Ganó Maduro

Ganó Maduro

El día que la oposición venezolana conquiste las urnas podremos pensar en una frontera normalizada.

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29 de agosto 2015 , 07:28 p.m.

No hay más que escuchar a la canciller chavista con la verborrea habitual del régimen dictatorial bolivariano y seguir la crisis fronteriza por Telesur, para comprender que Caracas ganó la batalla. Y no pagó precio político ni diplomático.

¿Dónde están los otros socialistas íntimos de Santos? O me lo perdí o no hubo una sola voz solidaria de los presidentes del Alba. Yo creía que ya no estábamos aislados, que nos adoraban, o eso cacareaban en Palacio, y que saldrían a rechazar los abusos contra los inmigrantes ilegales y darnos un espaldarazo. Tan ilegales como los de Estados Unidos, por los que siempre claman.

Pues ni una palabra. Las únicas fueron las de ese expresidente al que le dieron un puesto en Unasur a cambio de vender su alma al diablo. Si ya la vendió una vez, pensaría en su día, ¿por qué no también a Maduro y su corte de payasos?

Colombia tiene que salirse ya de Unasur, por dignidad y por plata. Con el agujero que tienen las finanzas públicas, agravadas por la estrepitosa devaluación del peso, mejor nos ahorramos el dinero de un organismo que solo sirve para darnos rabia. No tiene justificación alguna pagar para que Samper se dedique a amparar a su Señor Maduro, cual fiel lacayo, a costa de los colombianos.

Con todo, lo peor de la crisis no fueron las dramáticas imágenes de familias enteras cruzando el río Táchira con sus enseres a hombros, iguales a las del éxodo de pueblos enteros en tiempos de los ‘paracos’. Ni las casas marcadas. Lo preocupante es el futuro de un sinnúmero de colombianos que sobrevivían del rebusque y del contrabando.

No entendí que Santos se sacara de la manga mil empleos como si tuviera siempre una bolsa lista para estos casos. No sé si hay que ser damnificado de Maduro o del invierno para encontrar trabajo. En Cúcuta no hay fuentes de empleo desde hace años, y nadie sabía que el Presidente guardara unos cientos de puestos bajo el brazo. Me pareció peligroso ese populismo barato, igual que el de Uribe comprando mercados.

¿Por qué no estuvieron con esos mismos colombianos antes de verse obligados a buscar en otro país un sustento que aquí no encontraron?

El fronterizo es un problema de largo aliento que no tiene remedio mientras en Venezuela haya un gobierno de izquierda radical, dictatorial y mafioso. Mientras su economía siga rodando al fondo del abismo y la corrupción de la Guardia Nacional y dirigentes del chavismo, con Diosdado Cabello a la cabeza, esté desbordada, será una tentación gigantesca para miles de colombianos y venezolanos ganarse la vida revendiendo al menudeo dólares, gasolina y productos subvencionados.

Y para las bandas narcotraficantes, con arraigo en el Norte de Santander, será muy lucrativo formar carteles de gasolina en alianza con los corruptos del país de al lado.

Solo el día que la oposición venezolana conquiste el poder en las urnas, algo que Maduro intenta obstaculizar decretando estados de excepción, podremos pensar en una frontera normalizada y en relaciones diplomáticas sensatas. Porque ahora miramos al Táchira, pero está el santuario de Farc y Eln en Apure, limítrofe con Arauca. ¿Por qué Santos y su Canciller, tan sumisos con Maduro, no elevan su voz y exigen combatir por igual guerrillas en Apure que ‘bacrim’ en Táchira?

Ya vieron que arrodillarse ante dictadores que protegen criminales no paga.

NOTA: tampoco debe ser país garante en La Habana.

SALUD HERNÁNDEZ-MORA

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