Los ajustes de Venezuela al polémico decreto limítrofe con Colombia

Los ajustes de Venezuela al polémico decreto limítrofe con Colombia

La canciller María Ángela Holguín se declaró satisfecha con la nueva versión publicada este martes.

notitle
07 de julio 2015 , 02:11 p.m.

El gobierno de Venezuela zanjó una polémica limítrofe con Colombia, que provocó un reclamo diplomático de Bogotá, al derogar el decreto 1787 del 26 de mayo pasado, sobre la creación y activación de zonas de Defensa Integral Marítima e insular (Zodimain), y proclamar uno nuevo, el 1859, que hace significativos ajustes.

La molestia colombiana tenía que ver con el hecho de que el derogado decreto venezolano imponía una delimitación sobre áreas marinas y submarinas que aún están en disputa entre los dos países, lo que es algo inaceptable en el derecho internacional, detalle que ameritó una nota de protesta. (Lea: Diferencias se resuelven con diálogo, no a través de insultos: Santos)

El nuevo decreto, publicado ya en la Gaceta Oficial del vecino país, es taxativo en explicar en su parágrafo único que las descripciones geográficas que hace el decreto sobre la creación de dichas zonas de defensa “no constituyen ningún pronunciamiento sobre territorios, áreas marinas y submarinas de la República Bolivariana de Venezuela que queden pendientes por definir”.

De la misma forma, en uno de sus considerandos reconoce la existencia de “territorios, áreas marinas y submarinas que están pendientes por delimitar”; y en su artículo 20 reza “que el presente decreto no tiene por objeto fijar límites territoriales, establecer delimitaciones, ni proceso alguno de demarcación, en ningún sentido”.

Además de esto, el nuevo decreto no contiene, en las descripciones de las zonas establecidas, coordenadas, que fue uno de los detalles que más irritó a las autoridades colombianas del primer decreto.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos expresó su regocijo por la actitud del gobierno de Nicolás Maduro: “Las noticias que recibimos de Venezuela en el sentido de que se arregla este malentendido con un decreto que expidieron, lo que nos demuestra es que a través del diálogo, a través de la diplomacia, es como se resuelven los problemas. No a través de la confrontación, no a través de los insultos (…) Celebro realmente que esta diferencia, este malentendido, quede definido de una vez por todas, y nuevamente reitero la necesidad de acudir siempre al diálogo, a la diplomacia, para resolver cualquier diferencia, cualquier malentendido”.

Así las cosas, la cancillería colombiana toma este nuevo decreto como “una respuesta a la nota de protesta, “porque lo que pedíamos era que el decreto no tuviera coordenadas”, explicó la canciller María Ángela Holguín. “El gobierno de Colombia queda tranquilo (…) Agradecemos al gobierno venezolano por haber oído nuestra solicitud (…) Después de esta dificultad tenemos una muy buena respuesta del gobierno venezolano”, añadió.

Se hizo evidente que Bogotá mantuvo un activo diálogo con Caracas para superar la crisis, alejado de los micrófonos, lo que al final dio sus frutos, y que el tono del nuevo decreto es sustancialmente diferente al primero, que se centraba en seguridad y defensa.

A la luz de la alocución del lunes del presidente Nicolás Maduro ante la Asamblea Nacional, en la que derogó el decreto 1787, su idea es retomar la negociación con Colombia.

Holguín ha recordado que existe entre los dos países la figura de la ‘comisión binacional’ que hace tiempo no se reúne. “Esperamos retomar esa negociación que está pendiente desde hace tanto tiempo en la delimitación, y su alocución (la de Maduro) nos da muestras de querer abrir este espacio”, dijo Holguín.

Los miembros actuales de la ‘comisión binacional’, por el lado de Colombia, son Angelino Garzón, Fernando Cepeda, Pedro Gómez y Alberto Casas.

Dicho esto, la derogación del 1787 y la promulgación del 1859 no significa en modo alguno que Venezuela haya renunciado un centímetro a sus aspiraciones sobre las aguas del golfo de Coquibacoa en el diferendo limítrofe que sostiene con Colombia, por lo que se hace necesario reactivar los mecanismos de negociación binacional.

Un decreto “más civil”

Aseguró el presidente venezolano que para cambiar el decreto consultó al Tribunal Supremo de Justicia, una movida inusual en asuntos limítrofes y que para el profesor jubilado Leandro Area (experto en temas de delimitación y derecho internacional, ex miembro de las comisiones binacionales colombo-venezolanas de Negociación e Integración) representa la necesidad del gobierno venezolano de bajarle el tono militar al decreto inicial que generó la polémica.

“Quiere decir que el decreto previo (el 1787) no fue consultado entonces. Fue impuesto por la Presidencia o a la Presidencia. Eso nos puede hacer pensar que hubo unas presiones muy especiales, determinantes, que estoy 99 por ciento seguro que serían de la Fuerza Armada frente a la situación con Guyana. En ese decreto, con esas coordenadas tan específicas, se nota la mano de la Armada venezolana reaccionando frente a todos los movimientos de Guyana en aguas en reclamación. Fue un decreto hecho para mostrar fuerza en ese frente, no para afectar a Colombia”, afirma.

“Incluso en el primer decreto se especifican asuntos por delimitar con Guyana, cosa que no decía con respecto a Colombia, allí se nota también la ingenuidad política y diplomática al redactarlo. El parágrafo único que introdujeron en el nuevo decreto lo debieron poner desde un principio y se acababa el problema. Vemos ahora un lenguaje más civil, menos como un asunto militar. Maduro dice que consultó al Tribunal Supremo para asegurar que en el nuevo decreto está representada toda la República, no solo una parte de ella”.

La promulgación de los decretos que delimitan las Zodimain por parte del gobierno de Caracas surgió en momentos en que crecen las tensiones de Venezuela con Guyana, país que autorizó a una multinacional petrolera la exploración en zonas en disputa, frente a la costa del Esequibo, donde Exxon Mobil confirmó una “significativa” reserva de petróleo.

Caracas llamó el lunes a su embajadora en Guayana a consultas y ordenó una revisión de sus relaciones con dicho país, a lo que vino una dura respuesta: "En vez de ser más amigable y conciliador aceptando el veredicto de la Comunidad del Caribe (Caricom, que rechazó el primer decreto de Zodimain), (Maduro) se está comportando en una manera que eleva tensiones y agrava las pobres relaciones entre Venezuela y la Comunidad", dijo el presidente guyanés David Granger. 

Valentina Lares Martiz
Corresponsal de EL TIEMPO
Caracas
Con Redacción Política y Redacción Internacional

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.