Con apariencia de incienso se mueve en el país 'marihuana sintética'

Con apariencia de incienso se mueve en el país 'marihuana sintética'

El cannabionide es conocido en EE. UU. como 'Spice' o 'K2'. Fue hallado por la Policía en Cali.

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15 de agosto 2015 , 07:29 p.m.

Es vendida como incienso de hierbas o como especias en pequeños frascos. En letra menuda dice: “no apto para el consumo”, y su olor aparenta ser aromático.

Con esa presentación, jóvenes y adultos en el país están silenciosamente entrando al mundo de una nueva droga que se propaga a pasos agigantados en Estados Unidos, Inglaterra, Canadá y Holanda: el cannabinoide sintético, más conocido como ‘marihuana sintética’, ‘Spice’ o ‘K2’.

Su efecto –dice la ONU, que ya ha lanzado alertas– es 100 veces más potente que la marihuana corriente que busca imitar y, así mismo, 100 veces más peligroso: genera daños irreversibles en el sistema hepático, cuadros psicóticos permanentes y podría ocasionar infartos.

En medio de una cruzada para frenar ese consumo, hace un par de días la Policía de EE. UU. reveló un impactante video en el que dos hombres desnudos corrían enloquecidos por Nueva York. Según dijeron, estaban bajo el efecto del cannabinoide sintético. Y en un solo día, 10.000 papeletas con esa sustancia fueron incautadas en locales comerciales.

Aunque para algunos resultó ser un problema lejano a la realidad del país, lo cierto es que a los laboratorios de la Fiscalía ya han llegado muestras de esta peligrosa droga, que, como en otros países, en Colombia es vendida sin restricción.

La Policía Antinarcóticos, de la mano con el Ministerio de Justicia, recaudó en Cali una muestra de esta droga sintética en una venta abierta y legal.

Peritos forenses concluyeron el año pasado que, además de finas especias, trituradas con olores fuertes, tenía impregnada la molécula AM694, una modificación química de la AM2201, que fue incluida por las Naciones Unidas, en la Convención de 1961, en las listas de sustancias controladas.

En el trabajo de campo, los policías y funcionarios del Ministerio recolectaron otras dos muestras, una más en Cali y otra en Bogotá. Estas hacen parte de un estudio en el que expertos trabajan para detectar nuevas sustancias psicoactivas que se comercializan en las calles de las principales ciudades del país.

Este diario conoció que el estudio, por ahora, arroja al menos 20 nuevas sustancias, que se unirán a las 460 que la Oficina contra las Drogas y el Delito (UNODC) ha detectado en el mundo en los últimos años.

Por eso, próximamente el Ministerio de Justicia lanzará alertas tempranas, en las que incluirán este cannabinoide (ver entrevista). También estará el diclorometano, un químico industrial utilizado como disolvente y que es consumido (bajo el nombre de ‘dick’) con fines psicoactivos.

De hecho, expertos creen que los jóvenes del colegio Marco Fidel Suárez de Bogotá buscaban esa sustancia en el polvo de un extintor que inhalaron, y que esta semana causó la muerte a un niño de 14 años y mantiene bajo cuidado a otros 20. Y en el caso de los tres menores del colegio Rufino José Cuervo, también en la capital, que fueron valorados en un centro médico, tenían en su poder un químico similar.

La traen de Asia

Hernando Bernal, experto de la Oficina contra las Drogas y el Delito, explica que el ‘Spice’ o ‘K2’ surgió en laboratorios de EE. UU. en medio de experimentos científicos, y que sus modificaciones han sido sintetizadas en países asiáticos.

Desde allá, de acuerdo con la Policía Antinarcóticos, narcos traen esas moléculas, que en Colombia son mezcladas improvisadamente con hierbas naturales legales y cuya dosis venden en 35.000 pesos.

“La ONU ha reportado al menos 60 tipos de cannabinoides sintéticos, y en Colombia no son rastreados porque no figuran como sustancias controladas”, señala Bernal, de la UNODC. Lo dice porque no aparecen ni en la Ley 30, ni en el Código Penal.

Investigadores han identificado que estas redes ilegales cuentan en su nómina con profesionales químicos con conocimientos en síntesis orgánica para producir nuevas moléculas con diferentes precursores, cuyos efectos y riesgos son desconocidos por las autoridades, no solo en Colombia sino en el mundo.

“Los nuevos consumidores son conejillos de indias. Prueban esas sustancias sin conocer los efectos y daños”, dice Bernal. Agrega que este fenómeno creciente –en el que las drogas naturales como la marihuana y la cocaína empiezan a pasar a un segundo renglón– plantea desafíos para las autoridades.

La fiscalización basada en listas no es eficiente. Lo ideal es crear grupos de moléculas en los que no se han comprobado beneficios terapéuticos”, señala el vocero de la UNODC.

El Centro Internacional de Estudios Estratégicos contra el Narcotráfico de la Policía Antinarcóticos (Ciena) también ha detectado que alrededor de esta ‘marihuana sintética’ se ha generado un comercio con apariencia legal: la venta de papeles aromatizados para armar los cigarrillos. En su envoltura se advierte que es para consumo de tabaco, pero resulta ser el medio para ingerir este psicoactivo.

Tanto la Policía como la ONU coinciden en que el uso de este cannabinoide no es masivo en el país ni ha generado muertes, como sí ha ocurrido en Estados Unidos e Inglaterra. En julio pasado, The New England Journal of Medicine citó un estudio que atribuía a esa droga 20 muertes en Inglaterra desde el 2012. Eran personas entre los 13 y los 56 años.

En Colombia, entre tanto, peritos analizan otra sustancia conocida como ‘DOC’ que habría causado la muerte a una persona en los Llanos Orientales.

Medicina Legal señala que aunque han conocido muertes por sobredosis, las estadísticas no concentran esos casos.

Experimentan con ‘cocteles farmacéuticos’

El caso de los estudiantes intoxicados esta semana en Bogotá revivió las alertas sobre los ‘cocteles’ que en especial jóvenes realizan para buscar efectos alucinógenos.

La ONU y estudios del Gobierno y la Policía han arrojado que mezclan con licor medicamentos como codeína y tramadol para armar las llamadas ‘fiestas farmacéuticas’. El hallazgo más frecuente en las drogas de diseño es que no contie- nen lo que ofrecen. El éxtasis puede tener quetamina (un anestésico), cocaína y hasta cal. Y en el famoso ‘2CB’ o ‘cocaína rosada’ no han hallado la molécula original sino analgésicos, anestésicos, entre otros, que terminan siendo una bomba para el cuerpo.

Minjusticia emitirá una alerta temprana

Carlos Medina, viceministro de Política Criminal del Ministerio de Justicia.

¿Qué información tienen del cannabinoide sintético?

Con la Policía se halló en Cali una molécula sintética de esa droga, que será incluida en el sistema de alertas tempranas.

¿Qué buscan con esas alertas tempranas?

Con las alertas, que se trabajan también con el Ministerio de Salud, la Fiscalía y Medicina Legal, se busca tener un conocimiento de las sustancias psicotrópicas que se comercializan en el mercado. Las listas (de control) de las Naciones Unidas están desactualizadas, y el Estado debe tener un inventario lo más actualizado posible.

¿Qué acciones se tomaron luego del hallazgo de la molécula de cannabinoide sintético?

Se presentó ante las Naciones Unidas para que se incorporara en las resoluciones de control de sustancias.

¿Eso generará mecanismos para controlarlas?

No solo eso, sino que también sirve para prever el tipo de riesgo en la salud. Estas nuevas sustancias implican una alerta en el sistema de salud por el tipo de servicio que se tendrá que prestar a las personas. Y dependiendo del efecto de la droga, las autoridades vamos a tener que regular esas sustancias.

Las normas en Colombia también se quedan cortas. ¿Se proyecta actualizar la legislación interna?

El escenario ideal es el que va dirigido a la gente y no a las drogas que se puedan consumir, porque este último es un escenario de nunca acabar por la constante aparición de sustancias. El consumo muestra falencias de tipo social y familiar. El foco es la prevención y la conciencia de riesgo del consumo.

Frente al microtráfico en entornos escolares, ¿qué va a hacer el Ministerio, cabeza de la política de drogas?

Estamos evaluando la posibilidad de presentarle al Gobierno estrategias en ese sentido para ser más eficientes.

PAULINA ANGARITA MENESES
Subeditora de Justicia

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