Cien animales se quedarían sin hogar en Cali por cierre de albergue

Cien animales se quedarían sin hogar en Cali por cierre de albergue

Proceso de restitución de predio donde funciona, en el corregimiento Los Andes, no le favorece.

26 de agosto 2015 , 09:02 p.m.

Con una ‘abrazatón’ recibirán hoy animalistas a los encargados de un desalojo anunciado en un predio rural de Cali.
En el predio esperará María del Pilar Mazo, quien ha sostenido una lucha de tres años para que no desalojen ese refugio donde hay 60 perros y 60 gatos que ella rescató de las calles. Y dos caballos, que antes trabajaban en carretillas.

De por medio hay un proceso de restitución del terreno en el kilómetro 6 de la vía al corregimiento Los Andes. El procedimiento estaría a cargo de una inspección de Policía del municipio por orden de un juzgado de esta capital. El bien lo reclaman particulares, que tendrían escrituras y serían herederos del terreno.

María del Pilar Mazo sostiene que llegó allí por invitación de quien aparecía como dueño y que ya falleció. De acuerdo con su versión, una parte del predio no pertenece a particulares, sino que es de propiedad del municipio de Cali. El sueño de ‘Pili’, como le dicen sus amigos, comenzó en una casa de su propiedad, en el barrio San Fernando, en el sur caleño, hace ya varios años.

Debido a las quejas de los vecinos por los ruidos de los animales, las autoridades la obligaron a trasladarse.
Ella cuenta que llegó al predio rural porque “un señor me dijo que me pasara a este lote de su propiedad y se ofreció como abogado del proyecto. Incluso me propuso que hiciéramos una ONG. Meses después el señor, en medio de una enfermedad, me propuso que firmáramos un contrato, con el fin de, supuestamente, asegurarme la permanencia en ese lote y la utilización de un lote aledaño. Cuando él me ofreció esa ayuda me dio una descripción del sitio completamente diferente, como si el sitio fuera divino, y el lote en realidad estaba cayéndose. Igual ya no tenía otra opción y acepté”.

Las autoridades tienen versiones según las cuales Mazo trajo los animales para permanecer en el predio rural.
Pero ella tiene su trayectoria como ambientalista, según redes sociales. “Ahí comenzó una guerra de tres años con todo el mundo. La comunidad decía que el lote era de ellos, que era para una iglesia, me taparon la caja de recolección de aguas lluvias, me traen el Dagma, me traen Secretaría de Salud”, añadió.

“Después de tres años de intentos por sacarme, unos familiares del que fuera mi ‘socio’ hacen una demanda de restitución de inmueble, pero no aclaran que este lote es del municipio, sino que hacen una demanda global. El juez declaró sencillamente una sentencia de desalojo. El que tendría que venir a desalojarme a mí es el municipio, no ellos. No sé qué pasará con los animales”.

CALI

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.