No a la política sucia y machista

No a la política sucia y machista

En Colombia esta vez ganará el voto de opinión. Episodios como el de Liliana Rendón llevarán a ello.

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26 de julio 2015 , 09:50 p. m.

Si los independientes estábamos asqueados de la política sucia, machista y teñida de dudas sobre la integridad moral de sus actores principales, con el episodio que vive la candidata a la gobernación de Antioquia, Liliana Rendón, no nos debe quedar la menor duda: no hay que votar por las maquinarias tradicionales. ¡Qué viva el voto de opinión! el mismo que le dio un gran triunfo a Martha Lucía Ramírez en las elecciones recientes a la presidencia, triunfo que ella no supo aprovechar por irse con los de siempre en lugar de cultivar su electorado.

¿Cómo así que el Centro Democrático fija unas reglas para elegir su candidato a la gobernación de Antioquia y luego olímpicamente le quita el apoyo a la ganadora, en franca lid? ¿Eso con qué se come? ¿Eso qué lectura tiene? ¿Cómo que el expresidente Uribe quita y pone el aval de ese partido a su amaño? ¿Dónde está el respeto? ¡Dónde está la democracia de la que tanto hablan! ¡Cómo así que los cacaos están cuestionando a Liliana Rendón porque no cumple los requisitos! ¿No será más bien esta una buena dosis de machismo vergonzoso? ¡Claro que sí!

Levanten sábanas colombianos y colombianas y busquen en los cacaos, en la dirigencia tradicional privada y pública, en la gran banca empresarial, en los más cotizados grupos económicos y verán lo que encuentran: quizás muchos títulos de Harvard pero cero de humanismo y cero decencia, y competencia desleal, y quiebras para los pequeños empresarios que tratan de sacar sus empresas adelante, y filas enormes para los pobres usuarios que tenemos que aguantarlas para que ellos ahorren en personal y puedan ganar más plata, mientras los sindicatos se quejan sin que les paren bolas. Levanten sábanas para que vean los gerentes que van a comulgar y al otro día se van a vivir con la chica más joven y dejan a sus mujeres mirando un chispero; a ellas que les ayudaron a hacer su fortuna y fueron su fuerza moral para salir adelante.

¿Con qué derecho hablan estos señores de moral, capacidad, entrega y preparación, para sacar del rin a una mujer que les compite?

Lo que ha ocurrido en Colombia en manos de los políticos tradicionales –no todos por supuesto– es que ha quedado demostrado que mientras no haya filosofía, humanismo, humildad, sentido común y concepto de respeto y justicia, no hay título universitario que valga. Así que no vengan con el cuento de que Liliana Rendón no tiene el perfil por ese lado. Aquí hay es política sucia y machismo rampante.

Aclaro que con esto no estoy diciendo que, como mujer, defensora de los derechos de ellas, esté pensando que Liliana Rendón es la mujer por la que voy a votar. Fue fatal su declaración en el caso de Bolillo Gómez de que “si él le pegó a la chica era porque lo merecía”. Cualquier candidato o candidata a la que yo le dé el ‘sí’, en cualquier campo, debe saber que a una mujer no se le pega nunca y por ningún motivo. Decir que se lo merece es machismo y ahora espero que Liliana sí se dé verdadera cuenta de cuánto daño le ha hecho el machismo a la sociedad y a la política colombiana y, sobre todo, a los más humildes.

Tampoco va mi voto por las maquinarias que apoyan candidatos sin alma, diosecitos, que es lo que hay en la dirigencia paisa, que son capaces de invertir todo el dinero del pueblo en obras faraónicas como los famosos parques del río Medellín en los que se gastan grandes sumas, mientras en las calles, y al otro lado del río, en la parte fea y gris del río, se levantan ranchos a ojos de propios y extranjeros.

Medellín y Antioquia necesitan hombres y mujeres intachables y con sensibilidad social; honestos, trabajadores y de una sola palabra. Para mí los dos candidatos que hacían en Antioquia la dupla perfecta para alcaldía y gobernación eran los Federicos. Lástima la separación del Restrepo, un hombre sensible, inteligente y honesto. Dejó solo a Gutiérrez, un hombre y un político a toda prueba. Por eso este martes caminaré con él orgullosa hasta la Registraduría para inscribir su candidatura a la alcaldía de Medellín. En Antioquia y en Colombia esta vez ganará el voto de opinión. Episodios tristes como el de Liliana Rendón nos están llevando cada vez más a ello.

Sonia Gómez

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