Juventino Ojito trae la cumbia del Magdalena

Juventino Ojito trae la cumbia del Magdalena

El músico presenta un trabajo musical en el que rinde tributo al ritmo que nace a la orilla del río.

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08 de agosto 2015 , 03:44 p. m.

El nombre de Juventino Ojito, dentro del ambiente de la música tropical colombiana, sin duda, ya es más que marca registrada no solo por su participación en varias de las orquestas más reconocidas, sino por los aportes individuales comandando a su Son Mocaná.

En esta ocasión, el arreglista y clarinetista trae debajo del brazo Cumbia del Río Magdalena, un trabajo musical con el que pretende rendirle tributo al ritmo insignia del país y los compositores oriundos de poblaciones de la Depresión Momposina y la ribera del Magdalena, en el Caribe colombiano.

Pero no lo hace solo. A lo largo de 8 canciones inéditas las voces de artistas tradicionales de la Región como Checo Acosta, Pedro Ramayá Beltrán, Juan Piña y Gabriel Romero, entre otros se irán escuchando sobre el ritmo cadencioso que forman el alegre, el guache, la tambora y el llamador, así como la gaita y la flauta de millo. Estos, amalgamados con la fuerza de una gran orquesta de las conocidas como big band, forman la propuesta que Ojito escogió para que la Cumbia pueda conocerse en un lenguaje más internacional.

“Es un proyecto hermoso que nació entre el 2001 y 2002, liderado por dirigentes políticos de la zona donde nace esta música que querían que se asociara así como el vallenato a Valledupar. Sin embargo, hubo varios inconvenientes para materializarlo, pero a comienzos de este año pude retomar las grabaciones y concluirlo”, explicó Ojito, nacido Polonuevo (Atlántico).

Cumbia del río Magdalena, que como el mismo Ojito lo confirma, puede ser el primero de un largo trabajo de producciones, está compuesto por las canciones Llora pescador, escrita por él mismo; Que viva la vida, de Armando Pisciotti; La Candelaria, de Humberto Pisciotti; Se va a quedá, de Guillermo Puello; La estrella, de Mariano Caro; Identidad, de Everly Garcías; y Cañamillero, y Pájaros del monte, ambas de Indalecio Rangel.

Son nuevas, pero con escuchar la primera cantada por Checo Acosta y Pedro Ramayá, con el acordeón de Chelito de Castro, es suficiente para trasladarse a las ruedas de cumbia de la noche de tambó o al Festival de la Cumbia en El Banco (Magdalena).

“Esta producción va más allá de lo comercial y está hecha en tiempos de modernidad en los que la industria musical ha cambiado sustancialmente. Por ejemplo, ya nos acoplamos al sistema de venta a través de plataformas digitales y también se incluyeron talentosos artistas que hacen parte del movimiento actual de la música colombiana. Por eso, aquí también están Chabuco, José David Arcila, Mayté Montero, José Luis Navarro, Verónica Vanegas, Edwin Gómez ‘El Fantasma’ y Fausto Ojito”, agregó el músico.

‘Un disco único’

El maestro Ojito no esconde la alegría que le produce poder presentar este disco. Su intención es reforzar que la cumbia nace en Colombia, pero que se valore igual o más que en los países a donde ha ido llegando y se ha quedado para siempre adoptando formas de cada lugar impuestas por los interpretas que la asumen como propia.

Checo Acosta, por su parte, sostuvo que los colombianos deben entender que “así como está el vallenato, el porro y el joropo, la cumbia es el ritmo madre y debemos valorarla”.

ANDRÉS ARTUZ FERNÁNDEZ
Redactor EL TIEMPO
BARRANQUILLA

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