Editorial: La terminal del norte

Editorial: La terminal del norte

Esta estación es otra obra que no se entrega a tiempo y que nos costará mucho más.

18 de agosto 2015 , 08:41 p.m.

No deja de ser paradójico que mientras Bogotá se ahoga en su inmovilidad, existan proyectos que completan más de una década de retraso y por los que –si se hubieran abordado con la seriedad que ameritan y la responsabilidad política que demandan– seguramente hoy los bogotanos tendrían un asomo de alivio al caos reinante.

Nos referimos a la terminal de transporte interdepartamental del norte. Una obra concebida hace casi 12 años –es decir, tres gobiernos sucesivos– para ayudar a descongestionar la autopista, a la altura de la calle 170, convertida hoy en lugar de romería, invadido por ventas ambulantes, inseguridad y en el que convergen los buses que vienen de la terminal de El Salitre y los provenientes de los municipios de la Sabana. Y a ello agréguenle la demanda de pasajeros de TransMilenio.

Aunque inicialmente se habló de una terminal sencilla, que sirviera de punto de llegada de buses y de venta de pasajes, luego se escaló hacia una propuesta para que hubiera una terminal de verdad. Y así quedó aprobado desde el 2008.

Desde entonces, la estación ha sufrido toda suerte de tropiezos. Empezando por las licencias y permisos que debían otorgarse. Luego vinieron los reclamos de los vecinos, que exigieron modificaciones. Y, por último, el incumplimiento de la firma a cargo de los trabajos. Total, el proyecto debió rearmarse completamente y la aseguradora se hizo cargo del tema.

La terminal del norte consta de tres fases y hasta ahora se piensa entregar la primera de ellas, que será como un parador de paso. Los costos, estimados inicialmente en 9.943 millones de pesos, se incrementarán en 2.500 millones.
Quedan pendientes, entonces, dos fases adicionales y el precio total ha sido estimado en más de 190 mil millones de pesos. Pero hoy el gerente de la terminal advierte que para financiar la totalidad del proyecto solo hay un camino: una alianza público-privada. Ojalá sea la solución definitiva, pues lo único que no quieren los ciudadanos es que pase otro gobierno sin su terminal. Lo demás, ya se sabe: otra obra que no se entrega a tiempo y que nos costará mucho más.

editorial@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.