Las armas del país ante los desafíos para la economía

Las armas del país ante los desafíos para la economía

Las expectativas de crecimiento se reducen, pero la nación cuenta con la fortaleza en el empleo.

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08 de agosto 2015 , 06:42 p.m.

Se recortan las expectativas de crecimiento económico, pero crece el empleo. Hay recaída en los precios del petróleo, pero la gasolina, aun con las últimas alzas, está en niveles similares a los de hace cinco años; los precios de la canasta familiar suben por encima de los niveles deseables, pero los signos más recientes muestran un repunte del consumo de los hogares. El dólar se acerca a su récord histórico, pero bienes y servicios nacionales tratan de materializar oportunidades por esa misma razón. (Lea también: ¿En qué nivel el dólar le hace daño al país?)

Ese es el movido escenario en el que la economía del país entró desde mediados del año pasado. Allí se llegó al acabar el auge de precios del petróleo del que se disfrutó durante una década. El fin de ese auge deja sentir sus efectos en el encarecimiento del dólar, un menor crecimiento de la producción o la inminencia de menores ingresos para el Estado, lo que lleva a barajar alternativas para recaudar más impuestos.

El asunto se ha puesto más movido luego de que el Banco de la República bajara su pronóstico de crecimiento a un rango de 1,8 a 3,4 por ciento, con 2,8 como punto más probable.

Récord del dólar

Y días después, en la semana que terminó, las alzas del dólar, que completan un año, acercaron la divisa a su récord absoluto de 2.968 pesos, que registró en febrero del 2013.

Frente al desafío que se plantea, la economía colombiana muestra las armas para responder: el consumo de los hogares; la fortaleza en generación de empleo, que respalda dicho consumo, y la capacidad de los exportadores para conquistar mercados con la ventaja del dólar alto. (Lea también: ¿Somos más competitivos con un dólar tan caro?)

Desde julio del año pasado, el precio del barril de petróleo dejó de estar sobre los 100 dólares y esta semana volvió a los mínimos de 45 dólares que ya se habían tocado en marzo. Todo, como consecuencia de menores expectativas de demanda de China, cuyo crecimiento se ha desacelerado, y por la mayor oferta de Estados Unidos, gracias a los yacimientos no convencionales o de esquistos. Ya en las últimas semanas se sumó la expectativa de que Irán, con las cuartas mayores reservas, empiece a exportar más, tras el acuerdo nuclear con Occidente.

Colombia, si bien no es un gran productor de petróleo, tiene su economía impulsada por las ventas externas de este producto.

Hoy, con menor precio del petróleo, hay menos ingresos para el país y, de manera particular, para las finanzas públicas. Algunos analistas estiman que el hueco en la bolsa de recursos públicos, para 2015, llegaría a 15 billones de pesos.

Para el director de Fedesarrollo, Leonardo Villar, “hay que reconocer que sí hay desaceleración. Nosotros creemos que el crecimiento de la economía en el 2015 va a ser cercano al 3 por ciento. Esto es relativamente alto en comparación con los demás países de América Latina”.

Devaluación ayuda

Como consecuencia de los menores precios del crudo, están entrando menos divisas al país, lo que se suma a la expectativa de que el banco central de Estados Unidos incremente su tasa de interés de referencia. Estos hechos han puesto a subir el precio del dólar, también desde julio del año pasado.

La esperanza es que esa depreciación del peso ayude a los exportadores. Si bien hasta ahora las exportaciones totales siguen cayendo, 31,5 por ciento en julio, ya se siente un incremento en las ventas de productos manufacturados.

Así mismo, los empresarios que venden sus productos en el mercado doméstico podrán competir mejor frente a los bienes importados. Esa es la expectativa, por ejemplo, de los productores de uvas del Valle. Por su parte, los cafeteros están vendiendo una producción que volvió a los 13,1 millones de sacos en un año, cifra que no se lograba desde el 2008, y pueden cambiar ya los dólares de las exportaciones por más pesos.

Los hogares que reciben giros de sus familiares que trabajan en el exterior, han contado con la misma cantidad de dólares, pero, gracias a la depreciación del peso, han podido cambiar las remesas ganándose 1 billón de pesos más. (Lea también: Producción de petróleo subió 9,6 % en abril)

Si bien las importaciones se han encarecido y disminuido, caen menos que las exportaciones, lo que ha incrementado el déficit externo.

“Vender menos y comprar más significa que el país tiene que buscar nuevas fuentes de financiación para sostener su economía, ya sea por la vía de más impuestos, de endeudamiento o de un conjunto de políticas recesivas”, advierte Mario Valencia, de la Red de Justicia Tributaria.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo en Londres que “la meta de duplicar las exportaciones no tradicionales para el 2018 ayudará a reducir el déficit de cuenta corriente”.

Para Villar, también hay perspectiva exportadora positiva para la industria nacional. “No es de un día para otro, porque el impacto global es profundo. Se pronostica bajo dinamismo para nuestros vecinos (Perú, Brasil y México), y Estados Unidos no se recupera aún. Venezuela nos sigue afectando en gran medida. Vemos que la recuperación se daría en el 2017”.

Aun con menores ganancias del sector privado y escasos ingresos del público, Daniel Velandia, director de investigaciones económicas de Credicorp Capital, aboga porque el país no se enfrasque en el pesimismo. “Hay que ver lo bueno: el empleo, por ejemplo, que ayuda a mantener la demanda interna, sigue con un buen indicador; la producción de petróleo y de café está creciendo; la construcción es dinámica, y lo clave: ya se anuncian cierres financieros de obras 4G. Las obras de infraestructura tienen el potencial de compensar lo que perdemos en petróleo. Colombia tiene cómo enfrentar esta crisis”.

En cuanto a la alarma que produjo el anuncio de que la inflación estará por encima de la meta del Banco de la República, el analista indicó: “Es un fenómeno temporal que tiende a revertirse. Los colombianos deben estar tranquilos, el país tiene instituciones económicas sostenibles y el Emisor está haciendo su tarea. Colombia va a aguantar el choque”.

Las 4 aristas

1. Crecimiento

Tras el menor crecimiento de la economía colombiana en el primer trimestre del 2015, de 2,8 por ciento, los pronósticos empezaron a revisarse a la baja. Hoy, el consenso en los mercados, según la medición de LatinFocus, está en 3,2 por ciento para este año y 3,4 para el 2016. El Gobierno ha tomado medidas, como el ajuste al cinturón a través de reducción de inversión y gastos en el Presupuesto del 2016, y del Pipe 2.0, que promoverá el crecimiento de sectores como la construcción.

2. Dólar

El aprovechamiento de una devaluación por parte de la industria exportadora todavía no se ha materializado, y hay otras talanqueras para la competitividad. Por ello, Sergio Clavijo, director de Anif, subraya la necesidad de “acelerar el paso en las reformas estructurales en los frentes de transporte, laborales, de educación y tributarios, si de verdad queremos lograr mayor competitividad, y así aprovechar los TLC que ya cobijan el 70 por ciento de nuestras exportaciones”.

3. Inflación

Para los analistas del Grupo Bancolombia, pese a que el Banco de la República anunció una expectativa de inflación por encima de 4 por ciento, los pronósticos se podrían corregir al alza. “Estas presiones también tienen origen en el aumento del salario mínimo en 2015 (4,6 por ciento) y en la volatilidad del tipo de cambio”. Así, “la minoría dentro de la Junta del Emisor, que consideró oportuno incrementar las tasas de interés en la reunión de agosto, fortalecerá sus argumentos en favor de un ajuste alcista en septiembre”.

4. Precio del petróleo

A los pronósticos del valor del petróleo nadie les pega, pero el peor escenario para Colombia sería que el precio siguiera cayendo y llegara a niveles inferiores a 40 dólares, señala Daniel Velandia. Para el Banco de la República, hay una escasa posibilidad de un repunte de los precios del petróleo, debido a que existe un exceso de oferta de crudo, lo cual tiene efectos negativos en la dinámica del ingreso nacional.

ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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