Polar, en la mira oficial en Venezuela

Polar, en la mira oficial en Venezuela

Desde 2008, el conglomerado alimentario ha sido objeto de toda clase de acciones desde el Ejecutivo.

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02 de agosto 2015 , 08:12 p.m.

Sobre la diezmada mesa de los venezolanos todavía pueden verse la harina P. A. N. para las arepas, la mayonesa, el atún, el aceite, los jugos y refrescos, arroz, gelatinas, yogures y cervezas de Empresas Polar, la principal industria privada productora de alimentos, a la que el Gobierno venezolano decidió la semana pasada expropiar dos centros de distribución ubicados en Caracas para –según justifica– construir un complejo de viviendas.

Estos centros, ha dicho la empresa, son los únicos con que cuenta para surtir las 12.000 toneladas de productos –más seis millones de litros de bebidas– que mensualmente distribuye en la capital venezolana y regiones cercanas.

En la Venezuela que extraoficialmente cuenta más de 60 por ciento de desabastecimiento de alimentos y productos de higiene y donde la gente hace filas de horas según su número de cédula para comprarlos, esta decisión del Gobierno difícilmente se entiende desde el punto de vista económico, pero es apenas la última de un largo cuento de obstáculos.

Desde el año 2009, el presidente Hugo Chávez abrió fuegos contra ‘la Polar’ –como se la conoce en Venezuela–, a la que, discurso a discurso, relativizó como el mayor conglomerado capitalista del país, y políticamente la alineó entre sus enemigos.

Ese mismo año advirtió a su dueño, Lorenzo Mendoza, de la intención “revolucionaria” de echarle mano a la empresa. “Mucho cuidado”, le dijo entonces, “no te dejes llevar por los opositores porque te vas a quedar sin la Polar y sin nada”.

En marzo del 2010 ordenó la expropiación de la planta de Barquisimeto y, aunque todavía no se concreta la medida, sí logró la ocupación y toma de unos almacenes de Polar en la zona de Catia –en Caracas–, en el año 2012, y la expropiación de los terrenos de Pepsi (también de propiedad de Polar) en el estado Vargas en enero del 2013. En los primeros construyó viviendas y en los segundos, un mercado popular.

Estas ocupaciones fueron mano a mano con la intensificación de controles de la empresa, que lleva una cuenta de 2.038 inspecciones desde enero del 2008.

Los informes detallan que cada semana “normal” el Gobierno realiza por lo menos cinco inspecciones en alguna de sus 140 instalaciones, pero no han sido pocos los momentos en que arrecia el hostigamiento, como ocurrió en mayo de este año.

“Solo en las últimas tres semanas, seis organismos distintos han realizado 27 visitas en trece instalaciones, con un total de 80 funcionarios, lo que representa que se han cumplido más de 150 horas de inspección”, denunció para esa fecha el director general de Polar, Manuel Larrazábal.

“En dos semanas hemos entregado diez veces el balance general, 20 veces la lista de clientes, diez veces la lista de precios, 27 veces el documento constitutivo de la empresa, diez veces las estructuras de costos, las guías de despacho, y veces las facturas de venta”, añadió.

Todo parecía indicar en ese momento la intención oficial de, finalmente, nacionalizar la empresa o al menos algunas de sus líneas de producción. Pero pronto se supo que para el Gobierno el costo de la decisión sería muy alto, pues, según un informe de la encuestadora Datanálisis, 92 por ciento de los venezolanos evalúan positivamente la gestión de Polar y 84 por ciento rechazarían algún tipo de intervención gubernamental.

De modo que la estrategia oficial se presenta como una guerra de baja intensidad. La dependencia del Gobierno central para el acceso a las divisas y comprar materia prima es otro torniquete. Polar asegura en su página web que el tesoro venezolano le adeuda al menos 112 millones de dólares y que tiene pendientes 329 solicitudes de adquisición de dólares para cumplir los compromisos con sus proveedores.

El freno a estos pagos ha causado la suspensión temporal en la producción de mayonesa, aceite de maíz y atún enlatados, así como el lavaplatos de la empresa (las marcas Mavesa, Mazeite, Margarita y Las Llaves, respectivamente).

Por la misma razón, desde este mes dos de las seis plantas productoras de cervezas Polar detendrán sus operaciones.

El último informe de comercialización de la empresa detalla que “las categorías de limpieza de Alimentos Polar, que actualmente se encuentran reguladas (precios controlados por el Gobierno) tienen 289 días desde su último ajuste de precios, y actualmente todas se producen a pérdida”.

El documento reporta que hace más de 241 días el Gobierno venezolano tampoco ajusta el precio controlado del arroz blanco, y más de 144 días que no ajusta el de la harina para las arepas.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Caracas.

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