Asesinato enreda a empresario que taponó la Ciénaga Grande

Asesinato enreda a empresario que taponó la Ciénaga Grande

Magistrados piden que lo investiguen por presuntos nexos con paramilitares.

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24 de agosto 2015 , 10:20 p. m.

Carlos Lacouture Dangond, el mismo empresario señalado de estar represando ilegalmente agua de la Ciénaga Grande para sus cultivos, es uno de los bananeros mencionados en un extenso fallo de Justicia y Paz en el que los magistrados le piden a la Fiscalía que lo investigue por presuntos nexos con paramilitares.

La Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Bogotá documentó cómo exitosos empresarios y multinacionales bananeras de Magdalena y Urabá supuestamente influyeron en la consolidación de las autodefensas en esas regiones. El fallo condenó a 8 años de prisión a José Gregorio Mangonés, alias ‘Carlos Tijeras’, quien delinquió en el Magdalena.

El Tribunal compulsó copias contra Lacouture Dangond para que se lo investigue por el asesinato de un trabajador de una de sus fincas, ocurrido el 15 de octubre del 2003. Según el informe de Policía Judicial y las versiones de la familia de la víctima, el trabajador fue sacado de la finca por hombres vestidos de civil cuando estaba trabajando, se lo llevaron en una moto, y, cuando regresaba al predio, fue asesinado.

Ese hecho perpetrado por hombres de ‘Carlos Tijeras’ tendría relación con Lacouture Dangond, lo mismo que el asesinato de un habitante de la zona que invadió parte de la finca Sara Bretaña, propiedad del empresario bananero.
El Tribunal recordó que un fallo de tutela de la Corte Suprema, del 2003, le ordenó a Lacouture “cesar las amenazas, persecuciones y constreñimiento” contra sus trabajadores para que, supuestamente, no se afiliaran a Sintrainagro.

De acuerdo con el testimonio de uno de los afiliados al sindicato, Lacouture los “amenazó de manera indirecta” y les hizo firmar un documento en el que constaba que no se iban a afiliar al sindicato. Testigos aseguraron que el finquero les dijo que “no gustaba de los sindicatos” y que las autodefensas pidieron la lista de los trabajadores sindicalizados.

El banano y la guerra

La sentencia asegura que “Colombia es tal vez el único país en el mundo donde la producción y exportación de banano a gran escala estuvo estrechamente ligada al desarrollo de un conflicto armado interno”.

El fallo dice que en el Magdalena se estableció que los paramilitares les cobraban a los bananeros anualmente 70.000 pesos por hectárea cultivada y en contraprestación las AUC les prestaban seguridad “y en ocasiones, para no correr el riesgo de detener la producción, asesinaban a los trabajadores y capataces que presuntamente estuvieran auspiciando huelgas, protestas laborales o cualquier tipo de molestia”.

Esos pagos se habrían legalizado, dice la sentencia, a través de la empresa Inversiones Manglar, creada supuestamente para la producción agrícola.

El fallo dice que los empresarios usaron los servicios sicariales de las autodefensas en casos como el asesinato de un pequeño cultivador cuyas tierras supuestamente las necesitaba la multinacional Técnicas Baltime de Colombia.

justicia@eltiempo.com 

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