

La decisión se basó, además, en que a fin de cuentas las leyes las hace el Estado, y en este caso las normas que formule la comisión especial del Congreso serán para dar cumplimiento a los acuerdos con la guerrilla.

Los redactores de la iniciativa suponen que, siendo así, las Farc no tendrían argumentos para alegar unilateralidad de parte del Gobierno.

En todo caso, fuentes consultadas por este diario dijeron que aunque en la propuesta inicial la guerrilla de ‘Timochenko’ no forma parte de la comisión especial, quedan abiertas las puertas para considerar su participación si muestra interés en integrarla.

El viernes, el jefe de los negociadores de las Farc, ‘Iván Márquez’, dijo que no conocen el contenido del proyecto y se refirió a lo “inconveniente” de que un mecanismo de refrendación se resuelva de “manera unilateral”.

Pero está claro que el instrumento para refrendar los acuerdos de paz sí debe decidirse con las Farc, en la mesa de negociación de La Habana, y que el proyecto de reforma constitucional del Gobierno solo tendrá vigencia si los colombianos aprueban lo pactado con esa guerrilla.

En este sentido, el proyecto de ley estatutaria para un plebiscito por la paz, que presentó el viernes el senador Roy Barreas, es solo una iniciativa del legislador y del partido de ‘la U’. Para convertirse en la fórmula de refrendación debe ser adoptada por el Gobierno y las Farc y, desde luego, aprobada por el Congreso.

Celeridad para la paz

Según lo que conoció este diario, el proyecto que crearía la comisión legislativa especial prevé que esa instancia quede integrada por las comisiones primeras del Senado y la Cámara, y por 12 miembros más del Congreso involucrados en temas acordados con la guerrilla, como el agrario.

La esencia de la iniciativa es agilizar el cumplimiento de los acuerdos de paz y, en consecuencia, propone reducir a la mitad los tiempos del trámite de las leyes y reformas constitucionales.

En el caso de una ley, que hoy tiene cuatro debates, tendría solo dos. El primero, en la comisión especial; y el segundo, en una plenaria de Senado y Cámara. En esta se votaría en bloque, no artículo por artículo.

Cuando se trate de una reforma constitucional, tras el debate en la comisión especial, esta pasaría a discusiones separadas en Senado y Cámara. Aquí termina el trámite, lo que quiere decir que de ocho debates en dos periodos legislativos se pasa a tres.

La excepcionalidad del proyecto no es solo en los tiempos. También se aplica al control de las leyes y reformas constitucionales. Todas tendrán control constitucional previo. No será necesario, como hoy, que alguien demande para que la Corte las revise.

Pero, además, el proyecto reduce los tiempos que este tribunal se toma para definir la legalidad de lo aprobado en el Congreso.

“La Corte tiene que pronunciarse en la tercera parte del tiempo hoy utilizado”, le dijo una fuente a este diario.

Facultades al Presidente

El proyecto de reforma constitucional para cumplir los acuerdos solo tiene dos artículos. Además del que crea la comisión legislativa para la paz, está el que le otorga facultades especiales al presidente Juan Manuel Santos por 90 días, prorrogables por otros 90.

Se trata de que, durante este tiempo, el mandatario pueda expedir decretos con fuerza de ley. Esto lo haría una vez firmado el acuerdo final de paz, con el propósito de “estabilizar los territorios e implementar de manera temprana” lo pactado. El Presidente no tendrá facultades para hacer reformas constitucionales o leyes estatutarias.

Hasta ahora no está considerado que la participación política de las Farc o el mecanismo judicial que se les aplique pasen por las facultades extraordinarias al presidente Santos. Entre otras cosas porque esta guerrilla no ha aceptado el proyecto de reforma constitucional. Si esto cambia, la iniciativa podría ajustarse.

Hoy, las facultades extraordinarias al Presidente están contempladas para, por ejemplo, definir las condiciones en las que se hará la sustitución de cultivos ilícitos acordada con las Farc.

El decreto podría decir en cuánto tiempo debe hacerse la sustitución, cómo se apoyará económicamente a las familias que reemplacen las plantaciones de hoja de coca y por cuánto tiempo.

También el Presidente podría decretar una abreviación de los tiempos para la extinción del dominio de bienes adquiridos de manera ilegal que deberán entrar al fondo de tierras, un punto que hace parte del acuerdo agrario con la guerrilla. Además, podría determinar cuántas hectáreas entran a ese fondo.

Según la iniciativa, que este lunes será socializada con los partidos políticos, todos los decretos del Presidente tendrán control constitucional de manera automática. Eso sí, a diferencia de las leyes de la comisión especial, el control del tribunal será posterior.

Finalmente, el proyecto establece que la comisión especial del Congreso tenga tareas más relacionadas con la construcción del andamiaje institucional que van a necesitar los eventuales acuerdos de La Habana para convertirse en realidad.

Le corresponderá, por ejemplo, crear las entidades para el impulso al campo, y modificar el sistema electoral para permitir la entrada al escenario político de los movimientos que surjan tras la dejación de armas de la guerrilla.

Esta es la integralidad del proyecto de reforma constitucional con el que el Gobierno quiere alistarse para un acuerdo final de paz con las Farc.

No quiere que un hecho histórico como este lo encuentre sin una herramienta para cumplirle al grupo armado. La iniciativa, claro está, podría sufrir cambios durante el proceso de concertación política y legislativa al que será sometido a partir de mañana.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO
Editora de EL TIEMPO
En Twitter: @MarisolGmezG

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