Muerte de Bakatá desató debate por metas en favor de animales

Muerte de Bakatá desató debate por metas en favor de animales

Tras la muerte de la mascota, animalistas hacen un balance de lo hecho por el gobierno.

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06 de julio 2015 , 09:21 p. m.

Andrea Padilla Villarraga, vocera de AnimaNaturalis, organización promotora de los derechos de los animales, quien rechazó la falta de información sobre la muerte de Bakatá, la perrita adoptada por el Distrito que se convirtió en el símbolo de la protección animal habló con EL TIEMPO sobre las metas por cumplir del Distrito. Dijo que abordarán una agenda nutrida de acciones de gobierno, posibles y urgentes, que de llevarse a cabo, pondrían a Bogotá en la vanguardia de la protección animal en Latinoamérica.

¿Cómo recibieron la noticia de la muerte de Bakatá?

Estamos tristes y desconcertados, pero también inquietos porque ayer faltó un pronunciamiento de la Alcaldía sobre lo que sucedió. No haremos de este hecho un tema político. Solo queremos conocer las circunstancias en las que murió Bakatá, que se nos informe como debe ser y no a través de un trino.

¿Qué representaba Bakatá en la lucha por la protección animal?

Bakatá fue adoptada en un acto de compromiso político con la protección de los animales. Ella y el alcalde pusieron su huella sobre un pacto de siete puntos, de los cuales algunos se cumplieron y otros no. Para eso serán los foros con los candidatos a la alcaldía de Bogotá: revisaremos la agenda pendiente con los animales y con quienes votaremos en su nombre.

Ustedes que ayudaron en su rescate, ¿qué sabían del cuidado de Bakatá?

Bakatá fue una perrita amada y bien tenida. Por su historia de vida les tenía miedo a las personas y estos miedos se manifestaron en problemas de piel (los animales también somatizan emociones) que fueron atendidos. Aydé era su cuidadora y le brindó la mejor vida que pudo. El Alcalde jamás escatimó gastos en sus cuidados y atenciones, al igual que en los de Rayo, el perro amigo de Bakatá.

¿Qué de lo prometido por la actual Administración en materia de protección animal se cumplió y qué no?

Petro asumió siete compromisos, de los cuales cumplió tres: la sustitución de los vehículos de tracción animal, el cese de los sacrificios de perros y gatos en el centro de Zoonosis, como método de control poblacional, y la suspensión de las corridas de toros, respaldada por la sentencia C-666 de 2010 de la Corte. Hoy tenemos una agenda pendiente con los animales de más de ocho propuestas que requerirán de visión, buen gobierno y determinación política. No todo podrá ser resuelto en cuatro años.

¿Están de acuerdo con la consulta popular para saber si la ciudadanía quiere o no corridas de toros?

Tan estamos de acuerdo con la consulta que fuimos nosotros quienes pusimos a sonar esta propuesta en enero del 2012. Con lo que no estamos de acuerdo es con que se haga de afán, de manera inconsulta y a puerta cerrada. También hay que tener cuidado con la pregunta que se plantea. Sería interesante aprovechar las elecciones de octubre, pero si las circunstancias obligan a hacer el proceso el año entrante, lo haremos. La democracia cuesta.

¿Por qué hablan ustedes de oportunismo político?

Los mecanismos de participación ciudadana que ofrece nuestro sistema democrático son sagrados y cualquier tema que se quiera llevar a consulta popular o a otro mecanismo debe ser analizado con rigor y cautela. Cuando los temas se abordan en años electorales, se corren riesgos de oportunismo. Los animales no necesitan caudillos, sino procesos políticos, normativos y ciudadanos responsables.

¿Están distanciados de la actual Administración?

AnimaNaturalis siempre ha sido y será una organización de activismo independiente. Nuestra labor es la veeduría ciudadana y desde allí nos la jugamos con la política y los procesos de participación y cabildeo. Petrizarnos nos habría quitado toda legitimidad para exigir resultados. Nuestro activismo es por los animales, no por un partido político o dirigente.

¿Qué falta para que Bogotá sea líder nacional y mundial en la protección animal?

Mucho. Estamos lejos de ser un ejemplo en cultura ciudadana, desarrollo normativo y políticas públicas. Ni siquiera tenemos una institucionalidad fuerte para fauna doméstica y la asignación de recursos para garantizar su protección sigue siendo vista como un favor, en vez de un deber del Gobierno. Pero tampoco podemos desconocer que crecimos en los últimos tres años. El debate académico sobre los derechos animales avanza a la par con la inclusión en las agendas.

¿Se hizo o no se hizo el censo animal que prometió Petro?

Hoy solo tenemos un sondeo poblacional de perros y gatos con y sin hogar que habla de 1’438.773 perros y 499.947 gatos, aunque la cifra de los gatos puede ser mucho mayor. El primer paso para hacer un censo sería contar con un sistema de registro y reglamentación sobre la adquisición y tenencia de animales. Esa debería ser la primera acción de gobierno del próximo alcalde o alcaldesa.

¿Fue exitoso o no el proceso de la salida de los caballos de los recicladores?

Si hay una buena práctica que debería transferir Bogotá, es esta. Petro le cambió la cara a la ciudad en este tema y saldó una deuda de los gobiernos distritales con los animales y los bogotanos. Los derechos de las personas no riñen con los de los animales y este es un principio fundamental sobre el cual deberían avanzar los gobiernos de cualquier ideología.

¿Qué se ha hecho para frenar la violencia en contra de los animales?

Las acciones más contundentes de lucha contra la violencia a los animales han nacido de la misma ciudadanía. En Colombia sufrimos de polución normativa infértil: abundancia de leyes inaplicables. La protección a los animales no es la excepción. La institucionalidad ha sido cobarde para atajar esta violencia. Ni siquiera el descuartizamiento de un caballo vivo en una corraleja fue castigado.

¿Se ha cumplido con la normativa para tránsito de animales en vía pública?

Una es la legislación sobre transporte de animales. En este frente siguen rodando los camiones atestados de seres vivos violentados y humillados como si fueran a un campo de concentración como Auschwitz. Otro tema es el transporte de animales de compañía. A este respecto la Corte se pronunció con una sentencia que reconoce los lazos de afecto y amistad entre humanos y animales.

Hoy nuestros compañeros de cuatro patas viajan con nosotros en el transporte público.

‘Bakatá es un símbolo’: Petro

El alcalde Gustavo Petro, en un comunicado, dijo que Bakatá logró que los niños aprendieran a amar y respetar la naturaleza y lamentó la muerte de esta perrita criolla: “Bakatá es irremplazable, como todo ser vivo, no tiene réplica, ni los clones si quiera sirven para eso, y convertida en un símbolo se hace más irremplazable. Cuando se pierde un símbolo, pervive el mensaje que construyó ese símbolo”, afirmó Petro.

CAROL MALAVER
*Escríbanos a carmal@eltiempo.com
Redactora de EL TIEMPO

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