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Editorial: Bogotá y la Procuraduría

Editorial: Bogotá y la Procuraduría

Es desconcertante que esta entidad archive investigaciones contra 12 vinculados al 'carrusel'.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
14 de agosto 2015 , 08:16 p. m.

Dos hechos surgidos de la Procuraduría General de la Nación llamaron la atención de los bogotanos esta semana: la decisión de este ente de abrir una nueva investigación al alcalde Gustavo Petro, ahora por la manera como expidió el Plan de Ordenamiento Territorial, y la noticia de archivar las investigaciones disciplinarias contra 12 concejales que allí se adelantaban por su presunta relación con el ‘carrusel’ de la contratación.

Respecto a lo primero, se podría decir que el haber optado por construir una relación tensa con el cabildo mucho tuvo que ver en la manera como se desarrollaron los hechos hoy bajo la lupa. También se podría comentar lo perjudicial que puede llegar a ser para la campaña que busca elegir a su sucesor el tener, de nuevo, al Alcalde en el balcón.

Pero, ante todo, conviene llamar la atención sobre cómo este episodio guarda evidentes similitudes con otros hitos de la administración Petro. Nos referimos a la tendencia que este ha mostrado de llevar al límite las normas y desconocer conductos cuando quiere implementar transformaciones en la ciudad y, sobre todo, cuando debe responder por dicha manera de actuar.

No es solo la interpretación forzada de normas –“torcerle el pescuezo a la ley”, dirán algunos– y las gambetas a instancias que asume como obstáculos. Es esa postura desafiante desde la cual pretende generar un caos, fruto del choque entre instituciones y así emerger como único ganador. Dicho de otra forma, la tendencia a abrir “trocha” jurídica para llegar a un punto que ya cuenta con caminos de acceso.

Y, sobre todo, hay que reprochar otra actitud recurrente y es la de revivir el fantasma del ‘carrusel’ cada vez que en su horizonte se asoma una decisión contraria a sus intereses. Así, antes que argumentos que desvirtúen las presuntas faltas, que es lo que la ciudadanía espera, se observa un interés en dejar caer un manto de duda sobre cualquiera que desde el Estado o desde la esfera pública cuestione el proceder del Alcalde relacionándolo con quienes esquilmaron las finanzas de la ciudad en aquel reciente y vergonzoso capítulo de su historia.

Pero así como se le critica a Petro su empecinamiento en jugársela con esta carta, hay que reprocharle a la Procuraduría la manera como afrontó ese mismo caso frente al cual la gente reclama que sobre sus protagonistas caiga todo el peso de la ley, no solo en el ámbito penal sino también en el disciplinario.

Conocedores de este caso no se explican por qué luego de cuatro años, y existiendo tal volumen de testimonios y testigos, se opte por archivar dichas investigaciones.

Merece el calificativo de inexplicable tal decisión luego de constatar que existen testimonios como el del exsecretario de Salud Héctor Zambrano, que dejan muy mal parados a varios de los hoy beneficiados con ella. Se trata de declaraciones que, en cambio, le han permitido avanzar a la Fiscalía. Esta entidad, por cierto, se cuenta entre los que han recibido con sorpresa y desconcierto dicha determinación.

Una revisión a esta decisión, así como un alcalde que defiende con argumentos antes que con señalamientos sus actuaciones, es lo que esperan hoy los bogotanos.

editorial@eltiempo.com

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