La promesa que le hizo la madre al 'hombre pájaro'

La promesa que le hizo la madre al 'hombre pájaro'

Ruby Patiño asistió este miércoles al homenaje que se le hizo a Jhonathan Flórez en Bogotá.

notitle
08 de julio 2015 , 08:15 p. m.

Fue de a poco como en la capilla Santa Mónica de Bogotá se fueron congregando amigos y familiares de Jhonathan Flórez, paracaidista fallecido el pasado viernes en Suiza mientras se preparaba para el próximo mundial que se realizará en octubre, en China. El ambiente frío y gris de la tarde capitalina contrastó este miércoles con el sentimiento de los allegados del deportista. Se entendía que el dolor iba por dentro pero, tal vez sin llegar a entenderse, sonriendo, su familia demostraba fortaleza. (Lea aquí: Hipótesis sobre la muerte del 'hombre pájaro').

El escenario planteaba algo discreto; sin mucho ruido. La pequeña iglesia, construida en el centro de un exclusivo sector de Bogotá, fue llamando la atención entre quienes caminaban por la carrera séptima. Una tía de Flórez era la encargada de recibir a quienes pretendían darle un último adiós al que era llamado ‘hombre pájaro’.

De repente, cuando el sacerdote llamó a los asistentes para comenzar la ceremonia, una mujer sonriente bajó de un carro. Saludó a todos con la mirada y mientras juntaba las palmas de sus manos les agradecía por estar ahí. Se sentó lo más cerca del altar. La imagen contagió a todos.

Era Ruby Patiño, madre de Jhonathan, quien quiso cumplir la promesa que le hizo a su hijo hace algunos años. “Cuando saltó en China se me arrugó el corazón del miedo. Luego él llegó y me mostró la medalla de oro con esos ojos brillantes. Me tocó la cara y me dijo: ‘Chiquita, esto es lo que yo amo; es lo que me hace feliz’. Después me abrazó y me advirtió que el día que algo llegara a pasar no fuera a llorar sino que regalara sonrisas”, comentó tomándose pausas entre palabra y palabra para recordar esos momentos.

Ruby Patiño.

Se sentó en la parte de adelante de la iglesia junto a su esposo, Juan, quien estuvo reacio a recitar unas palabras. Pero, este hombre canoso, que siempre tuvo unas gafas negras puestas, sobre el final de la eucaristía rompió su silencio. Los labios le temblaban y solo dijo: “Él solo quería que el Gobierno apoyara este deporte”.

Fue en ese momento cuando lentamente Ruby caminó hacia el altar y tomó el micrófono. “Hoy (este miércoles) desde las 4:26 de la mañana estoy en oración con mi hijo. No puedo hacer nada ante la voluntad de Dios y de lo que él disfrutaba. Siempre fue un ser de luz, amoroso y respetuoso. Él buscaba la dicha, felicidad y las supo hallar”.

El sacerdote finalizó la misa invitando a todos para que vivieran como lo hizo Jhonathan, según él, en donde ni las “normas pudieron establecer límites”, llevando a los asistentes a imaginarse las locuras que realizó este deportista, bajo la premisa de aprovechar cada oportunidad de la vida como si no hubiera una próxima vez.

Ruby fue la primera en ponerse de pie. Se abrochó los botones de su chaqueta y comenzó a visitar todos los puestos. Volvió a juntar sus manos y les hacía reverencia a quienes la habían acompañado este miércoles. “Muchas gracias por venir. Recuerden tener siempre a Dios en sus vidas”, les decía mientras todos de a poco se iban yendo.

Al final solo quedaron ella y sus dos hermanas a las afueras de la capilla. Fue el momento en donde se le vio más tranquila; más suelta. Los recuerdos junto a él comenzaron aparecer uno por uno. “Siempre lo apoyé a escondidas del papá. Cuando él era pequeño y viajamos a Estados Unidos lo dejé hacer jumping, Luego, en Carmen de Apicalá me guiñó el ojo y me dijo que fuéramos a hacer parapente. Yo le dije caminé. Después, en Chinauta lo recorrimos abrazando el aíre; él amaba el aire”, explicó.

Para despedirse, se quedó pensando, mientras miraba el cielo. Quizá allá pretendía ver la silueta de Jhonathan. “Le cambiaron las alas a mi hijo, ahora es un ángel. Ahora está allá arriba cuidándonos”.

FELIPE VILLAMIZAR M.
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @FelipeVilla4

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.