Patrimonio en el fondo del mar

Patrimonio en el fondo del mar

El hallazgo reciente del barco colonial en Cartagena muestra nuestras fallas para rescatar el pasado

24 de julio 2015 , 08:07 p. m.

Buena parte de la historia espera, en el fondo del mar, a ser contada. Resulta increíble la noticia de que un barco colonial de 1741 fue encontrado cerca del fuerte de San Juan de Manzanillo, en Cartagena, en las aguas frente a la casa de huéspedes ilustres de la Presidencia de la República, por un grupo de investigadores de la Universidad Externado de Colombia, pero lo cierto es que el pasado se sigue revelando y continúa recordándonos deudas pendientes, como encontrando nuevas piezas de un rompecabezas.

Según la cartografía de la época, los restos hallados –más de 100 piezas y un cañón– pertenecieron a uno de los navíos ingleses que, para evitar la inminente invasión de los británicos, fueron hundidos por la resistencia encabezada por el almirante español Blas de Lezo.

La expedición empezó hace exactamente un año, cuando, gracias al sofisticado sensor que sirvió para la exploración del Titanic (el célebre Side Scan Sonar EdgeTech 4200), se hallaron las primeras señales del naufragio.

Por sensacional que resulte la noticia, toda una novela de aventuras, ha puesto en evidencia lo poco acostumbrados que estamos los colombianos –y cómo poco a poco hemos estado dedicándonos más y más– a rescatar el pasado, a revivir los episodios que nos han convertido en la cultura que somos, a preservar nuestro patrimonio. De hecho, tal como informaron los expertos de la Universidad Externado, los restos de la embarcación se encuentran aún en las profundidades del océano, pues no hay en la Cartagena de hoy ni presupuestos ni lugares para conservar este tipo de bienes.

En un país ocupado en tantas batallas urgentes, todas causadas por una inequidad que ha sido una plaga, suena suntuoso eso de dedicarse a rescatar las naves enemigas del siglo XVIII, pero lo cierto es que hablaría bien de la nación encontrar el modo de hacerlo, y el dinero para conseguirlo, pues muchas de las confrontaciones de hoy comenzaron siglos atrás, y la peor de las luchas colombianas ha sido, por perdida, la que ha estado librando contra su empeño de olvidar los desmanes, las contradicciones y las verdades de su historia.

editorial@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.