La polémica 'transfusión' de votos en el Concejo de Bogotá

La polémica 'transfusión' de votos en el Concejo de Bogotá

Concejales condenados por el 'cartel' de la contratación estarían detrás de varias curules.

notitle
05 de septiembre 2015 , 06:50 p.m.

Hace pocos días, la Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió de cómo en Bogotá han tomado fuerza prácticas políticas que eran propias de zonas del país en donde la corrupción en tiempos de campaña campea. Pues bien, una de ellas está sucediendo ya sin que la gente lo esté advirtiendo. (Vea aquí los nombres y partidos de los investigados por la Procuraduría)

Se trata de los herederos políticos que van por el caudal de votos que dejan parientes y amigos o, peor aún, quieren mantener la fuerza política que tenían quienes hoy están presos por corruptos o investigados por la Procuraduría.

Así se desprende de un análisis de las listas de aspirantes al cabildo, de recorridos por las sedes y de la información oficial: las herencias están a la orden del día.

Los condenados e inhabilitados hasta ahora por el ‘cartel’ de la contratación, por ejemplo, otrora considerados cacaos de la política capitalina, se quieren reencauchar a través de sus amigos políticos. Buscan revivir y tomar oxígeno porque en Colombia no hay muerto político que no pueda resucitar.

Aquí está esa variedad de candidaturas que difícilmente traerán una renovación en el Concejo.

Los del ‘cartel’

Andrés Camacho Casado, exconcejal de ‘la U’, condenado por corrupción, inhabilitado por 13 años para desempeñar cargos públicos y con una condena de 5 años y medio por tráfico de influencias y cohecho, busca reencaucharse a través de Pedro Rojas, su amigo y socio político. “Soy amigo personal de Andrés –dice–. No podemos perder el trabajo político”, calculado, según ellos, en los 16.862 votos que obtuvieron en la última elección.

El exconcejal José Juan Rodríguez, también destituido e inhabilitado por 13 años y quien este viernes salió de La Picota por vencimiento de términos, quiere hacer transferencia de votos a su exasesor y amigo David Ballén Hernández.

Jorge Ernesto Salamanca, en negociación con la Fiscalía para un posible preacuerdo por cohecho; Orlando Parada, condenado a 9 años por tráfico de influencias y cohecho impropio, e Hipólito Moreno, sentenciado a 6 años y medio de cárcel por cohecho propio e interés indebido en la celebración de contratos, están jugando en ese mismo ajedrez político mientras pasa el ‘chaparrón’.

El conservador Ómar Mejía Báez, con casa por cárcel y a quien la Fiscalía le imputó cohecho propio en calidad de interviniente, cuando supuestamente recibió 120 millones de pesos por parte del entonces secretario de Salud Héctor Zambrano, hoy preso, pretende heredar su poder a su hermano Yimmy Mejía Báez, candidato del Partido Conservador.

Las otras herencias

De otro lado, están aquellos a quienes la Procuraduría General acaba de reabrirles investigación por hechos relacionados con el ‘carrusel’ de contratos. Aunque cuatro se quieren reelegir, otros decidieron hacerse a un lado y darles paso a los suyos. Jorge Durán (liberal), Javier Palacio (‘la U’), Antonio Sanguino (Partido Verde) y Julio César Acosta (Cambio Radical) se lanzan de nuevo al agua. Henry Castro (Cambio Radical), quien se quemó en su carrera a la Cámara, busca retornar a la política capitalina.

Severo Correa (‘la U’), Fernando López (Cambio Radical) y el propio Mejía Báez (conservador) lanzan sus propios candidatos. Vale la pena señalar que la orden del Procurador obedeció al polémico auto del pasado 23 de julio que los favorecía a todos estos. Precisamente uno de los delegados de la Procuraduría, Fabio Becerra Heredia, es hermano de Juan Carlos Becerra Heredia, edil de Barrios Unidos y llave política de Julio César Acosta.

Severo Correa no quiere dejar escapar la ocasión y busca por todos los medios atornillar a su familia en el mismo cargo que logró conseguir hace más de 25 años. Por eso lanzó a su hijo Ricardo Correa. Ya antes había logrado una curul para su otro hijo, Arturo Correa, en la Cámara.

Fernando López Gutiérrez le cede el puesto a su candidata y compañera de trabajo político Mildred Casallas de Ángel en el Partido Cambio Radical.

Germán García Zacipa, quien ocupó el último lugar en la evaluación de Concejo Cómo Vamos (CCV), tiene a su hijo Germán aspirando, en una férrea competencia entre familia, pues el actual concejal César García es su sobrino. Es decir que si sale, se las tendrá que ver ya no con su tío sino con su primo. Ellos tienen casada una pelea familiar por los líos, también de herencia, pero económica, por la clínica Partenón.

“La situación que vive este país es por culpa de los políticos”, dice, irónicamente, García Zacipa, quien lleva casi 20 años haciendo eso: política.

Pero el desfile de candidatos que quieren hacer ‘transfusión’ de votos no para aquí. Liliana Guaquetá de Diago, quien le recibió a su esposo, el exconcejal Leo César Diago Casasbuenas, trabaja para heredarle el puesto a su hija Diana y comenzar a zanjar el camino hacia la Cámara por Bogotá por el partido de ‘la U’.

Darío Fernando Cepeda quiere ir a la Cámara por Bogotá por Cambio Radical e impulsa a su esposa, Luz Marina Gordillo, al Concejo. La conservadora Soledad Tamayo le deja el puesto a Nelson Cubides para así poder preparar su posible campaña a la Cámara.

Unos de los casos más insólitos es el de los hermanos Santiesteban Millán: Orlando, actual concejal por el Polo, espera la llegada de su hermano Pedro Javier al Concejo, pero por el Centro Democrático. Este último espera de alguna manera beneficiarse de su hermano.

Son prácticas como estas las que, a juicio de la MOE y de Concejo Cómo Vamos, impiden la renovación de una institución que hoy cabalga sobre una imagen negativa del 67 por ciento y no permiten un mayor reconocimiento del trabajo que hacen por parte de los electores.

Entrevista
‘Votar mal favorece a las mafias’

Aura Elizabeth Rodríguez
Coordinadora de la MOE

¿Cuál es el riesgo electoral en Bogotá?

Hay compra y venta de votos con almuerzos, mercados y fiestas a grupos de abuelos, donde se rifan y regalan mercados. Una ciudad donde algunos empresarios solicitan listados a sus empleados identificando su puesto de votación y el de sus familiares para poder conservar su trabajo. Hay desinformación, constreñimiento, inscripción atípica.

¿Por qué siempre salen elegidos los mismos con las mismas?

La ciudadanía no hace control político posterior, e incluso olvida por quién votó.

¿Cuál es el daño cuando se elige mal?

Se contribuye a la corrupción, al clientelismo, a políticas públicas que benefician los intereses particulares. Se fortalecen las estructuras mafiosas.

¿Dónde denunciar delitos políticos?

En la página web www.pilasconelvoto.com y en la línea 01 8000 112 101.

EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.