Antioquia contada por cuatro protagonistas

Antioquia contada por cuatro protagonistas

El departamento está de aniversario y en su honor, el Palacio Rafael Uribe Uribe fue renovado.

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11 de agosto 2015 , 07:27 p. m.

Antioquia está cumpliendo 202 años. Esta tierra montañosa, de caminos complicados y personas sencillas, ha sido motivo de orgullo para sus habitantes, espacio para grandes gestas y cuna de importantes próceres como Marco Fidel Suárez, José María Córdova y la santa madre Laura.

Es imposible determinar el porqué de ese pundonor que se forjó desde aquel grito de independencia y que está plasmado en el himno que con tanto ahínco se canta: “Bajamos cantando al valle porque el corazón se alegra; porque siempre arranca gritos la vista de nuestra tierra”. Esa frase que no se canta del himno, es una de las que más se siente en los habitantes que vuelven a su tierra.

Para Libia Restrepo, historiadora y docente de la UPB, el himno antioqueño tiene una particularidad indescifrable que lo hace diferente. “El domingo observé el Desfile de Silleteros y hay una diferencia cuando se canta el himno antioqueño al himno nacional. Es algo que vale la pena analizar, porque a diferencia de otros himnos, el nuestro no habla de guerra”, cuenta la docente antioqueña. Añade que en los 202 años del departamento, le regalaría una historia de sí misma. “Es muy importante enseñarles a las personas cómo tener sentido de identidad y que reciban ese legado de cariño por esta tierra”, explica Restrepo.

Por otra parte, para celebrar sus dos siglos más un par de años de vida, la Gobernación de Antioquia entregó ayer el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe totalmente renovado, un espacio emblemático al que desde hace más de 15 años no se le hacía mantenimiento.

Se invirtieron más de 3.900 millones de pesos y en ese espacio se dará la apertura oficial a la exposición de Parques Educativos para que los visitantes conozcan cómo son y cómo están aportando a la transformación del departamento.

La intervención incluyó la actualización del 100 por ciento de la red eléctrica y de telecomunicaciones. También la reparación, mantenimiento, restauración y protección de la fachada de la estructura.

EL TIEMPO también habló con cuatro personajes ilustres de diferentes sectores, deporte, política, comercio y agricultura, para que se expresaran sobre la tierra que los vio nacer y de la que sienten orgullo.

La tierra de los negocios

Para nadie es un secreto que el paisa tiene el comercio en la sangre. De modo exagerado se dice que “un paisa vende ‘rosquitas’ en el desierto”.

Para Sergio Ignacio Soto, director Ejecutivo de Fenalco Antioquia, desde hace 11 años, Antioquia es una gran región que es esencial e imprescindible para la consolidación del país.

“Por los innumerables aportes que se le da al país desde la cultura, desarrollo social y económico, y la contribución al PIB que está al 20 por ciento, Antioquia es fundamental”, explica el directivo.

Añade que la región tiene tradición textilera y un comercio de categoría mundial.

Para el aniversario del departamento, confiesa que regalaría sin lugar a dudas “valores familiares, ética empresarial, educación y mucha legalidad para que siga siendo una región próspera”.

Y aunque en su experiencia laboral ha recorrido los 125 municipios del departamento, y le guarda especial cariño a ese tendero de barrio que hace grande a la región, Soto dice que su lugar favorito es Medellín.

“Aunque si me permiten tener un segundo lugar, me gusta mucho Jardín, es muy bonito”, explica Soto.

El silletero que cuida un jardín de 27 años

Carlos Alberto Grajales fue el ganador de la Categoría absoluta del último desfile de silleteros en la Feria de las Flores.

“Antioquia es la casa que cumple 202 años (...) son la raíces de mi mamá, mi papá, y la herencia silletera de mi abuelo”.

Así define Carlos Alberto Grajales a su tierra, la misma en la que se coronó el pasado domingo como ganador absoluto del Desfile de Silleteros.

Este campesino de 45 años, que vive en Santa Elena, se ha dedicado desde los 7 a cultivar la tierra, y 27 a fabricar silletas.

Es su legado. Cuenta que aunque no le da sustento económico, es la herencia de su abuelo y es el arte que le apasiona hacer.

Dice que ese legado ancestral también lo sienten los otros 500 silleteros que participaron con él en el Desfile.

“Cuando acabo la silleta y la exhibo ante tantas personas, me siento ‘chiquitico’. ¿Usted ha visto cuando le quita el forro de la uchuva antes de comérsela? Así quedo yo”, dice entre risas.

Su lugar favorito de todo el departamento es su natal Santa Elena. Allí, con su esposa y sus hijas es feliz, cultivando un gran jardín que ya tiene 27 años y del cual se siente orgulloso.

“Ese sería mi regalo para Antioquia. Este jardín que con tanto esfuerzo he cultivado y que no se hace de un día para otro. Se lo llevo regalándoselo toda mi vida”, explica Grajales.

Confiesa que lo más lindo que esta tierra plagada de montañas le ha dejado es su familia, su herencia silletera, y un pedazo de tierra en el cual pueda vivir y mantener a los suyos.

“Poder tener un pedacito de tierra donde pueda ver a mi hija sembrar una flor y verla crecer es todo lo que puedo pedir ¿y es que para qué más le pide uno a la vida?”, dice el silletero.

 A punta de pedal, Cochise recorrió el departamento

Martin Emilio ‘Cochise’ Rodríguez es un icono del deporte local y uno de los deportistas más queridos de la región.

El primer campeón de ciclismo del país conoce todas las subregiones del departamento en su ‘caballito de acero’.

Martin Emilio ‘Cochise’ Rodríguez es un icono del deporte paisa y aunque sus piernas no les responden como en otrora, su trasegar en bicicleta por las montañas antioqueñas permanece inmortalizado en la historia de la región.

Para él, Antioquia significa tierra de gente amable humilde y sencilla. De personas que han trabajado por su terruño y por eso se sienten orgullosas de haber nacido en estas montañas.

Para el pedalista, Antioquia es una tierra privilegiada. No solo ha sido casa de personajes ilustres como Juan del Corral o José María Córdova, sino que también su geografía se presta para la producción de productos como el café o el oro.

“Ha sido promisoria en todo”, dice desde su experiencia.

Y aunque ‘Cochise’ ya le ha regalado suficientes alegrías a esta tierra con sudor y esfuerzo montado en su bicicleta, confesó que su regalo para el departamento en sus 202 años sería algo más fácil que ganar cuatro vueltas a Colombia y ser campeón mundial de la Hora: un guayacán amarillo.

“La gente ha destruido mucha naturaleza. Le regalaría ese árbol porque tiene un color muy hermoso y es una especie que es maderable y se puede ver a lo lejos, como un emblema de la región”, confesó.

En su trasegar como deportista recorrió diferentes lugares del departamento.

Quizá por eso en lugar de tener un lugar favorito, prefiere –y recomienda– ‘puebliar’ por todos los municipios de Antioquia.

Aunque sí reconoció que sus últimos años, le gustaría pasarlos en el Oriente antioqueño.

Le dio todo a esta tierra y esta tierra le dio todo. Dice que ante todo agradece tres cosas por haber sido antioqueño.

“Lo primero a mi madre que fue la que me parió. Lo segundo, haber nacido en un lugar donde la gente es muy cordial, pujante, alegre y sincera. Y por último, haber sido el primer campeón mundial que tuvo el país, es un orgullo”, dice.

Una mujer que conoce la historia pasada y presente de Antioquia

Ana Lucía González es directora del Museo Casa de la Memoria

Ana Lucía González es una mujer que conoce bien la historia pasada y presente del departamento.

González ha sido directora de Planeación de Antioquia, gobernadora encargada, trabajó en el Museo de Antioquia y es la actual directora del Museo Casa de la Memoria.

Para ella, Antioquia es riqueza y potencia. No solo material sino humana.

“Por la riqueza y variedad en climas y razas que tiene el departamento, para mí es como un gran país”, dice la funcionaria.

González no duda ni por un momento en que su regalo para el departamento sería la equidad y la inclusión. “Daría atención muy especial a las poblaciones más abandonadas”, dice.

En su experiencia, de los lugares que ha recorrido y conocido, tiene dos subregiones especiales: el Suroeste y el Urabá antioqueños.

“Fundamentalmente me gustan por la abundancia, la riqueza y el verde de esos lugares”, confiesa.

Agradece que el departamento le haya permitido conocer personas de diferentes lugares que han hecho grandes esfuerzos en el territorio.

“La fortaleza y la riqueza del antioqueño es lo mejor que he conocido”, afirma.

González ha realizado en Antioquia ejercicios de activación cultural y artística, no llevando sino partiendo de los territorios para animar en las personas el reconocimiento por lo propio.

DAVID ALEJANDRO MERCADO
davmer@eltiempo.com - @Alejomercado10
EL TIEMPO
Medellín

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