A escolares los usan de 'gancho' en microtráfico

A escolares los usan de 'gancho' en microtráfico

Este año, Fiscalía y Policía han golpeado a 20 bandas que se movían en parques y cerca de colegios.

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25 de agosto 2015 , 07:25 p.m.

Son constantes las cartas de anónimos ante la Fiscalía para denunciar la venta y consumo de alucinógenos en los colegios de la capital del Valle.

Durante los últimos cinco meses, investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía (CTI) auscultan en la red una nueva modalidad de venta de alucinógenos a los jóvenes de los planteles educativos y universitarios.

“Hay rumores de que es una sola persona, pero de acuerdo con las investigaciones hemos visto que hay más vendedores de drogas sintéticas a través de redes sociales. Nuestro equipo investiga los perfiles de estas personas, los cuales son muy restringidos”, sostiene un investigador de la Fiscalía.

Ante los constantes controles de las autoridades, que este año ya han neutralizado más de 20 puntos de venta de estupefacientes en los alrededores de las instituciones educativas, las redes sociales se han convertido en la nueva modalidad para la venta de drogas a escolares y universitarios.

Para los investigadores del CTI, es curioso que de las capturas realizadas en abril y julio de este año, en el Parque de Los Estudiantes, en el sur de la ciudad, los hombres y mujeres que ahí cayeron, eran egresados de instituciones educativas de la comuna 3.

“Podríamos decir que los jóvenes conocen ese mundo durante su paso por el colegio y al salir continúan en esa senda”, dijo el investigador.

Las drogas sintéticas cada vez más están siendo puestas a la mano entre los adolescentes y jóvenes. Esta situación puso aún más en alerta a las secretarías de Educación y de Salud de Cali que buscan implementar campañas de prevención.

De acuerdo con los investigadores, las denuncias han sido constantes por parte de los padres de los estratos 5 y 6, donde, aseguran, el consumo se ha disparado. En estas instituciones educativas ronda el consumo de drogas sintéticas como 2CB, LSD y una modalidad de marihuana conocida como WAS, una especie de ungüento.

Sin embargo, la Encuesta Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas dice que el mayor consumo reciente de sustancias ilícitas está en el estrato 3, con casi el 4 por ciento de los encuestados, sin ser, en lo estadístico, significativa la diferencia con otros estratos.

En esta capital existen -identificadas hasta el momento- 124 bandas dedicadas al microtráfico, las cuales producen afectaciones en 15 comunas.

“Esto no quiere decir que en las instituciones educativas de esos sectores no se presente venta y consumo, es que las señaladas como en un nivel alto son las que tienen dentro de sus componentes el tema de homicidios, extorsión, desplazamiento intraurbano; hasta deserción escolar”, apunta otro de los investigadores del CTI.

Para Jorge Quiñónez, psiquiatra con más de 40 años de experiencia en el manejo de personas con adicción a las drogas, la culpa, en parte, es del sistema educativo, que le permite tener a los jóvenes tiempo libre que no se sabe aprovechar.

“Se debe invertir en cultura, deporte y recreación educativa para los niños y los jóvenes. Es muy horrible que existan instituciones educativas donde los profesores tienen que salir agachados porque los jíbaros en los parques los tienen amenazados”, dijo Quiñónez.

Según la secretaría de Educación local, el consumo está afectando a todos los estratos, no solo a los bajos y medios; los altos también reportan este problema. “No hay distinción y hasta en sitios donde hay universitarios”. 

En las redes sociales circulan propuestas frente al consumo

El cerebro se convierte en una esponja, seca, algunas regiones se queman y otras resultan con huecos. Así describe Jorge Quiñónez, creador de la Línea Toxicolpógica de Cali y psiquiatra que desde hace más de 40 años ha trabajado con el problema, el daño que las drogas dejan en ese órgano y lo irreparables que son en los menores de edad.

“Hay niños de 8 años que inhalan pegante, ¿usted sabe lo dañino que es eso? Esos muchachos van a crecer y van a adquirir daños irreversibles en su sistema nervioso”, asegura Quiñónez.

De acuerdo con la explicación del médico, entre más joven se inicia en el consumo de sustancias psicoactivas, la afectación es mayor para el cerebro.

Padres, docentes y estudiantes al responder una consulta de EL TIEMPO, a través de redes sociales, aseguran que el control de las autoridades y la educación desde el hogar es vital para evitar este tipo de situaciones en las que los menores de edad se ven involucrados en consumo.

“Esto es algo que se les ha salido de la mano a las autoridades, por ejemplo, ahora los padres tienen más difícil la selección de un colegio para sus hijos, ya que hay muchos que son buenos pero están rodeados de los viciosos. Creo que los colegios deberían organizar constantes controles para evitar que esto se siga disipando”, dijo Gabriela Pardo, una ama de casa.

“Es una problemática muy grave porque, muchas veces, se asocia la drogadicción a jóvenes de estratos bajos, pero este problema no discrimina”, dijo Luisa Bolaños, una estudiante universitaria.
Algunas personas consideran que hay cierta responsabilidad en los planteles. “Es un problema que los directivos de los planteles tratan de ignorar o pasar por la faja, es decir, no lo aceptan, con tal de no atentar contra el buen nombre de sus instituciones”, dijo Fernando Muñoz, empleado.

El doctor Quiñónez asegura que la responsabilidad también es del sistema educativo del país que solo cuenta con una media jornada, lo cual les da mayor tiempo libre a los jóvenes, el cual no se utiliza para ejercer actividades culturales y deportivas.

“Si al niño lo tienen libre, eso se da para que se meta en problemas, no hay que dejar de ver eso. Los muchachos tienen que volver a permanecer más tiempo en las aulas, prueba de esto no es solo el riesgo ante el consumo, sino también la poca calidad de aprendizaje que se percibe en los jóvenes”, dijo el médico.

Quiñónez considera que “nos hemos convertido en una sociedad que es muy suave en la crianza de sus niños. Y cuando se les ve consumiendo solo atinan a decir ‘a mí nadie me dijo que no lo hiciera’. Así es con el alcohol y el cigarrillo”, mencionó.

José Ordóñez, un comerciante consultado a través de redes sociales, asegura que este problema no se saldría de control por parte de las autoridades si los jóvenes tuvieran la educación suficiente desde el hogar.

“Los maestros no son los responsables de que esto pase en las aulas, los padres deben saber guiar y ser ejemplos de sus hijos”, dijo.

CALI

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