'En 18 meses se podrá usar la Santamaría': Patrimonio Cultural

'En 18 meses se podrá usar la Santamaría': Patrimonio Cultural

Se iniciaron obras de reforzamiento estructural de la legendaria plaza de toros que data de 1931.

notitle
15 de julio 2015 , 08:45 p. m.

El Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) dio inicio a las obras de reforzamiento estructural de la plaza de toros de Santamaría, las cuales estarán a cargo de la constructora Urbaniscom Ltda., después de un largo y criticado proceso de adjudicación de la licitación.

María Eugenia Martínez, directora de la entidad, le dijo a EL TIEMPO que durante la intervención se garantizarán las condiciones de seguridad necesarias y se dará el primer gran paso para lo que será un proyecto de restauración de 14.000 metros cuadrados, que incluye a largo plazo un paseo cultural en el espacio público.

¿Por fin comienzan las obras en la Santamaría?

Sí, ya se firmó el acta de inicio de obras; hemos estado analizando con el constructor todo el tema de precios unitarios, de revisar muy en detalle el proyecto, y estamos listos para comenzar con el reforzamiento del sector occidental, que es el más vulnerable a los sismos.

¿Qué obras incluye?

La eliminación de fisuras en las graderías, la suspensión de filtraciones de agua, la demolición y reconstrucción de palcos, manteniendo sus características originales; el tratamiento de grietas y fisuras de toda la plaza y el reforzamiento de la estructura de pórticos de concreto.

¿Cuánto le va a costar al Distrito esta primera fase?

La oferta escogida fue de 6.240 millones de pesos, y la interventoría, de alrededor de 700 millones de pesos. Esta es apenas una primera fase de un gran proyecto de restauración urbana muy interesante entre el Museo de Arte Moderno y el Museo Nacional. Esta Alcaldía se comprometió a dejar financiadas e iniciadas las obras de reforzamiento estructural, durante unos seis meses; suponemos que con todo financiado y con contratistas de obra se concluirá en 12 meses más la totalidad del proyecto.

¿Quien ganó la licitación tiene experiencia en el reforzamiento de edificios de importancia histórica y patrimonial como lo es la plaza de Santamaría?

No conozco toda su trayectoria al detalle porque no soy yo quien evalúa. Lo que sí sé es que esta constructora está haciendo el reforzamiento de la sede del Concejo de Bogotá de una manera adecuada, una obra interesante que hemos sometido a evaluaciones internacionales, que va bien y que estamos próximos a entregar. Evidentemente, en el tema de la plaza hubo más requisitos en el tema de reforzamiento por ser un bien cultural.

¿Cuándo podemos ver los resultados de esta primera fase?

En 18 meses. Yo sé que algunos profesionales que no son estructuralistas han dicho que no se necesita el reforzamiento –yo tampoco soy amante de estos, ni mucho menos–, pero, en este caso, con la Asociación de Ingeniería Sísmica estamos trabajando en un proyecto de investigación, al cual se sumó el Ministerio de Cultura para producir el capítulo que no tiene la norma sismorresistente de Patrimonio Cultural. Se están trasladando exigencias de estructuras hechas en otro momento y que tienen comportamiento estructural distinto a edificaciones patrimoniales antiguas. El problema es que esta plaza utiliza muy tempranamente el cemento y no se le ha dado un buen mantenimiento, por lo que, de acuerdo con muchos conceptos de arquitectos reconocidos, el Ministerio de Cultura y la Procuraduría, se concluyó que había que hacer la intervención.

¿Qué les diría a quienes criticaron tanto las demoras para el inicio de esta obra?

Que dos licitaciones anteriores no pudieron ser adjudicadas, la segunda incluso por detalles, pero yo me tengo que ceñir estrictamente a los pliegos porque, si no, puedo tener un problema delicado. Nos dio mucho pesar no poderlo adjudicar en abril pasado; hubiéramos ganado tiempo, pero hasta que no se cumplieran los requisitos, no se podía.

Algunos taurinos dicen que se van a modificar espacios que están diseñados para actividades propias de la fiesta brava. ¿Eso es verdad?

Desde el proyecto mismo, pensamos en que pudieran coexistir varios usos: el taurino y el cultural. La plaza de toros ha sido polivalente casi desde su misma fundación, y la Corte Constitucional así lo ratificó.

¿En 18 meses se va a poder usar la plaza?

Sí, queda funcional en ese momento, aunque todavía no restaurada. Estamos hablando de un proyecto muy costoso para una plaza de 14.000 metros cuadrados. Era muy difícil tener en una vigencia todo el dinero que se requiere, unos 35.000 millones de pesos que no teníamos; entonces, hubo que dividirlo por fases.

Realmente, este es un hito arquitectónico de la ciudad; su sola forma se resalta, pero, además, es testigo de una época particular, es una edificación en donde se utiliza muy tempranamente el cemento, genera un entorno muy interesante junto con las torres del parque; también es un monumento nacional y un bien de interés cultural del ámbito nacional, pues configura un entorno particular y hace parte de una serie de edificaciones monumentales que tiene la zona y que vale la pena resaltar y conservar.

Sería la primera intervención

Es la primera vez que se le realiza una intervención a la plaza de toros de Santamaría desde que comenzó su construcción en 1927 por don Ignacio de Santamaría, un aficionado a los toros que empleó toda su fortuna en renovarla. Cuando él la conoció la infraestructura era de madera. En eso, precisamente, ha radicado su deterioro. “Los mantenimientos han sido superficiales”, aseguró Martínez.

En 1928 comenzaron las obras en los terrenos de Alto de San Diego a cargo de los ingenieros Adonái Martínez y Eduardo Lascano. La plaza de toros, inaugurada en 1931, es de arquitectura mudéjar, con elaborado trabajo en ladrillo, y su capacidad es de 18.000 espectadores.

Solo este año, luego de evaluar las propuestas de tres proponentes que se presentaron a la licitación para las obras de reforzamiento, el Distrito adjudicó a la firma Urbaniscom el contrato por más de 6.500 millones de pesos.

Una de las variaciones que tuvo el pliego, que causó demoras, fueron los requisitos para el arqueólogo, antropólogo y geólogo, los cuales fueron un poco más exigentes en cuanto a la experiencia y que tuvieran experticia en monumentos patrimoniales por la importancia histórica de la plaza.

CAROL MALAVER
Redactora de EL TIEMPO
* Escríbanos a carmal@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.