Grandes constructores de Santander niegan vínculos con los Aguilar

Grandes constructores de Santander niegan vínculos con los Aguilar

Cuestionan atrasos en ejecución de megaobras en las que intervienen empresas de un grupo familiar.

notitle
29 de julio 2015 , 07:47 p. m.

La reconstrucción del estadio de Barrancabermeja, que quedó inconcluso tras más de tres años de trabajo y cinco prórrogas para su entrega, se constituyó en la ‘punta del iceberg’ de los errores que han atrasado en Santander la ejecución de siete megaobras en los que tres alcaldías y la Gobernación invierten más de 342.000 millones de pesos.

A las posibles deficiencias en la planeación y diseños de los proyectos, denunciados por veedurías y organismos de control, se suman las advertencias con las que la Procuraduría cuestionó la manera en que fueron asignados los millonarios contratos en los que empresas de un grupo de Santander han sido las más favorecidas.

Constructora Valderrama y Valco Constructores, pertenecientes a los hermanos Mario, Fernando y Ricardo Valderrama, junto a otros consorcios y empresas figuran como los responsables de la construcción de un tercer carril en la autopista que une a Bucaramanga con Floridablanca, dos intercambiadores en la capital santandereana y en Piedecuesta, el mejoramiento del estadio de Barrancabermeja y la vía San Gil-Charalá-Límites y un centro de convenciones en Bucaramanga.

Los proyectos presentan retrasos en su ejecución y, según estudios de una veeduría de la Cámara de Comercio y la Contraloría de Bucaramanga, todos tendrían extensión de tiempo y adición presupuestal para su terminación, superando los plazos establecidos inicialmente en los diseños.

Un informe del observatorio privado Comité de Transparencia de Santander precisó que se habría incurrido en algunas “prácticas indebidas” en algunas de las licitaciones donde los aspectos detallados para acreditar la experiencia del contratista y requisitos en los pliegos de petición de las obras fueron de difícil cumplimiento.

Mario Valderrama, cabeza del grupo Valco, habló con EL TIEMPO sobre los “rumores” de que sus empresas tengan favorecimientos de la Gobernación de Santander y Alcaldía de Bucaramanga, como se ha dicho en la región e insistió en que en las licitaciones no han sido los únicos proponentes.

¿Ustedes son amigos o financiaron las campañas del alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez, y el gobernador de Santander, Richard Aguilar?

El departamento ha contratado obras por 2 billones de pesos y nuestros contratos apenas superan los 200.000 millones. La Alcaldía ha hecho una gran inversión y nosotros apenas tenemos dos obras. Es una persecución para hacernos ver como los contratistas de todas las obras y eso es falso. No tenemos ningún tipo de relación con los mandatarios. Tenemos contratos con varias administraciones y el estadio Barrancabermeja, por ejemplo, salió en la gobernación de Horacio Serpa. También nos contrataron en las gobernaciones del coronel (Hugo) Aguilar, Miguel de Jesús Arenas y Jorge Gómez Villamizar.

Contratistas que han perdido licitaciones con ustedes aseguran que sus firmas serían privilegiadas por algunos funcionarios y que sus empresas son muy cercanas a las administraciones locales…

Se crearon mitos frente a los que hemos hecho, pero llevamos un trabajo serio. Tenemos toda infraestructura logística con maquinaria propia y la gente trata de opacar nuestro éxito argumentando que financiamos campañas políticas y eso es totalmente falso. No tenemos ninguna línea política y estamos trabajando con conservadores, liberales y los (funcionarios cercanos) del coronel (Aguilar)

Aseguran sus detractores que las licitaciones de las megaobras más costosas serían diseñadas para favorecerlos a ustedes…

No es cierto lo de los pocos postulados. Para el tercer carril hubo más de diez oferentes y en la vía San Gil-Charalá-Límites se presentaron 16 y en el intercambiador hubo 5 oferentes, por mencionar algunas. Las ofertas no obedecen a favorecimientos y fueron procesos de contratación pública transparente.

Pero los informes de la veeduría de la Cámara de Comercio y Contraloría coinciden en que en los proyectos hay serias deficiencias en los diseños y la planeación…

Las veedurías se hacen sobre nuestros proyectos, hay más de 60 licitaciones con buen capital en el departamento y a obras de más de 140.000 millones de pesos y algunas que llevan paradas hasta cinco años no se les hace seguimiento. Hay mala información y el último informe de la veeduría tiene errores.

¿Qué pasó en la construcción del centro de convenciones de Neomundo donde también se han presentado retrasos?

Problemas de suelo y taludes. Hemos tenido dos derrumbes ajenos a nosotros y nos atrasó dos meses.

¿Y por qué se tardaron en comenzar esas obras? La interventoría pidió que los sancionaran por la demora.

Arrancó la obra y como la ciudad iba a colapsar en movilidad nos reunimos con otros contratistas. El PMT (Plan de Manejo de Tráfico) se demoró porque había que mirar cómo cada obra impactaba. En marzo arrancamos la obra en la parte estructural. Aunque nos han ocurrido serios inconvenientes en la jornada nocturna vamos a cumplir para entregar el 10 de diciembre.

El centro de convenciones de Neomundo es una de las obras con retrasos, los contratistas aseguran que la entregarán el 10 de diciembre. Jaime Moreno / EL TIEMPO

¿Habrá solicitud de tiempo y dinero en la obra del tercer carril?

Quieren demostrar que al solicitar adición de tiempo hay más valor (dinero) y no es así. En esta obra ha habido nuevas definiciones y por ahora no hay adición de dinero, sino en tiempo.

Se tomaron más de tres años para reconstruir el estadio de Barrancabermeja. ¿Qué pasó?

Esa obra se sacó adelante para no dejar un elefante blanco porque tuvimos todos los momentos jurídicos para dejarla a media marcha. Una acción popular nos frenó durante 9 meses porque era un bien de interés cultural, nuestro plazo fue corriendo y no era responsabilidad nuestra. La estructura y diseño tuvimos que revaluarlos. Por responsabilidad social terminamos la obra metiendo de parte nuestra 6.000 millones de pesos.

Aunque cambiaron los diseños, se cometieron graves errores como la ‘colombianada’ en la que ubicaron pararrayos en la pista atlética obstruyendo la visión de los espectadores…

Cuando se adjudicó la obra la pista iba a ser de seis carriles, pero la Alcaldía nos pidió que fueran ocho. El área del lote se vio muy ajustada, tocó rediseñar y la cubierta quedó pendiente. Mientras se hacía ubicamos los pararrayos allí porque iban a quedar encima de una cubierta (que no se hizo).

El estadio de Barrancabermeja sufrió retrasos en la obra y quedó inconcluso. Emmanuel Pérez

¿La vía San Gil-Charalá-Límites tiene un atraso del 85 por ciento como lo establece una veeduría?

Tenemos allá las plantas de trituración, asfalto y toda la logística. Hemos tenido parados varios equipos porque se nos han presentado inconvenientes con la comunidad por la compra de predios. Vamos a tener varios frentes de trabajo al tiempo y vamos a terminar antes del plazo estimado (40 meses).

Y el intercambiador San Francisco, en Piedecuesta, también tiene retrasos…

El socio que tiene la mayoría es el que está a cargo de la obra. Los diseños se cambiaron de acuerdo con las necesidades de Piedecuesta. El proyecto tiene una suspensión, pero se va a retomar con los nuevos lineamientos de diseño.

La historia de la firma

Las empresas Constructores Valderrama y Valco Constructores, que en solitario y con consorcios ejecutan seis megaobras en la región, pertenecen a los hermanos Mario, Ricardo y Fernando Valderrama Cordero, quienes tienen más de 18 años de experiencia como contratistas públicos y cerca de una década en proyectos privados.

Han realizado más de 300 obras en el país sobresaliendo el edificio del Acueducto de Bogotá, colector de Soacha, centro de ferias de Valledupar, puerto de embarcaciones menores en Barrancabermeja (que está muy deteriorado), Coliseo Bicentenario y 14 proyectos de vivienda en el área metropolitana de Bucaramanga, Centro de Memoria del Cementerio Central de Bogotá y mantenimiento de vías en Guajira, entre otros proyectos ejecutados.

Los tres hermanos son ingenieros civiles egresados de la Universidad Industrial de Santander (UIS) con especialidades en Administración de Empresas, Gerencia y Mercado Bursátil. Son hijos de una educadora, que invirtió todas sus cesantías para financiar los estudios de sus descendientes, y un vendedor de electrodomésticos que abandonó sus estudios de Ingeniería Civil para ayudar en la crianza de su familia.

Mario, el menor de los tres y que en los diciembres vendía las casas de cartón que para los pesebres construían entre todos, comenzó a licitar en municipios de la Costa Caribe donde tras varios intentos fallidos logró hacerse a sus primeros contratos, ejemplo que siguieron sus hermanos, cada uno de manera independiente.

En el año 2004, los hermanos se unieron para ejecutar proyectos públicos y privados a través de las empresas Valco Constructores, de Mario, y Constructores Valderrama, de Ricardo y Fernando.

Retrasos en el área metropolitana

Félix Jaime Lasprilla, vicepresidente de Desarrollo Regional de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, aseguró que solo uno de los cinco proyectos que se construyen en el área metropolitana sería entregado al finalizar este año.

Basado en el informe que la entidad realiza a las megaobras señaló que los trabajos del tercer carril que se realizan en la autopista a Floridablanca no se culminarán en diciembre próximo, como se había previsto, y se extenderán entre 9 meses a un año más.

“Las labores, con fecha de corte a 30 de junio de 2015, presentan un total ejecutado acumulado de 5.800 millones contra un total programado de 40.000 millones de pesos. En 9 meses se ha ejecutado el 5 por ciento del contrato cuando debería haberse ejecutado el 36 por ciento de la obra que cuesta 167.000 millones de pesos. Al contratista no se le entregaron los predios a tiempo”, agregó el analista.

En la construcción de la primera fase del centro de convenciones de Neomundo, donde se invertirán 18.800 millones de pesos, se ha avanzado en 8 meses el 37,25 por ciento de la obra proyectada a un año. “En cuatro meses tendrán que ejecutar el 67 por ciento de los trabajos. ¿Será factible?”, Cuestionó Jaimes Lasprilla.

En este proyecto la interventoría solicitó en varias oportunidades sanciones para el contratista, por la poca disposición de trabajadores y el inicio tardío, pero la Alcaldía hizo caso omiso de la petición.

Con el intercambiador de San Francisco, en Piedecuesta, el retraso es notorio pues los trabajos debieron finalizar el 12 de julio pasado y los constructores pidieron una prórroga hasta el 31 de diciembre próximo.

El contrato, que tuvo un valor inicial de 13.000 millones de pesos, se rediseñó y se solicitaron 6.500 millones de pesos que se unen a 2.500 millones más para obras adicionales contratadas por el Área Metropolitana de Bucaramanga. A la fecha solo se han ejecutado 2.000 millones de pesos.

En el mejoramiento de la vía San Gil-Charalá-Límites, en la que se invertirán 165.000 millones de pesos, el retraso, según la veeduría, es del 85 por ciento porque solo se han ejecutado 1.688 millones de 10.985 presupuestados para esta fecha. Discusiones estructurales sobre la calidad del diseño y dificultades con predios han retrasado el proyecto.

“En las dos últimas megaobras se contrató la interventoría con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja (980 y 13.000 millones de pesos, respectivamente), que por los pocos recursos no tiene ‘dientes’ y está muy limitada para su trabajo”, insistió el funcionario de la Cámara de Comercio.

La única obra que se entregaría este año sería el intercambiador de Mutis que con una inversión de 18.413 millones de pesos debía entregarse en octubre próximo pero se finalizará a finales del 2015.

La contralora de Bucaramanga, Magda Lucía Amado, coincide en que las obras tienen fallas de planeación y destacó que en la construcción del intercambiador del Mesón de los Búcaros, donde las empresas de los hermanos Valderrama no intervienen, se adicionaron 14.000 millones a los 55.000 millones de pesos, estimados inicialmente, para trasladar redes de una empresa de comunicaciones.

Defienden las licitaciones

Funcionarios de la Gobernación de Santander y Alcaldía de Bucaramanga, encargados de acompañar los trabajos en las megaobras, insistieron en que no se cometieron irregularidades al momento de seleccionar a los contratistas y justificaron los inconvenientes que se han registrado.

Aunque Clemente León Olaya, secretario de Bucaramanga, dijo desconocer los informes de la veeduría de la Cámara de Comercio y Contraloría, insistió en que los mismos fueron elaborados basados, según él, en la facturación y no en el avance físico de las obras.

“Con el tercer carril hubo necesidad de entrar en expropiación de algunos predios que no tenían registro catastral. Los intercambiadores de Mutis y diagonal 15 con avenida Quebradaseca se terminarán este año. Lo que se ha publicado no son cifras exactas”, señaló León.

Reinaldo Castillo, secretario de Infraestructura del departamento, indicó que varias acciones populares interrumpieron los trabajos en el estadio de Barrancabermeja y en el tercer carril también generó atraso una red de gasoducto que atravesaba un puente que debe demolerse.

FÉLIX LEONARDO QUINTERO
Corresponsal de EL TIEMPO
BUCARAMANGA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.