Cuando el séptimo arte sirve para hablar de justicia

Cuando el séptimo arte sirve para hablar de justicia

Helen Mirren y Ryan Reynolds protagonizan la película 'La dama de oro'.

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12 de agosto 2015 , 05:32 p.m.

“La dama de oro es una película acerca del encuentro de dos personas que terminan aliándose por una situación particular”, explica el director Simon Curtis al hablar de su más reciente filme: un drama con tono judicial que llega hoy a las salas de cine del país.

Esos dos protagonistas de los que habla el realizador inglés, recordado por la cinta Mi semana con Marylin, son Maria Altmann (Helen Mirren) y Randol Schoenberg (Ryan Reynolds).

AltMann es una judía que tras sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial emprende una lucha para recuperar una pieza de arte que fue robada a su familia por los nazis. Mientras que Schoenberg es un joven abogado que decide tomar su caso.

“Fue impresionante el trabajo con Helen y el compromiso que asumió en este papel que también expone las consecuencias de hurgar en el pasado”, comenta el director.

Desde el principio, Curtis quiso orientarse al drama, sin perder el rumbo de la tensión reflejada en la pelea judicial de Altman contra el gobierno austríaco por atesorar unas piezas de arte, entra las que se encontraba el Retrato de Adele Bloch-Bauer I, del artista Gustav Klimt y que terminó en la galería de Belvedere en Viena.

“El arte es solo un contexto de todo lo que significa comenzar de nuevo y luchar por la dignidad y las raíces. No es un filme solo acerca del arte, aunque ese es el tema que se convierte en el alma de la cinta y de la idea que da ese arte acerca del pasado y la memoria”, insiste su director, que se inspiró en un documental de la cadena británica BBC llamado Imagine, The Stealing Klimt, que se emitió en el 2007.

En su trabajo detrás de cámaras, Curtis no se complica y narra esa aventura mezclando momentos desgarradores de los recuerdos de Altman con imágenes de la Segunda Guerra Mundial y los testimonios que dio durante su pelea en los estrados judiciales.

Su ejercicio cinematográfico es muy sencillo y sin giros sorpresivos, sin embargo adquiere un tono fuerte gracias al trabajo de su protagonista que aparece en un registro de mujer frágil pero decidida, ganándole la batalla a lo que podría haberse quedado en un melodrama acerca de obtener justicia.

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