En el patio de Ofelia hay un museo viviente

En el patio de Ofelia hay un museo viviente

Esta mujer abrió su casa de flores para que los visitantes admiren plantas y macetas inusuales.

notitle
14 de agosto 2015 , 11:37 p.m.

Su finca está hecha para ser admirada. Ofelia Correa Vélez lleva allí 35 años, y desde mucho antes le gustaba poner todas las flores posibles sobre las baldosas del pasillo y en el jardín de la finca.

Aprendió de sus padres cómo hacerlo. Ambos eran campesinos del corregimiento de San Cristóbal que, según la mujer, fueron pioneros del cultivo de flores en la zona. Sus hijos, incluida ella, aprendieron a sembrar y cuidar el crecimiento de todo tipo de plantas, luego de cursar solo dos años de básica primaria.

En su casa de la vereda La Cuchilla, en el mismo corregimiento donde se crió, hay pocos espacios libres de macetas, tarros, zapatos, llantas, teléfonos, mecedoras, jaulas, muñecos y otro centenar de objetos que le sirven como recipientes para sembrar.

Ofelia Correa Vélez adapta los zapatos viejos como materas, al igual que lo hace con teléfonos, ollas, máquinas de moler, muñecos y cualquier recipiente viejo. En esos objetos siembra gran parte de sus plantas, flores y follajes. Constantemente compra semillas para ampliar su Museo Vivo de las Flores, o las intercambia con sus amigas quienes también participan en concursos. Foto: Guillermo Ossa / EL TIEMPO

Este espacio es el Museo Vivo de las Flores, que desde 2011 comenzó como proyecto para incentivar el turismo en el corregimiento de Medellín.

Los días de la mujer de 68 años transcurren en un paciente y concienzudo trabajar entre sus más de 3.000 plantas protegidas. Desde las cuatro hasta las diez de la mañana se dedica a regarlas, cada cual de acuerdo a su necesidad.

En este andar recorre no solo el zaguán, donde tiene sus plantas más lindas y florecidas, sino también los dos invernaderos de 15 metros de largo donde sobre mesas, colgadas y en el suelo está el resto de su colección.

A sus plantas se refiere como personas, y con su nombre: Lágrimas de bebé, Verdolaga, Pelo del Pibe Valderrama, Pescaditos buchones, Mariposas. Sus caprichos se los sabe de memoria.

“Las matas son muy resabiadas: no es lo que uno quiera sino lo que a ellas les guste”, explica la cultivadora, que con el pasar del día les retira hojas secas, las trasplanta y reubica lejos o bajo del sol. Además, inicia nuevos experimentos, como los jardines o ‘bosquecitos’ dentro de jaulas.

“Eso lo enseñan en internet. Mi nieta me contó y lo intentamos. Ya se han llevado las más bonitas”, cuenta doña Ofelia.

Una de las flores que más admira es la orquídea, de las que tiene muchas, incluyendo algunas de apariencia animal que toma del ‘monte’. Sin embargo, aprecia más las flores ‘simples’, que brotan todos los días y no cada año.

Su gran jardín está dividido por tipos: en una esquina tiene los curazaos; las pencas y suculentas las pone juntas en varias mesas; los anturios y orquídeas protegidos del sol por una malla negra y canastos de flores exuberantes a la entrada del cultivo.

Muchas de ellas son semillas que su familia le ha traído del extranjero, y que le dan a su jardín una apariencia exótica.

Las petunias negras y las rosas rayadas son algunas de las curiosidades.

Adelante

Ofelia participó durante 18 años en la muestra Orquídeas, Pájaros y Flores, donde ganó numerosos premios.

Pero hace varios años no asiste porque dice que allí no le cuidan bien sus plantas, y siempre llegan sin flores y muy dañadas.

Pasada la Feria de Flores, Ofelia dice que su vivero quedó vacío, por la cantidad de brotes que tuvo que vender.

“La idea es mostrarle a la gente las flores más bonitas aquí, pero uno no tiene forma de sostener el vivero, entonces toca. Me da muy duro venderlas pero sostener todas las matas es muy costoso”, comenta la amante de las plantas.

Para construir sus invernaderos invirtió dos premios que ganó por sus sembrados: cinco millones de pesos en Capital Semilla en 2005 y dos millones de pesos en Un Jardín para la Vida en 2013.

Sin embargo, desde entonces, no ha recibido más ayuda, algo que dice necesitar con urgencia.

Hace cuatro años, justo después de inaugurar su Museo Vivo, William Bernardo Román Flórez, líder del corregimiento, fue asesinado. Su compañía y apoyo dinamizaron por muchos meses las visitas a la casa de doña Ofelia, que hoy son contadas.

Hace un año, por una enfermedad, murió su hijo, el mayor de cuatro. Él era la mano derecha de la florista que hoy se siente limitada para realizar su actividad, porque su edad, su salud y su realidad económica no le favorecen a ella ni a sus consentidas.

Las visitas, que ella cobra a 5.000 pesos la persona, escasean por la falta de señalización, que según dice, le fue prometida por la Alcaldía de Medellín y no ha sido concretada.

Aunque mira con tristeza cuando habla de su presente, Ofelia no para de manipular sus flores, de admirar los colores que regalan y de variar el paisaje que construye frente a su casa.

El Museo Vivo De Las Flores está abierto a todo el público

La amplia exhibición de flores, que alcanza las 3.000 plantas, está ubicada en la vereda La Cuchilla, del corregimiento de San Cristóbal, a 40 minutos del casco urbano de Medellín. La entrada a la vereda está sobre la vía hacia el Túnel de Occidente, en un desvío ubicado en el último puente antes del túnel. El camino está totalmente pavimentado. El museo tiene un costo de 5.000 la entrada por persona. Doña Ofelia responde al número 427 - 62 92, para recibir visitantes y darles un recorrido por los invernaderos y cultivos.

LAURA MONTOYA CARVAJAL
laucar@eltiempo.com - @LauraMontoyaCar
Para EL TIEMPO
Medellín

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.