La vida de lujos que por una década se dio el capo de Ciudad Bolívar

La vida de lujos que por una década se dio el capo de Ciudad Bolívar

Asesinó a sus jefes para quedarse con negocio de la droga. Recibía más de $ 100 millones por semana.

notitle
13 de agosto 2015 , 08:11 p. m.

El hombre que al menos durante quince años manejó el negocio de las drogas ilícitas en el centro y sur de Bogotá, especialmente en barrios de Ciudad Bolívar, y en cuyo prontuario reposan –además del tráfico de estupefacientes– tres homicidios, terminó tras las rejas a principios de esta semana luego de ser capturado por la Policía.

La investigación para dar con la ubicación de Luis Alexander Arias, el ‘Negro’, que se puso en marcha el año pasado, arrojó que el hombre se daba la gran vida a costa de los consumidores de sustancias psicoactivas. A muchos de ellos se les permitía drogarse en casas desoladas bajo la supervisión de ayudantes de Arias, luego de haber echado de allí a sus verdaderos propietarios.

Contrario a lo que viven la mayoría de sus vecinos, que tienen casas humildes y dificultades económicas, las autoridades detectaron que el ‘Negro’ es el dueño de al menos seis propiedades –aunque ya no están a su nombre– y de tres carros de alta gama.

La vivienda donde planeaba los negocios con sus compinches cuando fue detenido, que además era la morada que compartía con su compañera sentimental y que está ubicada en el barrio Compartir, sorprendió a los investigadores. Estos la describen como lujosa, de finos acabados y extravagante; incluso, se atreven a decir que mientras las casas del sector son estrato 2, esta parece de 5 o 6.

A eso se suma el dinero que gastaba en su seguridad, pues sus hombres de confianza lo escoltaban en motocicletas. Eran también los encargados de ajustar cuentas, es decir, de ‘asustar’ a los que les debían dinero. De ser necesario, eran asesinados, según testigos que hablaron con miembros de la Policía.

No escatimaba en gastos pues las ganancias eran millonarias. Semanalmente, en promedio, a la organización le entraban más de 100 millones de pesos.

En total fueron capturadas 15 personas por la Policía. De ellas, cuatro son mujeres.

Años delinquiendo

Pero la pregunta que todavía muchos se hacen es por qué, con la peligrosidad que el sindicado representaba, no fue capturado antes, tras delinquir más de una década en sus 39 años.

La principal razón –según la Policía– está asociada a la poca información que llegaba de parte de los residentes de la zona. Algunos de ellos recibían dinero o mercados de Arias para no contar ese secreto a voces en Ciudad Bolívar, mientras que otros, en cambio, no lo delataban por miedo.

“Allí reinaba la ley del silencio, aunque la gente sabía lo que pasaba”, agregó un investigador de la Sijín de la Policía de Bogotá que trabajó en coordinación con la Fiscalía.

Tampoco ayudó a las autoridades durante este tiempo la manera como el ‘Negro’ hacía los negocios. Se cuidaba, incluso, de no hacer más de dos llamadas del mismo número celular; prefería usar los teléfonos móviles de los otros delincuentes, u obtener otros números para coordinar la entrega de marihuana, bazuco, popper y cocaína, al mayor o al detal.

También se blindaba de que las autoridades lo encontraran delinquiendo. De acuerdo con el reporte oficial, menores de edad actuaban como sus campaneros; avisaban a los miembros de la organización para que no los sorprendieran y a cambio recibían un pago de 5.000 a 10.000 pesos.

Además, cuatro mujeres que hacían parte de la banda facilitaban el trabajo. Ellas, por lo general, eran quienes llevaban la droga hasta el centro de Bogotá y, de ser necesario, cerca de las universidades. Los compradores lo solicitaban todo a domicilio, por lo que siempre fue poco probable ubicarlo en las calles o en los expendios. Prácticamente nadie –según la Policía– se atrevía a negarle el ingreso a su vivienda, por miedo.

Asimismo, el caso de una mujer que entregó información sobre el negocio del ‘Negro’ y que fue asesinada frente a su hijo de cinco años generó incertidumbre en los barrios, en donde también veían a hombres armados, provenientes de Cali, llegar a cuidarle propiedades al capo.

Una de sus viviendas (izq.) está en Fusagasugá (Cundinamarca).

Disputas en la banda

El seguimiento de las autoridades duró alrededor de once meses. Si bien miembros de la Sijín habían tenido un acercamiento a la organización liderada por Arias, solo hasta el año pasado el mismo se retomó y de ahí que se hayan dado resultados contundentes.

Un total de quince personas –incluyendo al ‘Negro’– fueron capturadas. Trece de ellas por orden judicial y las otras dos, en flagrancia.

A pesar de que no todas fueron enviadas a prisión, la mayoría deberá enfrentar el proceso privados de la libertad. Un juez decidió dictarles medida de aseguramiento intramural a trece de ellos, le dio libertad a una mujer y casa por cárcel a otra.

Con la información recolectada, las autoridades también detectaron que había problemas internos. En algunas de las grabaciones que obtuvieron los investigadores, se escucha al ‘Negro’ dar indicaciones de cómo se tiene que hacer el trabajo y amenazar a varios de sus colaboradores si no siguen sus instrucciones. “Cuando uno de ellos le hacía algo o no estaba de acuerdo con alguna cosa, lo llamaba y lo amenazaba de muerte”, contó el investigador, clave en el desarrollo del operativo.

En una de las grabaciones reveladas en las últimas horas, Arias le dice a otro hombre: “El que está inconforme que hable. A mí nadie me va a desautorizar, parcero. Si yo mando a decir que el chino trabaja, trabaja. El que da órdenes soy yo”.

BOGOTÁ

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.