Las viviendas de colombianos que el Gobierno venezolano echó al suelo

Las viviendas de colombianos que el Gobierno venezolano echó al suelo

Las casas de invasión fueron construidas hace 10 años. Las marcaron para demolerlas.

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24 de agosto 2015 , 10:37 a.m.

La D y la R fueron las letras que se convirtieron en una dolorosa señal para los más de 700 colombianos deportados por Venezuela que residían en las invasiones Mi Pequeña Barinas, Ezequiel Zamora y La Guadalupe, ubicadas en el municipio de San Antonio, en la frontera con Colombia.

Los connacionales descubrieron que las letras eran la manera en que efectivos de la Guardia Nacional de ese país señalaban a las viviendas que iban a ser demolidas.

Cristina Sierra, madre de un niño de 13 años y quien se encuentra albergada en el coliseo del Colegio Municipal de Cúcuta, contó que las letras pintadas en los frentes de sus casas significaban 'Demolición' y 'Revisión'. (Lea además: Cierre de frontera con Venezuela toma visos de crisis humanitaria)

 

Con impotencia ella tuvo que ver cómo a su hogar, que levantó con gran esfuerzo durante 10 años, y al de otros vecinos del sector –en su gran mayoría colombianos– le escribieron una D, una letra que también representa el dolor con el vieron cómo fueron cayendo, no solo sobre lo que tenían adentro, sino también sobre sus sueños.

La llegada de la Guardia venezolana se dio a muy tempranas horas de la mañana el pasado sábado, cuando aún sus residentes se encontraban durmiendo. No hubo tiempo para nada. Los colombianos salieron a las malas con lo único que llevaban puesto.

“Eso era lo único que nosotros teníamos. Llegamos a Colombia sin nada, con las manos vacías. Nos sacaron como perros de ese país”, dijo la mujer.

La tristeza se hace evidente en todos los deportados, entre quienes se encuentran 166 menores que denuncian haber sido tratados como delincuentes.

Las invasiones nacieron hace más de diez años en puntos cercanos al río Táchira, un afluente que separa a Colombia de Venezuela, y sobre el cual se encuentran los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, actualmente cerrados luego que se declarara en la noche del pasado viernes el “Estado de Excepción”, por parte del presidente Nicolás Maduro. (Además: Tres claves para entender la crisis en la frontera con Venezuela)

Uno de los deportados, que prefirió reservar su nombre, dice que esa zona era señalada por las autoridades venezolanas como un foco de delincuencia donde vivían ‘paracos’, informantes y extorsionistas colombianos que habían llegado a azotar ese país.

“Como pueden ver, entre los deportados lo único que hay es niños, mujeres y hombres que para nada somos delincuentes y que lo único que quisimos fue buscar una vida en ese país”, dijo el deportado.

CÚCUTA

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