Los riesgos si la temperatura del planeta aumenta más de 2 grados

Los riesgos si la temperatura del planeta aumenta más de 2 grados

Científicos creen que en ese nivel es posible estabilizar la Tierra. Impactos negativos.

notitle
19 de agosto 2015 , 09:09 p.m.

Diplomáticos de todo el mundo se reunirán a finales de año en París (Francia), en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), para fijarse un gran objetivo: que la temperatura del planeta no aumente más de dos grados para el 2050. ¿Por qué no se debe sobrepasar este indicador?

Entender las claves de esta meta requiere responder a varias preguntas. La primera es ¿por qué resulta negativo que aumente la temperatura, especialmente en zonas muy frías del planeta, donde, incluso, podría ser algo bien recibido?

Geoffrey West, físico británico y profesor del Instituto de Santa Fe, explica que “todo en el planeta funciona por reacciones químicas. Estas dependen de la temperatura, por lo que al alterarla, cambian las reacciones químicas y con ello el equilibrio del planeta. Romper el equilibrio nos llevaría al desastre”.

Un estudio de Carlo y Julia Jaeger, científicos del Instituto Postdam para la Investigación del Impacto Climático, determinó que el primero que cifró en dos grados esa “ruptura” en el equilibrio planetario fue el profesor de Yale William Nordhaus.

En dos artículos publicados en los años 70, Nordhaus declaró que para evitar los peores impactos del cambio climático la temperatura no debe incrementarse más de dos grados, dato suscrito después por los más relevantes científicos y que se asumió como objetivo de las negociaciones climáticas internacionales en la Cumbre del Clima de Cancún (México), en 2010.

“La cifra no es mágica, es una magnitud considerable, si tenemos en cuenta que la temperatura media del planeta es de 15 grados”, explica José Manuel Moreno, catedrático español y vicepresidente del grupo de trabajo II del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

En el marco de “un cambio y riesgo consecuente”, los científicos han hecho una valoración de qué es lo “posible y deseable”, y han determinado, por consenso, que dos grados es lo que se puede asumir “sin que las consecuencias sean insoportables”, dice Moreno.

Ese es el nivel –explica– que se considera que no compromete nuestra existencia y la de los organismos que nos rodean.

Y es que un mundo con dos grados más sufrirá una enorme cantidad de impactos, aunque “serían manejables y gestionables con acciones de adaptación”, indica Christopher Field, científico estadounidense aspirante a presidir el IPCC.

Los climatólogos coinciden en que con dos grados más todavía es posible “estabilizar” el planeta, pero este límite no evitará que pequeñas islas se tornen inhabitables por la subida del nivel del mar, que los eventos climáticos extremos sean más frecuentes e intensos o que haya desplazamientos masivos, especialmente en zonas costeras.

El último informe de este panel de expertos sostiene que ya nos hemos calentado 0,85 grados por encima de la era preindustrial, y otro estudio publicado por el Banco Mundial en el 2014 apuntó a que el dióxido de carbono ya emitido hará subir esa cifra hasta los 1,5 grados.

Mantener el planeta en no más de dos grados requerirá un gran compromiso de todas las naciones para lograr una descarbonización profunda, lo que hará indispensable que las emisiones mundiales se reduzcan entre un 40 y un 70 por ciento a mitad de siglo y que sean nulas a finales, según el IPCC.

Colombia ya se comprometió a rebajar sus emisiones en un 20 por ciento al 2030 y Estados Unidos, el segundo país que más contamina después de China, anunció que disminuirá un 32 por ciento de los gases contaminantes de sus centrales termoeléctricas.

De estas propuestas, que cada país presentará en diciembre, depende que el mundo cumpla la meta de los dos grados.
El esfuerzo requerido es mayúsculo, porque al ritmo actual superaríamos los dos grados en el 2050 y “el calentamiento podría exceder los cuatro grados” en el 2100, indica Moreno.

Otros investigadores son pesimistas con la meta, al considerar que ya los dos grados es un objetivo que tendrá impactos negativos en el medioambiente.

Nuestros nevados pueden desaparecer

El deshielo de los glaciares es una prueba irrefutable de que el clima está cambiando y entre los glaciares tropicales, concentrados en los Andes, los más afectados son los de Colombia. Así lo aseguró a la agencia Efe el director del Servicio Mundial de Vigilancia de los Glaciares, Michael Zemp, quien dirigió un estudio que confirmó que el deshielo de los macizos en la primera década del siglo batió todos los récords.

La entidad que dirige Zemp patrocinó en 2014 una misión científica para inspeccionar y hacer mediciones en los glaciares de Colombia, que dieron como resultado que “la línea de nieve al final de la temporada de deshielo está ya en lo más alto de la cima, de modo que esos nevados terminarán desapareciendo si continúan así”.

Hay una amplia coincidencia entre los expertos que estudian este fenómeno en que, incluso, si el cambio climático se ralentizara, lo que parece improbable, los glaciares continuarían perdiendo hielo entre 10 y 20 años más.

VIDA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.