La Biblioteca Nacional tiene nueva cara

La Biblioteca Nacional tiene nueva cara

Desde el sábado las fachadas de los edificios tendrán una muestra con los aportes de Antonio Nariño.

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12 de agosto 2015 , 05:10 p. m.

Antonio Nariño viste un saco rojo con capota, usa tenis de tela del mismo color, y tiene en su biblioteca un par de latas de aerosol, además de libros. En realidad, no se trata de Nariño –que falleció en Villa de Leyva en 1823– sino de Toño, una versión contemporánea de quien tradujo al español e imprimió en 1793, de forma clandestina, los 17 artículos que componen los Derechos del Hombre, establecidos por la Asamblea Nacional Constituyente de Francia en 1789.

Toño es un persona como cualquiera de nosotros; salvo los más de 10 metros que mide, también escucha música y lee. Y como Nariño, quiere divulgar el conocimiento y abogar por la igualdad de los seres humanos. Este Toño, se encuentra en tres paredes del vestíbulo principal de la Biblioteca Nacional, en Bogotá, y hace parte de ‘Ahora o nunca. Las ideas son para divulgar’, una iniciativa de dicha biblioteca con motivo del aniversario número 250 del natalicio de Nariño.

En esta participan los artistas del grafiti Erre, Lesivo y Toxicómano, y hace énfasis en tres facetas de Nariño: periodista, impresor y lector. Cada una tiene un color determinado, que coincide con los colores de nuestra bandera. El amarilla, a cargo de Toxicómano, introduce a Toño como un “ávido lector y amante de la reflexión crítica”. Viste gafas oscuras y una chaqueta llena de prendedores y pines. Hace referencia al Nariño impresor, con un esténcil en la época de la Nueva Granada, y a personajes que lo influenciaron, como los franceses Voltaire y Monstequieu, y los combina con elementos actuales, como una cámara de vigilancia.

Cuenta Toxicómano que, cuando aceptaron la invitación de la biblioteca, comenzaron a leer y a investigar a profundidad sobre la vida de Nariño, y a concebir los tres murales de 12 metros de alto por 9 de ancho, en los que utilizaron 500 plantillas y unos 600 pliegos de papel, y que ahora le dan una nueva cara al hall de la biblioteca.
Lesivo, por su parte, realizó el mural azul, que según él, trata acerca del interés que tuvo Nariño por promulgar la igualdad a través de los Derechos del Hombre, campaña que le costó 16 años de encierro, según investigaciones del historiador de la Universidad Nacional Alexander Chaparro. En su intervención se profundiza en la imprenta tipográfica y sobre cómo se imprimía en el siglo XVIII.

Lesivo trabajó con el azul de la bandera nacional. Foto: Héctor Fabio Zamora

En el tercero, a cargo de Erre, la mujer del grupo, aparece Toño en su faceta de lector, recostado en el piso de su biblioteca, junto a libros importantes, algunos bustos de personajes y tres latas de aerosol.

El trabajo de estos artistas no consiste únicamente en intervenir la biblioteca. Es una invitación a mirar la historia de Nariño desde el presente y a partir de lo urbano, que es su fuerte.

Los murales se complementan con 17 fotos en las que los tres reinterpretaron los Derechos del Hombre a partir de diálogos. Por ejemplo, una de ellas muestra a un hombre linchado, a manera de llamar la atención frente a hechos actuales como la justicia por mano propia.

Es un llamado implícito a que cada ciudadano, sin importar su edad, género, grupo urbano, etc., se anime a divulgar lo que tenga que decir. De ahí que las tres premisas de Toño sean: infórmese, imprímase y publíquese. “Quizás, con todas las herramientas que hay hoy en día para expresarse, sea el momento ideal para concretar las ideas. El colombiano tiene mucha iniciativa y poca ‘acabativa’ ”, comenta Toxicómano.

Por eso, dice Erre, quienes vayan a la biblioteca contarán con las herramientas para hacer un fanzine: “marcadores, botones, plantillas, todo lo que les sirva para cuestionarse y hacer sus propios escritos”.

Además de la intervención artística, en la Biblioteca Nacional estará El santuario, como se le conoce al lugar en el que Antonio Nariño se reunía a hacer tertulias sobre literatura, política o filosofía, según menciona Sergio Zapata, de la Divulgación Cultural de la Biblioteca. Se recreará para hablar de temas coyunturales como la paz. Y entre septiembre y octubre, habrá una serie de charlas académicas.

‘Ahora o nunca. Las ideas son para divulgar’ estará abierta hasta marzo de 2016. Calle 24 n.° 5-60, de 9 a. m. a 5 p. m., y sábados, de 9 a. m. a 4 p. m. Entrada libre.

María Alejandra Toro Vesga
Cultura y Entretenimiento
En Twitter: @martronique

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