Fue, fui, dio y vio no llevan tilde / En defensa del idioma

Fue, fui, dio y vio no llevan tilde / En defensa del idioma

Aquí, las claves para que aprenda cuándo se tildan los monosílabos.

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25 de agosto 2015 , 10:40 p.m.

En mi condición de periodista y defensor constante del correcto uso de nuestra lengua, me resulta muy preocupante la aparición de tantos avisos donde la primera de las intenciones, parece, es escribir y hablar de cualquier manera. Los anuncios, por lo regular, se toman como modelo en el uso frecuente del español.

Las expresiones espontáneas, alegres o graciosas son muy recomendables; pero, cuando aparecen la ramplonería, el sentido malicioso, los tonos fuertes y la gramática descuidada, entonces se corre el riesgo de que esos empiecen a convertirse en los referentes de expresión para millones de personas. Triste, ¿verdad?

Los desaciertos más frecuentes al escribir son las faltas de acentuación, particularmente en algunos monosílabos.
Quizá, las fallas aumentan porque los programas de corrección ortográfica de los computadores aún no indican con precisión las diferencias de significado de las palabras que se escriben con las mismas letras cuando una o algunas llevan la tilde. Además, los usuarios del idioma dejan de consultar cada vez más el diccionario. Recomiendo www.rae.es.

Aquellos términos de una sola sílaba que causan mayor duda para marcar la tilde son los siguientes: mi, tu, el, si, se, de, mas, te, aun (no es monosílabo, pero tengámoslo en cuenta). Ahora, muchos lectores empiezan a conjeturar cuáles llevan el acento ortográfico (tilde) y en qué casos. Esa diferencia especial del signo para dar un valor distintivo a las palabras se llama diacrítica, y esa sola modificación ya cambia el sentido de una idea.

Consideremos, entonces, los usos apropiados que establece para estos casos la Real Academia Española en su Diccionario de la Lengua Española.

-Mí lleva tilde cuando es pronombre; es decir, cuando equivale a yo (permítanme esa asociación), cuando se refiere a la persona, a uno mismo. Y no la lleva cuando es el posesivo. Ejemplo: A mí, mi amigo me aconseja con acierto y sacude mi conciencia.

-Tú lleva la tilde cuando es pronombre, y no la lleva en el posesivo. Ejemplo: Tú y tu idea son interesantes.

-Él lleva tilde si es pronombre y no la lleva si es artículo. Ejemplo: Para él, el problema está resuelto.

-Si lleva la tilde en dos casos: cuando es pronombre de complemento y es la afirmación. Y no lleva tilde cuando es conjunción condicional o la séptima nota de la escala musical. Ejemplo: Si tú me crees, te diré que sí: ella volvió en sí después de escuchar esa nota si.

-Sé lleva tilde cuando es la forma verbal de los verbos ser o saber. En los demás casos no se marca la tilde. Ejemplo: No finjas: sé tú mismo ante él, porque sé que se dedicó a ti.

-Dé lleva tilde cuando es la forma del verbo dar, y no la lleva si es la preposición. Ejemplo: No dé explicaciones de nada.

-Más lleva tilde cuando indica mayor grado (contrario a menos), y no la lleva si es sinónimo de pero. Ejemplo: Ahora entiende más el asunto, mas no le gusta el proceso.

-Té lleva tilde si se refiere a la bebida o a la planta, y no la lleva si es pronombre. Ejemplo: ¿Te pregunté si te apetece un té?

-Aun no es un monosílabo; sin embargo está incluido en esta lista porque existen dos aun, uno con tilde y otro sin esta. Lleva tilde cuando significa todavía, y no la lleva cuando significa incluso, siquiera o hasta. Ejemplo: Siempre fue paciente, aun en los momentos difíciles; pero aún es tiempo de continuar.

Por regla general, los monosílabos no llevan tilde. Los casos anteriores son excepciones porque la misma escritura obliga a ello. Así, nunca llevan tilde (¡jamás!) las palabras vi, ve, vio, di, da, dio, fue, fui, fin, fe (aunque sea inmensa), ti, tan, ya, yo… Reconozco que algunas de estas palabras tienen “cara” de llevar tilde; sin embargo, recomiendo, como en todo, no fiarse de las apariencias.

Cuando se altera el significado, no solo de la palabra misma, sino en muchas ocasiones de una oración, un párrafo y aun de un texto completo, queda derrumbado ese pretexto enclenque de que da igual no marcar la tilde que marcarla, sobre todo bajo los movimientos de los pulgares sin acento.

JAIRO VALDERRAMA
Profesor de la Facultad de Comunicación
Universidad de La Sabana

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