Colombianos se endeudan más, ¿para comprar qué?

Colombianos se endeudan más, ¿para comprar qué?

En el último año, aumentó el porcentaje del ingreso que se destina a pagar préstamos.

notitle
08 de agosto 2015 , 06:42 p.m.

Las menores perspectivas de crecimiento de la economía este año no han sido suficiente motivo para frenar la demanda de crédito de los hogares colombianos, que figuran como los más endeudados de Latinoamérica y los que más han elevado esa condición frente al 2014, entre 10 países de la región.

Lo curioso es que no se están endeudando para adquirir vivienda o hacerles mejoras a estas, sino para conseguir otros bienes, como electrodomésticos, carro, ropa, alimentos y bebidas, lo cual es más evidente en hogares de más bajos ingresos.

Es lo que encontró este año la firma Kantar Worldpanel, luego de consultar a cerca de 800 hogares colombianos, a los que les preguntó por su nivel de endeudamiento y el uso que les están dando a esos recursos.

El 72 por ciento señaló que al menos un miembro de su familia estaba pagando una deuda, mientras que en el 2014 ese indicador estaba en 65 por ciento.

Esos 7 puntos de más ubican el endeudamiento de esas familias con el tercer mayor crecimiento este año después de México, donde ese avance fue de 11 puntos, y de Venezuela, que registró un aumento de 10 puntos, según la firma.

Las cifras están en línea con los datos que acaba de revelar la Superintendencia Financiera, que indican que la cartera de créditos de la banca colombiana creció 11,4 por ciento real anual al cierre de mayo, elevando la profundidad financiera –esto es penetración del crédito como proporción del producto interno bruto (PIB)– al 45,8 por ciento, el más alto hasta ahora.

No son los únicos datos que dan cuenta del ritmo de endeudamiento de las familias. El más reciente informe de Estabilidad Financiera del Banco de la República señala que la carga financiera de los hogares, es decir, lo que destinan de sus ingresos al pago de deudas financieras, en especial las de consumo y vivienda, viene en aumento.

Luego de que ese indicador estuvo en 7,6 por ciento en el 2010, al cierre del año pasado ya se situaba en 9,3 por ciento.

Pero el Emisor advierte que “el nivel de carga actual no supone la misma vulnerabilidad que en la década de los noventa, dado que las condiciones económicas hoy son diferentes”.

Karen Mendoza, analista del área de Consumo de Kantar Worldpanel en Colombia, sostiene que son varios factores los que inciden en ese comportamiento, entre estos, la percepción que se tiene sobre la situación económica del país y la personal.

El porcentaje de colombianos que creen que el país hoy está peor que en el 2014 disminuyó, al pasar de 52 a 39 por ciento, mientras que quienes consideran que sigue igual subió de 43 a 57 por ciento, según el sondeo de Kantar Worldpanel.

A nivel personal, el 61 por ciento cree que su situación es igual que la del año pasado, mientras que el número de quienes piensan que es peor se mantiene en el 16 por ciento. Solo un 22 por ciento cree que hoy está mucho mejor.

Crédito, ¿para qué?

Mendoza considera que en esa dinámica crediticia también influye el hecho de que el país cuenta hoy con un nivel de bancarización mucho más elevado. También, el auge de la industria de las tarjetas de crédito, impulsada por las cadenas de comercio y las empresas de servicios públicos que entregan sus propios ‘plásticos’ con beneficios, pero también con un mayor costo para el cliente.

El hecho de que los hogares tengan, además, una mayor oferta de comercios y productos cerca de sus viviendas y sitios de trabajo también influye.

Según la encuesta, el 22 por ciento del crédito que toman las familias colombianas es para compra de electrodomésticos, un 15 por ciento se destina a educación, 14 por ciento a adquisición de vehículo y 13 por ciento, a reformar sus viviendas, entre otros.

A compra de vivienda solo va el 11 por ciento de los préstamos y, de acuerdo con Karen Mendoza, esto obedece a que las personas saben que esa inversión requiere de mayor planificación, de un esfuerzo monetario más grande, por lo que buscan, en principio, cubrir otras necesidades. Sin embargo, aclara que la compra de vivienda siempre está en los planes de las familias que hacia el futuro piensan contraer una deuda con esa finalidad.

De hecho, es la prioridad para el 26 por ciento de los consultados. Otro 17 por ciento prevé endeudarse para educación y un porcentaje igual tomará un crédito para arreglar su vivienda.

La compra de electrodomésticos cae a un cuarto lugar en las prioridades, con 11 por ciento, y la compra de carro, al sexto puesto, con 8 por ciento.

Mayor frecuencia del gasto

Las familias saben que comprar a crédito es más costoso, pero que pueden pagar una cuota específica baja mes a mes, lo que les facilita el acceso a los bienes.

Eso es lo que está llevando a los hogares a endeudarse más para consumo y no para vivienda.

Lo que hace la diferencia hoy es la frecuencia de compra de esos consumidores, que no es igual en todos los estratos. Mientras un hogar de estrato bajo hace compras de la canasta de consumo masivo 238 veces al año, los del medio las hacen en 224 ocasiones y los de alto, 168 veces. Esa conducta está atada a los ingresos, y en los estratos bajos dichos recursos se obtienen casi a diario.

CARLOS ARTURO GARCÍA M.
Redacción Economía y Negocios
En Twiter: @CarlosGarciaM66

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.