'Quienes más tienen deben estar dispuestos al cambio'

'Quienes más tienen deben estar dispuestos al cambio'

Creadora del IPM celebra los avances que Colombia ha alcanzado en la reducción de la pobreza.

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08 de agosto 2015 , 10:54 p.m.

Si vemos las cifras presentadas por la Cepal, América Latina ha venido reduciendo sus índices de desigualdad de manera consistente. Colombia no es la excepción. De hecho, desde 2010, 3,4 millones de personas han superado la condición de pobreza multidimensional –lo que representa 8,5 puntos porcentuales (Dane)–. Para hablar de esta medición, que va más allá de los ingresos, hablamos con la creadora del Índice de Pobreza Multidimensional, Sabina Alkire. (Lea también: Pueblos colombianos reviven con la llegada de servicios básicos)

¿Cuál es el origen del IPM? ¿Por qué crear un modelo de medición de la pobreza que se saliera de lo monetario?

Todo surgió de las preguntas que ONG, académicos y entidades, entre ellas el Banco Mundial, estaban haciéndoles a los más vulnerables: ¿Qué es la pobreza? ¿Qué es el bienestar? ¿Ustedes en qué se diferencian de otros miembros de su comunidad? Las respuestas fueron reveladoras porque había indicadores como falta de salud, trabajo, educación o saneamiento básico, que eran los que esperábamos. Pero otros factores nos sorprendieron, como la violencia, la humillación o la posibilidad de vestirse de manera digna, limpia. Así como las variables del amor y el cariño o tener una vida espiritual. De allí surgió la necesidad de crear un índice, el IPM (ver recuadro), que pensara en las personas desde múltiples dimensiones y no solamente por la falta de ingreso monetario.

¿Podrían relacionarse estas aspiraciones con las que presentó el papa Francisco en su encíclica, hablando del consumismo como la pobreza moral?

Sí. De hecho yo trabajo con los índices de Bienestar y Felicidad Nacional de Bután, de Ecuador y de Bolivia y veo diversas iniciativas de esta naturaleza pasando en el mundo. Muchos están buscando otro paradigma para la medición del bienestar más allá del mercado y del PIB, dado que este no capta nuestras relaciones y cultura, ni el cuidado del medioambiente que es para el futuro de todos. Por eso esperamos que en el próximo Informe de Desarrollo Humano, que se presentará en septiembre, incluyan el IPM para ampliar las categorías de medición.

¿Cuál es su diagnóstico de lo que está haciéndose en Colombia para reducirla?

En el IPM global analizamos datos regionales de 31 países y 338 regiones, así, en algunos países, entre ellos Colombia, las regiones más pobres han reducido su pobreza en tasas más altas y más rápido que las regiones con menores niveles de pobreza. Esto significa que las inequidades horizontales entre regiones están disminuyendo.

¿Esta reducción tiene alguna explicación?

Significa que hay política pública y, en el caso de Colombia, es el mejor ejemplo de la energía y el compromiso que viene del Presidente y de diferentes niveles del Gobierno. Lo bueno de Colombia es que se está discutiendo el tema desde los niveles más altos y están dispuestos a decir que son uno de los países más inequitativos del mundo. Este es un primer paso: admitir el problema y concientizar a la gente de los diferentes niveles de la sociedad de tener un debate público sobre esto. (Además: 'Uno puede aguantar un rato de hambre, pero no un rato de sed')

¿Cómo romper la indiferencia de una sociedad acomodada en su desigualdad histórica?

Una motivación para acabar con la pobreza puede venir de la política o de la religión, pero es definitivamente una posición ética. Hay quienes deciden no enfrentarla porque piensan que perderán votos, otros que consideran que los pobres son perezosos o que simplemente no quieren salir de la pobreza y que el Estado va a cuidar de ellos así que no hay de qué preocuparse. ¿Cómo romper esto? Podría conversarse con quienes más tienen para proponer otro estilo de filantropía o de impuestos. Tener esta clase de liderazgo de esta población sería fundamental. Tienen que estar dispuestos a darle la bienvenida a un cambio. Esto requiere un tipo de cambio en la mentalidad de este grupo.

¿Salir de la pobreza es también voluntad de salir de ella?

Es relativo y hay diversas perspectivas. Tengo una amiga belga que su abuela no tenía saneamiento y para ella eso no significaba una privación. Lo que dice Amartya Sen es que hay algunas personas que han aprendido a tener un tipo de paz, serenidad o felicidad en circunstancias de pobreza extrema, lo cual es un logro porque no es fácil vivir así. También podría entenderse como un voto de pobreza. Pero, por el otro lado, ellos podrían tener ese estado de paz sin estas carencias. Así, no queremos que la gente pobre esté resignada a su estado y buscamos que tenga una aspiración de mejorar su vida. (Lea también: 'Tener energía es como una bendición')

Ponerle el pecho al tema…

Publicar las cifras de inequidad tiene un valor enorme. Y hacer algo al respecto. Una estadística como el IPM, que se usa en Colombia, funciona como una herramienta para la gobernabilidad de la política pública. Basta ver el Plan Nacional de Desarrollo donde la inequidad tiene un papel central y es una prioridad de gobierno reducirla. Como busca romper la brecha, Colombia es el ejemplo que se menciona como el país con una gran política integrada para luchar contra la pobreza y también para hacer otros avances en equidad.

La diferencia entre la pobreza rural y la urbana sigue siendo enorme...

Es algo que sucede en muchos países. Y no es suficiente ni deseable migrar a todas las poblaciones a las ciudades. Esto no va a resolver el problema. Necesitamos revalorar la cultura rural y desarrollar medidas de reducción de la pobreza que hagan que las personas se queden en las áreas rurales, lo que implica toda una estrategia para el sector agrícola con diferentes industrias allí. Además, un cambio en las instituciones educativas para que la gente no se vaya a las ciudades más grandes. (Lea: Vivienda y granjas urbanas para alejar la pobreza)

Hablaba de la violencia como un factor que perjudica la percepción de bienestar, ¿cómo incide este factor en la pobreza?

¿Hasta qué punto es una causa de la violencia la inequidad entre diferentes grupos? Esa es una pregunta que nos hemos intentado responder. En el caso de Ruanda, las inequidades entre diferentes grupos étnicos fueron un factor que contribuyó con la violencia, y concluyeron que una de las cosas que reduciría el conflicto era menguar los factores de pobreza multidimensional para los diferentes grupos. La situación en Colombia es muy complicada, pero, por ejemplo, la pobreza de las comunidades desplazadas es mayor que el IPM nacional. Ese tipo de análisis puede ser parte de la solución: si estas comunidades tienen su pobreza resuelta, esta sería una contribución a la paz. Sé que no es suficiente, pero creo que puede jugar un papel importante. (Lea: En Colombia, la pobreza no es solo falta de dinero)

DOMINIQUE RODRÍGUEZ DALVARD
Periodista del área de Narrativas del Ministerio Consejero para las Comunicaciones, Presidencia de la República.

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