'Hay que unir al gremio cafetero': Saúl Sanmiguel

'Hay que unir al gremio cafetero': Saúl Sanmiguel

Huila es el departamento que más produce café, y Sanmiguel, uno de sus candidatos a la Federación.

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17 de julio 2015 , 08:30 p. m.

Cuatro huilenses participaron en la puja por la gerencia de la Federación Nacional de Cafeteros, en clara motivación por ser hoy el primer departamento cafetero del país, con más del 14 por ciento de la cosecha nacional.

En las tierras del sur se escucha que “el nuevo gerente debe ser huilense”, por lo que se presentaron Orlando Beltrán Cuéllar, ingeniero y político; Luis Guillermo Vélez, abogado y exsuperintendente de Sociedades; Rey Ariel Borbón Ardila, ingeniero agrícola y actual gerente del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) y Saúl Sanmiguel Ortiz, administrador de empresas y gerente de la cooperativa de caficultores del Huila (Cadefihuila).

De los cuatro, Beltrán quedó por fuera del grupo de los ocho, mientras que Sanmiguel considera, entre otros temas, que el gremio debe unirse, pues al país le quedó claro la profunda división y lo maltrecha que quedó la Federación durante la anterior administración.

¿Por qué cree usted que es el mejor candidato para ser gerente del gremio?

Reúno las condiciones necesarias de profesionalismo, ética, conocimiento total de la base de la caficultura colombiana. Tengo una experiencia de 26 años en el gremio, en los que he trabajado hombro a hombro con los productores. Esto me ha permitido tener una profunda comprensión del sentir caficultor en este país. Además, conozco muy de cerca el negocio del café, las necesidades de insumos del campo cafetero y las políticas de la Federación Nacional de Cafeteros que buscan el beneficio de los caficultores.

¿Por qué tantas personas aspiraron al cargo?

Es el cargo gremial más importante de este país; acumula más de 560.000 familias cafeteras, es la imagen de Colombia en el exterior, y ello tiene un atractivo especial. Para cualquier persona que reúna las características del perfil que necesita el cargo, sería un orgullo y un honor poderlo desarrollar.

¿Cuál considera el aspecto más relevante que deba solucionarse de inmediato en el gremio?

Lo más importante en este momento para el gremio es unirlo, generarle confianza y buscar el respeto y reconocimiento de la Federación Nacional de Cafeteros como institución.

¿Acogerá las recomendaciones de la Misión Cafetera?

Tendría que conocerlas profundamente; hasta ahora no se ha hecho un debate abierto de sus planteamientos completos. Se conocen párrafos, conceptos y opiniones, pero no una presentación al país y a los cafeteros. De esa manera, no se puede manifestar si se acoge o no, si aún no se conoce el estudio completo de la Misión Cafetera. Debe estudiarse punto por punto y ver cómo se adapta al interés cafetero en Colombia. Sin embargo, en la garantía de compra no hay vuelta atrás; la institucionalidad debe continuar haciéndolo a través de las cooperativas en los más de 500 puntos de atención en todo el país.

¿Cuál sería el rumbo que tomaría la Federación, teniéndolo a usted como timonel?

Primero, generar confianza y empoderar al gremio como la insignia del país que ha sido tradicionalmente para recuperar lo que se ha retrocedido por causa de esa desconfianza. Además, promover la comercialización de cafés diferenciados y avanzar en investigación de más variedades y productividad.

¿Seguiría la línea de pedir subsidios como el PIC?

Todos los gobiernos de los países desarrollados y subdesarrollados tienen subsidios para el sector agrícola; a través de las políticas de Estado generan fondos para que cuando haya crisis puedan apoyar a las personas que desarrollan cualquier tipo de cultivo. En el café se van a seguir presentando en forma permanente, así que debe crearse un fondo que salvaguarde los intereses de la población cafetera cuando los precios se deterioren y afecten el ingreso del cafetero.

¿Colombia debe sembrar café robusta?

Definitivamente, no. ¿En beneficio de quién y para qué serviría ese negocio? Creo que es una equivocación que Colombia piense en eso. Los esfuerzos deben dirigirse a ser más productivos, buscar mercados alternativos para los cafés arábigos suaves lavados colombianos y precios diferenciados que marquen una tendencia. Bajo ese esquema, obtener precios dignos por la materia prima que ofrecen los cafeteros al mundo.

¿Cómo imagina la caficultura en cinco años, con usted como gerente?

Pujante como propuesta de desarrollo. Debe ser una esperanza de vida en la que se busque siempre la unión y el crecimiento del campo, junto con la dignificación de la labor cafetera.

ECONOMÍA

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