Camboya, un viaje sagrado para recargar el espiritu

Camboya, un viaje sagrado para recargar el espiritu

Una guía práctica e inspiradora para visitar el complejo de templos de la ciudad de Siem Reap.

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08 de julio 2015 , 04:11 p. m.

La primera reacción frente al templo de Angkor Wat es una extraña combinación entre un cortísimo silencio y un aliento contenido de sorpresa. Todos lo hacen al ver por primera vez una estructura que parece impensable, imposible. Nada distrae este momento, ni siquiera las miles de personas que repiten esta escena a diario, ni el calor agobiante, ni el sol cómplice de las texturas y formas que le añade majestuosidad al lugar.

Por algo es considerada la mayor construcción religiosa del mundo, además de ser patrimonio de la humanidad. La sorpresa puede durar más segundos, cuando se comprueba que ni las fotos ni las descripciones de las guías turísticas mienten.

El templo de Angkor Wat, símbolo del antiguo reino de Jemer y del actual reino de Camboya, está localizado a solo 20 minutos de la ciudad de Siem Reap y es solo uno de un complejo de templos dispersos entre la selva, donde una vez estuvo la mayor metrópoli asiática del medioevo.

A los templos de Siem Reap se llega en moto-carro o tuk tuk.

Para hacerse una idea, en su apogeo en el siglo XII, bajo el reinado de Jayavarman VII, llegó a tener un millón de habitantes, mientras que Londres llegaba a 50.000.

Varios siglos y reyes le dieron brillo a la ciudad hasta su abandono, cuando la selva se la tragó y apenas respetó la grandeza de los templos. Luego vinieron las guerras, el régimen autoritario de Pol Pot y la inestabilidad política que mantuvieron esta joya arqueológica aislada del resto del mundo. Hace apenas 15 años los viajeros lo redescubrieron. Prepárese para un viaje sagrado.

Comienza la aventura

Llegar a la ciudad de Siem Reap puede ser familiar para los colombianos: clima tropical, 30 grados de temperatura; algo de caos y gente amable. Sí, los camboyanos se han ganado en los últimos años el título de grandes anfitriones gracias a la hospitalidad y su disposición a complacer siempre al visitante.

La ciudad ha crecido entre hoteles de lujo, hostales de mochileros y diversión al estilo occidental, con una amplia oferta gastronómica (camboyana e internacional), mercados con insectos y culebras a la parrilla, y la Pub Street, una calle llena de bares y discotecas para viajeros rumberos. Para conocer Angkor Wat y sus alrededores se necesitan mínimo tres días. Organice el recorrido según su preferencia, con tour, guía, o descubriéndolo por su cuenta. Los deportistas pueden hacerlo en bicicleta, pero la opción más divertida es tuk tuk.

El tuk tuk es un motocarro colorido y eficiente con un conductor que lo llevará a donde usted diga. Es el medio de transporte más popular, y no se preocupe por el idioma: señale su destino en el mapa y listo. Lleve gorra, gafas de sol, cámara, ropa y zapatos muy cómodos, y mucha energía para subir escaleras y caminar, ¡mucho!

Si es de los que prefieren ir de menor a mayor, el itinerario ideal es comenzar por los templos menos grandes y dejar Angkor Wat para el final. Dos templos grandes al día son suficientes, y puede ver algunos de los pequeños que estén en la ruta. Es mejor llegar muy temprano (el complejo abre desde las 5:30 a. m.) para evitar hordas de turistas y porque el termómetro puede subir a los 39 grados al mediodía. Deje el final de la tarde para refrescarse, hacer compras (artesanías y objetos de plata) y tomar un masaje antes de cenar.

Para disfrutar de los templos, trate de documentarse el día anterior y así disfrutar de los detalles. Estos son los imperdibles, y recuerde: el orden no altera el disfrute.

Preah Khan

Como la mayoría de los templos, está rodeado de agua. Un puente con barandas que simulan una serpiente de la que salen dos docenas de cuerpos y cabezas gigantes es la antesala a una puerta imponente. Un camino verde y tranquilo lo llevará al edificio. Patios, corredores, columnas, galerías y tallas en piedra ya pobladas de musgos componen esta estructura. Aunque los árboles se han tomado varios sectores, es de gran importancia pues es el mejor ejemplo de la historia religiosa de Camboya. Allí se rendía culto a Buda, Brahma, Shiva y Vishnú.

Angkor Wat

Angkor Wat es el más emblemático y visitado de este complejo de templos. Los viajeros se pueden hospedar en hostales u hoteles de la ciudad de Siem Reap. A los templos se puede llegar en bicicleta, en tuk tuk o moto-carro, o en recorridos guiados. Fotos: Guido Hoyos

¿Recuerdan el aliento contenido y el silencio? Será muy especial si llega a las seis de la mañana para ver el amanecer y guardar en su memoria (y en su cámara) un momento único. El hotel consigue el tuk tuk y le prepara un fiambre de frutas, y tan pronto el sol esté brillando, estará listo para recorrer la ‘joya de la corona’. Fue construido a comienzos del siglo XII por el rey Suryavarman II como sede política y religiosa, y su valor radica en el diseño armónico de cinco torres en forma de loto (la central mide 65 metros de alto), corredores, patios y muros con imágenes perfectas de deidades hindúes, pues el templo fue dedicado a Vishnú, aunque podrá toparse con monjes y santuarios de budas gigantes vestidos de seda naranja.

Son famosos los amaneceres en Ankor Wat; hay que llegar antes de las 6 de la mañana. Fotos: Guido Hoyos

El recorrido por Angkor Wat puede durar unas cuatro horas y tener muchas escaleras, pero tanta historia y estética juntas le harán olvidar el cansancio. Solo basta escoger un rincón para sentarse sin dejar de observar la grandeza. Y si se perdió el amanecer, puede contener el aliento para ver el atardecer, otro espectáculo inolvidable.

Angkor Thom

Esta es la ciudad imperial, un complejo amurallado de nueve kilómetros cuadrados, con ruinas del palacio, templos y esculturas que honran tanto a deidades como Vishnú y Buda. Tiene cinco puertas–torres con la cara de Buda, que lo reciben para avanzar entre naturaleza, ruinas, tráfico de motos y carros, y hasta elefantes de paso solemne.

Es común toparse con elefantes en el camino.

Ahí dentro está Bayón, un templo donde se sentirá observado por Buda, esculpido en 216 caras gigantes de sonrisa enigmática ubicadas en 54 torres. Hay que subir varias escaleras y arriba es obligatorio tomarse una foto mirándolas. Hasta el más reticente se llevará una en modo selfi.

Angkor Thom se destaca por sus esculturas.

Después de Bayón aliste de nuevo las piernas para subir a Baphuon, un templo piramidal de 25 metros de alto. No se pierda la terraza de los Elefantes, una plataforma de 350 metros de largo con figuras humanas y animales, y la terraza del Rey Leproso, con formas excepcionales en bajo relieve que le darán un buen fondo para otra selfi.

Preah Neak Pean

Para llegar a este pequeño templo hay que recorrer un camino que atraviesa una gran laguna. Luego llega a otra laguna cuadrada con una isla redonda vigilada por esculturas y rodeada a su vez por cuatro estanques, pero no hay acceso al templo. Fue diseñado con fines terapéuticos, pues las albercas representan los elementos agua, tierra, viento y fuego, que en perfecto balance curarían las enfermedades. Al salir, pase por los templos vecinos Eastern Mebon y Ta Som.

Preah Neak Pean se impone en medio de una laguna.

Ta Prohm

Parte de la popularidad de Angkor Wat se debe a este templo, pues aquí se filmaron en 2001 escenas de la película ‘Tomb Raider’, con Angelina Jolie. Por eso está siempre lleno de turistas. Es un templo budista que el rey Jayavarman VII dedicó a su madre, con torres y corredores que fueron abrazados por las raíces de los árboles. Toda una obra de arte de la naturaleza que merece muchas fotos.

Si usted va…

Visa. Camboya exige visa que se puede obtener en el aeropuerto, pero es un proceso dispendioso. La mejor manera es solicitarla en la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores; vale 37 dólares y le llega a su correo electrónico. www.evisa.gov.kh

Cómo llegar. Desde Colombia hay rutas vía Estados Unidos o Europa. Busque conexión en Singapur o Hong Kong, donde no exigen visa a los colombianos.

Dinero. La moneda oficial es el riel pero puede pagar casi todo con dólares o tarjeta de crédito. El idioma es el khmer, pero entre inglés y señas se sale bien librado.

Cuándo viajar. La mejor época para ir es entre noviembre y abril; en otras épocas hay humedad y lluvias.

Entradas. El ingreso a los templos vale 20 dólares día, 40, tres días, y 60, una semana. Niños menores de 12 años no pagan. Los guías cobran desde 80 dólares el día, mínimo dos personas.

GUIDO HOYOS
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